viernes, 28 de abril de 2017

CINCO PANES Y DOS PESCADOS Juan 6,1-15.


Jesús atravesó el mar de Galilea, llamado Tiberíades.
Lo seguía una gran multitud, al ver los signos que hacía curando a los enfermos.
Jesús subió a la montaña y se sentó allí con sus discípulos.
Se acercaba la Pascua, la fiesta de los judíos.
Al levantar los ojos, Jesús vio que una gran multitud acudía a él y dijo a Felipe: "¿Dónde compraremos pan para darles de comer?".
El decía esto para ponerlo a prueba, porque sabía bien lo que iba a hacer.
Felipe le respondió: "Doscientos denarios no bastarían para que cada uno pudiera comer un pedazo de pan".
Uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dijo:
"Aquí hay un niño que tiene cinco panes de cebada y dos pescados, pero ¿qué es esto para tanta gente?".
Jesús le respondió: "Háganlos sentar". Había mucho pasto en ese lugar. Todos se sentaron y eran uno cinco mil hombres.
Jesús tomó los panes, dio gracias y los distribuyó a los que estaban sentados. Lo mismo hizo con los pescados, dándoles todo lo que quisieron.
Cuando todos quedaron satisfechos, Jesús dijo a sus discípulos: "Recojan los pedazos que sobran, para que no se pierda nada".
Los recogieron y llenaron doce canastas con los pedazos que sobraron de los cinco panes de cebada.
Al ver el signo que Jesús acababa de hacer, la gente decía: "Este es, verdaderamente, el Profeta que debe venir al mundo".
Jesús, sabiendo que querían apoderarse de él para hacerlo rey, se retiró otra vez solo a la montaña. (Palabra del Señor)


Un reclamo a manera de pregunta a Dios y su respuesta, escrita por otros, pero que nos ayudan tanto :
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Cuando observo el campo sin arar, cuando los aperos de labranza están olvidados, cuando la tierra está quebrada me pregunto ¿dónde estarán las  manos de Dios?
 
 Cuando observo la injusticia, la corrupción, el que explota al débil;
 cuando veo al prepotente pedante enriquecerse del ignorante y del pobre, del obrero y del campesino carente de recursos para defender sus derechos, me pregunto ¿dónde estarán las manos de Dios ?


Cuando contemplo a esta anciana olvidada; cuando su mirada es nostalgia y  balbucea todavía algunas palabras de amor por el hijo que la abandonó, me pregunto: ¿dónde estarán las manos de Dios? 


 Cuando veo al moribundo en su agonía llena de dolor ; cuando observo a su  pareja y a sus hijos deseando no verle sufrir ; cuando el sufrimiento es  intolerable y su lecho se convierte en un grito de súplica de paz, me pregunto: ¿dónde estarán las manos de Dios ? 

 
 Cuando miro a ese joven antes fuerte y decidido, ahora embrutecido por la droga y el alcohol, cuando veo titubeante lo que antes era una inteligencia brillante y ahora harapos sin rumbo ni destino me pregunto ¿dónde estarán las manos de Dios?


 Cuando a esa chiquilla que debería soñar en fantasías, la veo arrastrar su existencia y en su rostro se refleja ya el hastío de vivir, y buscando sobrevivir se pinta la boca y se ciñe el vestido y sale a vender su cuerpo, me pregunto: ¿dónde estarán las manos de Dios? 


 
 Cuando aquel pequeño a las tres de la madrugada me ofrece su periódico, su miserable cajita de dulces sin vender, cuando lo veo dormir en la puerta de un zaguán titiritando de frío, con unos cuantos periódicos que cubren su frágil cuerpecito, cuando su mirada me reclama una caricia, cuando lo veo sin esperanzas vagar con la única compañía de un perro callejero, me  pregunto: ¿dónde estarán las manos de Dios?


 Y me enfrento a Él y le pregunto : ¿dónde están tus manos Señor ? para luchar por la justicia, para dar una caricia, un consuelo al abandonado, rescatar a la juventud de las drogas, dar amor y ternura a los olvidados.
 Después de un largo silencio escuche su voz que me reclamó, "no te das  cuenta que tú eres mis manos, atrévete a usarlas para lo que fueron hechas, para dar amor y alcanzar estrellas".


Y comprendí que las manos de Dios somos "TU y YO" , los que tenemos  voluntad, el conocimiento y el coraje para luchar por un mundo más humano y justo, aquellos cuyos ideales sean tan altos que no puedan dejar de acudir a la llamada del destino, aquellos que desafiando el dolor, la crítica y la blasfemia se reten a si mismos para ser las manos de Dios.
 
 Señor, ahora me doy cuenta que mis manos están sin llenar, que no han dado lo que deberían dar, te pido perdón por el amor que me distes y que  no he sabido compartir, las debo de usar para amar y conquistar la grandeza de la Creación.
 El mundo necesita esas manos, llenas de ideales y estrellas, cuya obra magna sea contribuir día a día, a forjar una nueva civilización, que busquen valores superiores, que compartan generosamente lo que Dios nos ha  dado y puedan al final llegar vacías, porque entregaron todo el amor, para  lo que fueron creadas y Dios seguramente dirá: ¡ESAS SON MIS MANOS ! 

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Hoy , el evangelio nos habla de aquel momento que produjo una gran conmoción entre la gente y más, en sus apóstoles…la multiplicación de panes y pescados.

Al levantar los ojos, Jesús vio que una gran multitud acudía a él… es esa multitud  cuyas caras visibles la vemos a diario cerca nuestro, niños, jóvenes, ancianos, familias, hombres y mujeres que ,sedientas de Dios, fracasan y sufren una y otra vez en este mundo que Dios nos dio para que convivamos en justicia y paz…

Entonces es cuando ofrecemos lo que tenemos, que a veces es nuestras manos solamente. Son esas manos , las de Dios hoy en la humanidad. Ojalá que al final de la vida, esas manos vayan llenas de dar ,ofrecer ayuda, ojalá que comencemos hoy, ya, a poner esos cinco panes y dos pescados, que Dios multiplicará infinitamente, pero que necesita de esa ofrenda, que necesita nuestra lucha, nuestro esfuerzo, nuestro tiempo dado en beneficio de los demás…él, hace el resto, multiplica, engrandece...


Buena jornada para todos. Que Dios bendiga nuestro día.

jueves, 27 de abril de 2017

ENSEÑANDO, PROCLAMANDO Y CURANDO Mateo 9,35-38.


Jesús recorría todas las ciudades y los pueblos, enseñando en las sinagogas, proclamando la Buena Noticia del Reino y curando todas las enfermedades y dolencias.
Al ver a la multitud, tuvo compasión, porque estaban fatigados y abatidos, como ovejas que no tienen pastor.
Entonces dijo a sus discípulos: "La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos.
Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha." (Palabra del Señor)

Hoy en estas latitudes, celebramos a santo Toribio de Mogrovejo. Nacido en España, fue obispo de la arquidiócesis de Lima desde 1589 hasta 1606. La arquidiócesis de Lima abarcaba prácticamente toda América de habla española  desde Panamá hasta el Rio de la Plata. Recorrió su diócesis a pie o a caballo, aprendiendo  idiomas nativos para llevar la buena noticia. Un avanzado para la época donde las comunicaciones y publicaciones no eran sencillas y fácil .Es considerado el patrono de los obispos de América Latina, de ahí que hoy celebramos el día del Obispo.

El evangelio nos habla de una de las tantas veces que Jesús recorría ciudades y pueblos, enseñando a quien quiera escucharle, proclamando, o sea diciendo lo que debía decir,  en voz alta y públicamente, curando tanto lo de fuera como lo del alma.

Lo cierto es que recorría, salía, iba a todos los rincones que podía. No se quedaba en su sede esperando que la multitud llegue a Él. Iba al encuentro, como lo hizo con la samaritana en el pozo, como lo hizo disfrazado de buen samaritano ante el hermano judío lastimado en el camino, como lo hizo con aquel paralitico  cerca de la piscina de siloé, como lo hace con vos y conmigo saliendo a nuestro encuentro cada día. Jesús va, Jesús es verbo, es acción, es conquista, es observador de quien necesita, es amigo, hermano y siente compasión por esa multitud de gente. En vez de preguntar ¿Dónde están las autoridades religiosas o civiles que no se ocupan de esta gente? , se pone él a trabajar y pide que haya más obreros para recorrer la cosecha, pues el sembrador divino, ya ha sembrado hace tiempo en el corazón de cada hombre y en algún momento se debe cosechar los frutos…

Hoy Jesús también va. Con vos y conmigo, donde nos toque vivir. Lo llevamos al hogar, a la familia,  a la Iglesia, al trabajo, a los compañeros, a los amigos, a la pareja, a los hijos o padres…también nos toca compadecernos, es decir padecer con el otro que es distinto de sentir lástima y ya… es mover la entrañas de misericordia  y actuar como lo haría el mismísimo Jesús en cada ocasión, sin prejuicios, sin intentar dar tantas explicaciones para esa “pobreza” física o espiritual de quienes nos rodean…


También es un buen día para orar al Buen Dios que nos siga dando y bendiciendo con vocaciones sacerdotales y religiosas, que nos ayuden en el itinerario de la vida de fe. ¿Qué haríamos sin las manos que puedan consagrar el pan? ¿Qué haríamos sin esos ayudantes del médico divino que nos ayudan a sanar nuestra alma?. También un día para rezar por nuestro obispo, para que tenga sabiduría y paz en la tarea de ser el Pastor que cuida de todas sus ovejas comenzando con sus sacerdotes.

Buena jornada para todos. Que Dios bendiga nuestro día.


miércoles, 26 de abril de 2017

LA LUZ VINO AL MUNDO Juan 3,16-21.


Sí, Dios amó tanto al mundo, que entregó a su Hijo único para que todo el que cree en él no muera, sino que tenga Vida eterna.
Porque Dios no envió a su Hijo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.»
El que cree en él, no es condenado; el que no cree, ya está condenado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios.
En esto consiste el juicio: la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron las tinieblas a la luz, porque sus obras eran malas.
Todo el que obra mal odia la luz y no se acerca a ella, por temor de que sus obras sean descubiertas.
En cambio, el que obra conforme a la verdad se acerca a la luz, para que se ponga de manifiesto que sus obras han sido hechas en Dios. (Palabra del Señor).


A veces, cuando leo esta cita, me pregunto: ¿con qué necesidad vino a convivir con nosotros?... si nunca dejará de ser Dios,  ni menos Dios si nosotros lo aceptamos o no, si sigue y seguirá siendo Dios con o sin nosotros, si la presencia de Dios nos hace falta a nosotros más que la presencia del Hombre le hace falta a Dios…


¿Para qué? Si nos damos cuenta que a pesar de 2000 años de cristianismo el mundo sigue eligiendo la tiniebla a la luz, si hay más guerras y con armas cada vez peores, si más niños mueren de hambre, si no cambiamos el rumbo de lo injusto y cada vez menos tienen más y cada vez más tienen menos, si cada vez es más grande la brecha entre los ricos y los pobres, si nos gana el desaliento, si el mundo prefiere andar sin Dios, lejos de Dios, Dios molesta, Dios es discriminación según dicen, el mundo debe ser totalmente laico… y parece que las batallas están perdidas. Solo basta mirar alrededor del mundo de cada uno y sabremos cuán lejanos está ese mundo de Dios, cuanto odia las cosas de Dios o las personas de Dios, y cuanto influye el pésimo testimonio de alguno para que seamos puestos todos en la misma bolsa…


El mundo quiere vivir en la oscuridad, sin nada que descubra ni ponga claridad…Dios allá y nosotros aquí, retorcidos en tantas luchas de poder, de dinero, de egoísmos, de vanidades…


Entonces, nos llega este mensaje de Jesús:

Sí, Dios amó tanto al mundo, que entregó a su Hijo único para que todo el que cree en él no muera, sino que tenga Vida eterna.
Porque Dios no envió a su Hijo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.»

Si nosotros entendemos esto, seguramente nos pondremos decididamente en el medio entre esa luz de Jesús y la oscuridad del mundo, y tiraremos la cuerda para que logren unirse… será cuestión de hablarle a los hombres de Dios y hablarle a Dios de los hombres… y explicarle a los hombres que hay una vida mejor, que se puede ser feliz, que Dios vino a morir en una cruz también por nuestras angustias y luchas, por nuestros temores y fracasos, por nuestros llantos y
alegrías. Que todo sufrimiento tiene sentido, que ya vino Jesús a colgar en una cruz todo lo nuestro, que podemos vivir más tranquilos y en paz, porque alguien dio su vida por vos y por mí. y que aunque al principio cueste, poner luz sobre oscuridad, nos hace ver las cosas claras, ver a las personas en su real dimensión, ver la cara a quienes nos rodean, para saber si están felices o tristes, limpios o sucios. Que poner luz sobre oscuridad, nos ayuda a vivir en la verdad, a amar la verdad, a ser de la verdad, a entender la vida, a encontrarle un sentido a nuestra existencia, a cumplir con el Plan divino que es ser felices o estar en camino hacia ella…

El mundo necesita a Dios, que podamos con nuestras acciones “acercar las partes”… si lo hacemos con uno solo, ya estará bien.

Buena jornada para todos. Que Dios bendiga nuestro día.




martes, 25 de abril de 2017

SAN MARCOS Marcos 16,15-20.

Entonces les dijo: "Vayan por todo el mundo, anuncien la Buena Noticia a toda la creación." 
El que crea y se bautice, se salvará. El que no crea, se condenará.
Y estos prodigios acompañarán a los que crean: arrojarán a los demonios en mi Nombre y hablarán nuevas lenguas; podrán tomar a las serpientes con sus manos, y si beben un veneno mortal no les hará ningún daño; impondrán las manos sobre los enfermos y los curarán".
Después de decirles esto, el Señor Jesús fue llevado al cielo y está sentado a la derecha de Dios.
Ellos fueron a predicar por todas partes, y el Señor los asistía y confirmaba su palabra con los milagros que la acompañaban. (Palabra del Señor)

Un mandato para todos: ir por todo el mundo anunciando la Buena Nueva a toda la creación.
El apostolado lo ejercemos en la fe, en la esperanza y en la caridad. Más aun, por la caridad, nos vemos urgidos en mostrar el camino verdadero de felicidad y de paz. Nos vemos casi con la obligación de mostrar , sugerir, proponer a los demás esta vida de Cristo que es una vida por cierto muy feliz, que no es una vida de prohibiciones como algunos creen, sino más bien,  de normas aceptadas con alegría que nos liberan el alma.
Y es para todos. Porque algunos lo haremos de una manera y otros de otra manera. Siempre debemos ser luz, como sea, y esa es la obligación en nuestro mundo que nos esconde en su oscuridad.
Hay un viejo cuento con cuatro personajes:
TODOS, ALGUIEN, CUALQUIERA Y NADIE.
Ocurre que había que hacer un apostolado importante
Y TODOS sabía que ALGUIEN lo haría.
CUALQUIERA podría hacerlo de hecho, pero NADIE lo hizo.
ALGUIEN  se enojó cuando se enteró, porque le hubiera
Correspondido a TODOS. El resultado fue que TODOS
Creían  que lo haría CUALQUIERA y NADIE  se dio cuenta
Que ALGUIEN no lo haría.

¿Cómo termina esta historia?
ALGUIEN reprochó a TODOS porque en realidad
NADIE hizo lo que hubiera podido hacer CUALQUIERA.


Entonces cuando creemos que la responsabilidad es del otro, no solo perdemos nosotros el placer de ser apóstoles, sino que hacemos mal, porque dejamos de hacer bien, porque alguien quedará sin conocer el camino, porque no nos animamos o pensamos que es tarea para los demás, o porque tenemos vergüenza, o porque tememos ser marcados, o porque creemos que de esa manera quedamos fuera del grupo…

Jesús, nos utiliza para salvar a los demás.  Un gesto, una palabra, una acción, una oración, un mensaje, es como una semilla de mostaza, pequeñita, pero que Jesús hace crecer en el alma del que escucha o ve o siente.

Hoy celebramos a San marcos. Él, que acompañó a san Pablo y también a san Pedro, nos acompañe también a nosotros a llevar el mensaje de esperanza a cada rincón donde nos toque vivir.





Buena jornada para todos. Que Dios bendiga nuestro día.

lunes, 24 de abril de 2017

NICODEMO Y JESÚS Juan 3,1-8.



Había entre los fariseos un hombre llamado Nicodemo, que era uno de los notables entre los judíos.
Fue de noche a ver a Jesús y le dijo: "Maestro, sabemos que tú has venido de parte de Dios para enseñar, porque nadie puede realizar los signos que tú haces, si Dios no está con él".
Jesús le respondió: "Te aseguro que el que no renace de lo alto no puede ver el Reino de Dios. "
Nicodemo le preguntó: "¿Cómo un hombre puede nacer cuando ya es viejo? ¿Acaso puede entrar por segunda vez en el seno de su madre y volver a nacer?".
Jesús le respondió: "Te aseguro que el que no nace del agua y del Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios.
Lo que nace de la carne es carne, lo que nace del Espíritu es espíritu.
No te extrañes de que te haya dicho: 'Ustedes tienen que renacer de lo alto'.
El viento sopla donde quiere: tú oyes su voz, pero no sabes de dónde viene ni adónde va. Lo mismo sucede con todo el que ha nacido del Espíritu". (Palabra del Señor)

Era de noche…Nicodemo, un hombre bueno, tenía una fe que posiblemente pendía de un hilo, pero quería encontrarse con Jesús. Algo le decía que esa persona podía ser la respuesta a sus preguntas.
Era de noche, quizás por miedo, por el “qué dirán”, quizás por estrategia para no mostrarse decididamente como cristiano y eso perjudique su carrera, su trabajo y sea estigmatizado, quizás , porque de noche llegan miedos, dudas, porque no se ve con claridad, quizás porque de noche estaba su alma, quizás porque “noche”, era el momento por el que estaba pasando, sin encontrarle el sentido a la vida, agotado, triste, perdido, solo, abatido por alguien que se fue, derrotado en sus finanzas o emprendimientos, dolido por un aplazo , humillado por algo o alguien…
La cuestión que fue a Jesús y le dijo:
Maestro, sabemos que tú has venido de parte de Dios para enseñar…
Quería aprender, o sea escuchar, razonar,  saber, adquirir el conocimiento de algo espiritual y novedoso como lo que traía Jesús, pero por medio del estudio…
Jesús le habla de una nueva forma de “conocer”, de aprender: esto es renacer…
O sea ¿debo comenzar de nuevo? ¿Volver a meterme en el seno de mi madre y volver a nacer? ¿Es que me equivoqué en elegir lo elegido, de vivir lo vivido, de sentir lo vivido? ¿Es que me equivoque de los amigos que me dio la vida, de los colegios en que estudié? Dudas de Nicodemo, muchas veces iguales a las nuestras.
El camino es otro. Renacer, es volver a nacer pero en el agua y el espíritu. El agua que limpia lo que está sucio y el Espíritu que es el gran Espíritu que nos guía por las cosas del Señor.
Y esto es hacer todo nuevo, es nacer todo de nuevo. No basta con hacer las cosas a medias, no basta llamarme cristiano y hacer cosas tan mundanas como cualquiera. No basta llamarme cristiano, ir a misa o a celebraciones diversas y seguir siendo la misma  persona que odia, que busca venganza, que no perdona, que ve a los demás con ojos de lujuria. Nacer de nuevo, nos exige identidad, nos exige coherencia, nos exige hasta no cantar (cantar , a veces, es  comulgar con las letras de ellas), canciones que hablan de falta de respeto, de sexualidad manifiesta, de cosificación de la mujer o del amor…nacer de nuevo en el Espíritu, es dejarnos guiar por Él, vivir en santidad siendo personas normales, de jean y zapatillas, como dice el Papa, que estudian, trabajan ,sueñan, emprenden, viven en el mundo pero con los ojos puestos en el cielo.

Nacer de nuevo, será dejarnos atravesar por la gracia, esto es vivir todo en gracia de Dios, que será a la vez, luz para saber si por donde voy, con quien voy, o lo que hago, está de acuerdo al plan de Dios hacia mi vida que se llama Felicidad. Que podamos ver claro, que nos animemos a nacer de nuevo cada día, que desechemos aquello que nos saca paz, que no es de Dios, que no nos ayuda.
Buena jornada para todos. Que Dios bendiga nuestro día.




sábado, 22 de abril de 2017

ANUNCIEN LA BUENA NOTICIA Marcos 16,9-15.



Jesús, que había resucitado a la mañana del primer día de la semana, se apareció primero a María Magdalena, aquella de quien había echado siete demonios.
Ella fue a contarlo a los que siempre lo habían acompañado, que estaban afligidos y lloraban.
Cuando la oyeron decir que Jesús estaba vivo y que lo había visto, no le creyeron.
Después, se mostró con otro aspecto a dos de ellos, que iban caminando hacia un poblado.
Y ellos fueron a anunciarlo a los demás, pero tampoco les creyeron.
En seguida, se apareció a los Once, mientras estaban comiendo, y les reprochó su incredulidad y su obstinación porque no habían creído a quienes lo habían visto resucitado.
Entonces les dijo: "Vayan por todo el mundo, anuncien la Buena Noticia a toda la creación." (Palabra del Señor)


A propósito de la misericordia divina que este domingo celebramos recordé un cuento que se los comparto:


Un día vi un viejo lobo en la boca de una cueva excavada en la montaña. El pobre animal, apenas si podía moverse. Me pregunté entonces ¿Cómo haría el viejo lobo para sobrevivir si no podía salir a buscar alimento?". Y me quedé largo rato mirándolo. Pasado un rato, vi aparecer entre los matorrales a un león que traía un cabrito muerto entre sus fauces, depositarlo junto al lobo, y marcharse en silencio, tal como había llegado.

Entonces me admiré de la sabiduría de Dios, que había puesto a ese león en el camino del lobo herido para que día a día lo alimentase.

Y decidí yo también abandonarme a la misericordia de Dios. Me recosté entonces en la boca de una cueva, confiado en la providencia divina que no tardaría en acercarme alimento. Pero pasaron los días, y nada ocurría. ¡Paciencia!- me dije- ¡Que se haga, Señor tu voluntad!


Días después, ya casi desfallecía de hambre, cuando escuché la voz de Dios que me decía: "¡Insensato! ¿Qué haces ahí tirado esperando que alguien venga a alimentarte? ¡Tú eres un león, no un lobo viejo!"


El mandato de Jesús hoy es: "Vayan por todo el mundo, anuncien la Buena Noticia a toda la creación."… entonces cada uno de nosotros somos esos leones que llevan la Palabra de Dios para compartir con todos en cada lugar donde le toque vivir.


Entonces me pregunto: ¿Cómo hago yo o que hago yo para anunciar la Buena Noticia? Pregunta que a la luz del evangelio diario sería bueno hacernos más seguido.

 Unos, lo harán llevando el evangelio cada mañana hacia quien pueda leerlo o escucharlo…otros, quedándose al lado de un enfermo , o bendiciendo a los padres, esposo, esposa o hijos… otros , será enseñando en la vida o un aula traspasando contenidos obligatorios para llegar con mensajes de esperanza…otros ,  haciendo la más exquisita de las comidas hechas con amor…otros lo harán siendo serviciales a pesar de que se use eso para el maltrato o el desprecio o se abusen de eso…


Pablo VI decía en su encíclica Evangelii Nuntiandi: “El hombre contemporáneo escucha más a gusto a los testigos que a los maestros o si escucha a los maestros es porque son testigos”

Y nuestro Papa nos recordaba una frase atribuida a Francisco de Asís que dice:

Predica el Evangelio en todo momento y si es necesario usa las palabras…

¿Cómo o a través de qué,  llevamos la Buena Nueva a los que nos rodean?...somos leones elegidos para llevar el alimento de la Palabra de Dios a quienes nos rodean y, como el caso de nuestro lobo, están desfalleciendo de hambre de Dios, porque no aparecen aquellos que les lleven la buena nueva.


Buena jornada para todos. Que Dios bendiga nuestro día.



viernes, 21 de abril de 2017

TIREN LA RED A LA DERECHA...Juan 21,1-14.



Jesús se apareció otra vez a los discípulos a orillas del mar de Tiberíades. Sucedió así:
estaban juntos Simón Pedro, Tomás, llamado el Mellizo, Natanael, el de Caná de Galilea, los hijos de Zebedeo y otros dos discípulos.
Simón Pedro les dijo: "Voy a pescar". Ellos le respondieron: "Vamos también nosotros". Salieron y subieron a la barca. Pero esa noche no pescaron nada.
Al amanecer, Jesús estaba en la orilla, aunque los discípulos no sabían que era él.
Jesús les dijo: "Muchachos, ¿tienen algo para comer?". Ellos respondieron: "No".
El les dijo: "Tiren la red a la derecha de la barca y encontrarán". Ellos la tiraron y se llenó tanto de peces que no podían arrastrarla.
El discípulo al que Jesús amaba dijo a Pedro: "¡Es el Señor!". Cuando Simón Pedro oyó que era el Señor, se ciñó la túnica, que era lo único que llevaba puesto, y se tiró al agua.
Los otros discípulos fueron en la barca, arrastrando la red con los peces, porque estaban sólo a unos cien metros de la orilla.
Al bajar a tierra vieron que había fuego preparado, un pescado sobre las brasas y pan.
Jesús les dijo: "Traigan algunos de los pescados que acaban de sacar".
Simón Pedro subió a la barca y sacó la red a tierra, llena de peces grandes: eran ciento cincuenta y tres y, a pesar de ser tantos, la red no se rompió.
Jesús les dijo: "Vengan a comer". Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle: "¿Quién eres", porque sabían que era el Señor.
Jesús se acercó, tomó el pan y se lo dio, e hizo lo mismo con el pescado.
Esta fue la tercera vez que Jesús resucitado se apareció a sus discípulos. (Palabra del Señor)


Pedro, aún sentido por lo que había pasado en esa noche de negación, vuelve al “ruedo”, vuelve a tu tarea de siempre.  Fue atravesado por Jesús, por su vida, por su gracia, por su forma de ver la realidad. Ya nada sería igual. Es como cuando volvemos a nuestras actividades después de momentos intensos de oración o espiritualidad, o después quizás de esta pascua que pasó, donde algo nos conmovió  y nos hizo pensar y cambiar…el lunes había que volver, pero ya con otra forma de ver la vida y la realidad…


Pero en esa tarea no obtuvo lo que quería…esa noche no pescaron nada…la pesca siempre ayuda a pensar, a desconectarse de problemas, y pensar.

¿Qué habrán pensado aquellos hombres en la espesura de la noche? Ahora llegaban “derrotados” pues no consiguieron nada.


Pero como siempre, como ahora también con nosotros, como cuando éramos chicos y veíamos esas películas de cowboy en que “la caballería llegada justo a tiempo” , aquí también Jesús llega justo a tiempo. Justo cuando se vuelven sin nada, justo después de pensar, justo para hacer triunfar el esfuerzo, justo para mostrar el camino, justo para indicar por dónde ir. Justo en la vida cuando parece que después de una noche oscura, desolada y triste necesitamos la Palabra, el mimo de Dios, necesitamos su compañía, su protección, necesitamos sentirnos amados. Justo cuando, después de pensar en soluciones para dudas, o incertidumbres, nos viene la solución sin estar pensando en ella…es el “tiren a la derecha”…


Ellos tuvieron paciencia toda la noche  y después obedecieron y les fue bien.

Si pudiéramos estar más atentos a la voz de Jesús que nos dice “donde tirar las redes”, quizás nos equivocaríamos menos en las decisiones que tomamos, en todos los ámbitos: laboral,  familiar, o de apostolado…


Y después llega “el cafecito” preparado por Jesús, llega el mimo, llega el sabernos amados por Dios, la certeza de que siempre está. A aquellos les preparó un pescado y les dio a comer… hoy, después de larga jornada, Jesús siempre nos espera con un mensaje final…


-      ¿Qué oras de noche? Preguntó el sacerdote
-      Nada padre, llego muy cansado….respondió el muchacho.
-      Deberías orar….Jesús tiene un mensaje final para la noche después de haber luchado, construido, y bregado tanto…es la mejor forma de cerrar tus actividades.
-      Gracias padre, así lo haré


Buena jornada para todos. Que Dios bendiga nuestro día

jueves, 20 de abril de 2017

"USTEDES SON TESTIGOS DE ESTO" Lucas 24,35-48.



Los discípulos, por su parte, contaron lo que les había pasado en el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan.
Todavía estaban hablando de esto, cuando Jesús se apareció en medio de ellos y les dijo: "La paz esté con ustedes".
Atónitos y llenos de temor, creían ver un espíritu,
pero Jesús les preguntó: "¿Por qué están turbados y se les presentan esas dudas?
Miren mis manos y mis pies, soy yo mismo. Tóquenme y vean. Un espíritu no tiene carne ni huesos, como ven que yo tengo".
Y diciendo esto, les mostró sus manos y sus pies.
Era tal la alegría y la admiración de los discípulos, que se resistían a creer. Pero Jesús les preguntó: "¿Tienen aquí algo para comer?".
Ellos le presentaron un trozo de pescado asado;
él lo tomó y lo comió delante de todos.
Después les dijo: "Cuando todavía estaba con ustedes, yo les decía: Es necesario que se cumpla todo lo que está escrito de mí en la Ley de Moisés, en los Profetas y en los Salmos".
Entonces les abrió la inteligencia para que pudieran comprender las Escrituras,
y añadió: "Así estaba escrito: el Mesías debía sufrir y resucitar de entre los muertos al tercer día, y comenzando por Jerusalén, en su Nombre debía predicarse a todas las naciones la conversión para el perdón de los pecados.
Ustedes son testigos de todo esto." (Palabra del Señor)


Compartían entre ellos, lo vivido. Unos decían  que se le apareció a tal, otros, como los de Emaús, contaron lo vivido camino y en casa ya cuando Jesús abrió sus ojos en la fracción del pan.


Y aparece Jesús, y les dice que no teman, que no están viendo un fantasma ni un espíritu solo. Lo están viendo resucitado en cuerpo y alma. Es Él, no quedan dudas…no se trata de imaginación o fantasía: es Jesús.


¡La paz esté con ustedes! Les dice.
 Imagino el corazón turbado de varios o casi todos.
Es que días antes, cuando estaba todo mal, lo abandonaron, lo dejaron solo, no fueron buenos testimonios suyos.
Les había ganado el miedo,  la vergüenza de ser de Cristo…y ahora Él se les aparecía. Como un gesto de profunda confianza hacia ellos, a quienes había elegido después de haber rezado sus nombres…

La vergüenza de pensar: yo a esta persona la deje sola cuando más necesitaba que estuviera a su lado y ahora, me busca de nuevo, y es más , me hace entender todo, (Entonces les abrió la inteligencia para que pudieran comprender las Escrituras) , vuelve a confiar en mí como si nada hubiese pasado, y perdona hasta los raptos de incredulidad, de falta de fe, ante lo cual me dice: toca mis llagas en mis manos y pies…

Y como será la confianza restablecida  que  dice nuevamente Ustedes son testigos de todo esto."¡¡Pero si te fallamos Jesús!! ¿Por qué nos pides que seamos testigos nuevamente?  Nos devuelve la confianza, sabe que podemos y que desde ese momento en adelante, seremos nosotros, los cristianos, que seremos testimonio suyo para el perdón y la conversión, testigos del Evangelio, de la buena nueva, testigos del amor verdadero…


La confianza suya supera infinitamente nuestra  fidelidad y aun así sigue  adelante con ese plan.


Entonces es bueno preguntarse si siendo los testigos que somos, ayudamos a que nuestro mundo pequeño, cambie o mejore…
Duele ver las situaciones en el mundo, duele ver como en cada región siguen surgiendo tantos males que hacen pensar en batallas perdidas. Duele ver , por ejemplo, como un grupo de seres  humanos golpea y mata a otro en un estadio de futbol, o como la droga y el alcohol, la pornografía se expanden de tal manera que se aumentan violaciones, femicidios, cosificación del amor y de la mujer y el varón…


 ¿Qué estamos haciendo mal? ¿Qué estamos dejando de hacer? Es como si dejamos por un tiempo, de tocar las llagas de una humanidad herida que necesita de nosotros… ¿estamos llevando la paz que decimos tener en el corazón a quienes nos rodean? ¿Estamos contribuyendo con nuestra conducta, con nuestras palabras a crear puentes en vez de grietas, dialogo en vez de autoritarismo, serenidad en vez de disturbios, paz en vez de guerras?.


Jesús confía en nosotros, para que podamos ser testigos de su resurrección. De todos y cada uno de nosotros, donde estemos, con quien estemos, en lo que hagamos…


Buena jornada para todos. Que Dios bendiga nuestro día.

miércoles, 19 de abril de 2017

LOS DISCÍPULOS DE EMAÚS Lucas 24,13-35.



Ese mismo día, dos de los discípulos iban a un pequeño pueblo llamado Emaús, situado a unos diez kilómetros de Jerusalén.
En el camino hablaban sobre lo que había ocurrido.
Mientras conversaban y discutían, el mismo Jesús se acercó y siguió caminando con ellos.
Pero algo impedía que sus ojos lo reconocieran.
El les dijo: "¿Qué comentaban por el camino?". Ellos se detuvieron, con el semblante triste, y uno de ellos, llamado Cleofás, le respondió: "¡Tú eres el único forastero en Jerusalén que ignora lo que pasó en estos días!".
"¿Qué cosa?", les preguntó. Ellos respondieron: "Lo referente a Jesús, el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y en palabras delante de Dios y de todo el pueblo,
y cómo nuestros sumos sacerdotes y nuestros jefes lo entregaron para ser condenado a muerte y lo crucificaron.
Nosotros esperábamos que fuera él quien librara a Israel. Pero a todo esto ya van tres días que sucedieron estas cosas.
Es verdad que algunas mujeres que están con nosotros nos han desconcertado: ellas fueron de madrugada al sepulcro
y al no hallar el cuerpo de Jesús, volvieron diciendo que se les habían aparecido unos ángeles, asegurándoles que él está vivo.
Algunos de los nuestros fueron al sepulcro y encontraron todo como las mujeres habían dicho. Pero a él no lo vieron".
Jesús les dijo: "¡Hombres duros de entendimiento, cómo les cuesta creer todo lo que anunciaron los profetas!
¿No era necesario que el Mesías soportara esos sufrimientos para entrar en su gloria?"
Y comenzando por Moisés y continuando con todos los profetas, les interpretó en todas las Escrituras lo que se refería a él.
Cuando llegaron cerca del pueblo adónde iban, Jesús hizo ademán de seguir adelante.
Pero ellos le insistieron: "Quédate con nosotros, porque ya es tarde y el día se acaba". El entró y se quedó con ellos.
Y estando a la mesa, tomó el pan y pronunció la bendición; luego lo partió y se lo dio.
Entonces los ojos de los discípulos se abrieron y lo reconocieron, pero él había desaparecido de su vista.
Y se decían: "¿No ardía acaso nuestro corazón, mientras nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?".
En ese mismo momento, se pusieron en camino y regresaron a Jerusalén. Allí encontraron reunidos a los Once y a los demás que estaban con ellos,
y estos les dijeron: "Es verdad, ¡el Señor ha resucitado y se apareció a Simón!".
Ellos, por su parte, contaron lo que les había pasado en el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan. (Palabra del Señor)

Era ese domingo en que las mujeres, que habían ido al sepulcro, lo habían encontrado vacío. Ese primer día de la semana. Iban ellos dos camino a Emaús. Eran dos, quizás dos varones, quizás esposo y esposa, dos discípulos que no encontraban respuesta ante la muerte en cruz. Estaban desolados.

Se habían hecho una imagen de un Mesías victorioso, y la muerte en cruz, la muerte más cruel y vergonzosa de la época, les tiró abajo la imagen de un Mesías glorioso…murió como uno más, rodeado de dos delincuentes…


Jesús se le pone al lado. Algo les impedía verlo. Algo les impedía que acepten el mensaje de las mujeres que fueron al sepulcro y lo encontraron vacío…algo les impedía ver a Jesús que caminaba con ellos

Jesús se nos acerca muchas veces en la vida bajo distintas apariencias: una enfermedad, un fracaso, un éxito, un percance, un enfermo, un pobre, un niño que reclama nuestra atención. Un anciano olvidado…hay tantos cristos alrededor nuestro que se acercan y  algo en nuestros ojos que no pueden verlo.


El gran pedagogo Jesús comienza la terapia de recuperar la fe de aquellos dos: "¿Qué comentaban por el camino?"…lo que nos dice también hoy a nosotros…¿Qué asuntos te inquietan? Los problemas, las ocupaciones, la falta de fe, la falta de confianza en la providencia… es como que nos dice: cuéntame lo que te pasa, ponle nombre a los problemas, saca la frustración que estas guardando…hablar es comenzar a sanar.


Luego sigue con “escuchar”. Ya hablamos, ya le dijimos a Jesús lo que traemos en la cabeza, lo que comentábamos por el camino como los discípulos de Emaús…ahora le toca a Él hablar, encender el corazón, arder en esperanza, fe, gracia. Alegrarnos por que Dios nos habla personalmente…pero para eso debemos estar atentos.
Entonces nosotros también tendremos esa necesidad que tuvieron aquellos dos, que por ser caritativos con el viajero, lo invitaron a quedarse
"Quédate con nosotros, porque ya es tarde y el día se acaba". Había noche, silencio, la luna ya no era tan llena, junto a la desazón y el miedo porque de alguna manera ellos eran prófugos discípulos de aquel que mataron…


Quédate con nosotros Señor porque es tarde y se hace de noche, en esos momentos de angustia, de pérdida, de dolor… quedate porque la noche es larga y sentimos miedo. A veces nos sentimos como prófugos de un mundo que nos persigue por el solo hecho de ser cristianos y llevar en alto ideales y valores de vida y de verdad.

Y todo sucedió como leímos. En la fracción del pan se abrieron los ojos, entendieron todo. Es otra etapa de la terapia de recuperar la fe. Ojalá todo pudiéramos acercarnos a ese misterio de amor llamado Eucaristía, en que Él, se quedó.


Hay muchos que son escépticos a esto, pero solo una pregunta basta: ¿puede ser que una cosa, tan pequeña e insignificante, una creencia una fe, dure tantos siglos? ¿Será que es verdad? ¿Por qué los que quieren destruir, buscan Hostias consagradas para hacer daño?... quizás también a muchos Jesús se le pone al lado, como a los de Emaús y no lo reconocen porque no quieren …


Y la última etapa, llega con la misión… ¿Qué noche? ¿Qué miedo? Fueron en ese mismo instante a recorrer los diez kilómetros que lo separaban de los otros apóstoles que , reunidos, comenzaban a remover la esperanza en ese amigo eterno que jamás los abandonaría.


Que podamos ver a Jesús en cada uno que pase al lado. Que podamos contarle a Jesús nuestras cosas , que sepamos escuchar y abrir los ojos ante tanta evidencia y que nos convirtamos también nosotros en misioneros de su resurrección, llevando esperanza y alegría ahí donde falte.



Buena jornada para todos.

martes, 18 de abril de 2017

MUJER ¿ POR QUÉ LLORAS? Juan 20,11-18.


María se había quedado afuera, llorando junto al sepulcro. Mientras lloraba, se asomó al sepulcro y vio a dos ángeles vestidos de blanco, sentados uno a la cabecera y otro a los pies del lugar donde había sido puesto el cuerpo de Jesús.
Ellos le dijeron: "Mujer, ¿por qué lloras?". María respondió: "Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto".
Al decir esto se dio vuelta y vio a Jesús, que estaba allí, pero no lo reconoció.
Jesús le preguntó: "Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?". Ella, pensando que era el cuidador de la huerta, le respondió: "Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo iré a buscarlo".
Jesús le dijo: "¡María!". Ella lo reconoció y le dijo en hebreo: "¡Raboní!", es decir "¡Maestro!".
Jesús le dijo: "No me retengas, porque todavía no he subido al Padre. Ve a decir a mis hermanos: 'Subo a mi Padre, el Padre de ustedes; a mi Dios, el Dios de ustedes'".
María Magdalena fue a anunciar a los discípulos que había visto al Señor y que él le había dicho esas palabras. (Palabra del Señor)


Mujer, ¿por qué lloras?. Ella maría Magdalena, fue una de las pocas personas que tuvieron el valor de quedarse con Jesús, hasta la hora de su muerte en la cruz, y ahora llora a su amigo muerto.
 Se queda afuera del sepulcro, llorando.
Ha perdido el sentido de su vida. Se fue el que cambió su vida por completo, su fuerza, su apoyo, su motivación para seguir.
Parece que todo en la vida se desmorona, para ella y para nosotros, cuando hay muerte, desastres naturales o producidos por el hombre, decepciones, enfermedades, traiciones, adicciones en seres queridos, fracasos económicos…y lloramos.


Parecía que aquella separación era definitiva. Ya no estaba el sostén de su vida. Se habían removido todos los estantes de esa estantería de seguridades que ella tenía. A veces la vida parece golpearnos así. Se mueve toda la estantería y caen una a una nuestras seguridades, y quedamos con todo vacío, el alma vacía, y parece que nada más tiene sentido.


¿Por qué lloras? Él sabía porque lloraba. Sabía que era por Él, por el dolor ocasionado en el alma de María y de todos, por la separación. Quería que ella se le dijera: lloro por esto y por esto y esto…


Lloro Señor por este dolor en mi vida, por esta pérdida, por esta traición, por esta enfermedad, por esta situación…lloro por las guerras, por los niños sirios, por la locura de algunos en manos de quien estamos en la humanidad…lloro porque no podemos entendernos, porque no sabemos dialogar, porque cada uno busca su propio interés…lloro por el amor que se fue, por el accidente de tal…lloro porque no llego a fin de mes con lo que gano, lloro porque no logro aprobar una materia, porque no puedo terminar mi carrera….


 Jesús pronunció su nombre: ¡María! Y ella lo reconoció. Podría haber sido cualquiera, pero ella supo que quien pronunció su nombre , era su maestro. Ya no estaba en una tumba fría y desolada, estaba ahí, resucitado, vivo para siempre, entonces recobró la alegría, la paz, la confianza, recobró las ganas de vivir y anunciar, recobró el ansia misionera y fue apóstol de los apóstoles.

Son esos momentos en que parece todo perdido, que si buscamos como ella, vamos a escuchar nuestro nombre pronunciado por Dios mismo que nos dice: aquí estoy, no pasa nada, vamos tranquilo, hay mucho por hacer, estoy contigo para siempre, no dudes, ten confianza, y sentiremos la mano de Jesús que se tiende generosa y que nos pide la tomemos para, levantarnos primero y caminar juntos después…

Mujer, ¿por qué lloras?... muchacho, ¿por qué lloras?, papá, mamá ¿por qué lloras?

Buena jornada para todos. Jesús también pronuncia nuestro nombre y nos dice: ¡aquí estoy!