lunes, 19 de febrero de 2018

Mateo 25,31-46. AL MISMO JESUS




Jesús dijo a sus discípulos:
"Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria rodeado de todos los ángeles, se sentará en su trono glorioso.
Todas las naciones serán reunidas en su presencia, y él separará a unos de otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos,
y pondrá a aquellas a su derecha y a estos a su izquierda.
Entonces el Rey dirá a los que tenga a su derecha: 'Vengan, benditos de mi Padre, y reciban en herencia el Reino que les fue preparado desde el comienzo del mundo,
porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; estaba de paso, y me alojaron;
desnudo, y me vistieron; enfermo, y me visitaron; preso, y me vinieron a ver'.
Los justos le responderán: 'Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer; sediento, y te dimos de beber?
¿Cuándo te vimos de paso, y te alojamos; desnudo, y te vestimos?
¿Cuándo te vimos enfermo o preso, y fuimos a verte?'.
Y el Rey les responderá: 'Les aseguro que cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo'.
Luego dirá a los de su izquierda: 'Aléjense de mí, malditos; vayan al fuego eterno que fue preparado para el demonio y sus ángeles,
porque tuve hambre, y ustedes no me dieron de comer; tuve sed, y no me dieron de beber;
estaba de paso, y no me alojaron; desnudo, y no me vistieron; enfermo y preso, y no me visitaron'.
Estos, a su vez, le preguntarán: 'Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento, de paso o desnudo, enfermo o preso, y no te hemos socorrido?'.
Y él les responderá: 'Les aseguro que cada vez que no lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, tampoco lo hicieron conmigo'.
Estos irán al castigo eterno, y los justos a la Vida eterna". (Palabra del Señor)


En el atardecer de la vida seremos juzgados en el amor, decía San Juan de la Cruz. No seremos juzgados por los conocimientos adquiridos, o por la fama lograda o por lo rico que podamos ser…seremos juzgados por el amor.

Hoy el evangelio cuestiona nuestra vida, nuestros propósitos, nuestras intenciones, nos da una nueva mirada hacia los demás y las cosas

Nos dice que seremos juzgados por esas cosas simples y pequeñas de todos los días. No es que debemos hacer una contribución millonaria, ni  algo que sacuda la historia y nos posicione en ella como héroes. Nos habla de un poco de pan, de agua, de una visita, de un abrazo de una escucha, de una ropa que dé, de una información bien que de a un turista o, si quieren, en ayudar a inmigrantes que vienen por ahí buscando una nueva oportunidad en la vida. Quizás sea la parábola que indique con mayor claridad, la pequeña forma de ser buenos de verdad, sin títulos ni honores.


Nos habla que debemos estar atentos. Que debemos salir al que necesita. Está bien, ayudar cuando alguien lo requiere, pero es mucho mejor estar en clave de servicio y salir al encuentro de la vida, sabiendo que en algún momento alguien necesitará de mi, aunque más no sea para ayudarle a cruzar la calle.

Vez pasada, recordaba la frase aquella que dice:

No sabe cuánto bien hace el que no hace mal…pero, tampoco sabe cuánto mal, hace el que no practica el bien.
No se trata SOLO de no hacer el mal. Se trata de hacer el bien cuando nadie se da cuenta. Se trata de salir a buscar el bien que debo hacer. Los pobres hay un montón. Gente que necesita hay a montones. Gente que en este momento sufre hambre o frio hay a montones, presos hay siempre. Enfermos hay en los hospitales, siempre y de a muchos. Por más que no vengan a casa a pedir ayuda, por más que nadie me diga: “vamos a visitar a tal enfermo”, ellos siempre estarán esperando ayuda. Por eso digo que cuestiona y mucho

No sabe cuánto bien hace el que no hace mal…pero, tampoco sabe cuánto mal, hace el que no practica el bien….

Los que fueron sacados del lugar, dicen que si ellos hubiesen sabido que era Cristo, lo hacían. Pero que, solo vieron a un pobre tipo por el que no valía la
pena jugarse y pasaron de largo… ¿Cuándo te vimos con hambre, o desnudo, o triste o preso o enfermo? Es triste hacer las cosas por interés o porque nos miran y aplauden. Es triste querer sacar ganancia de una ayuda al que necesita, tanto en la pequeñez de las cosas simples, como cuando uno está en algún cargo con el que tiene la posibilidad de ayudar.

 Y los que fueron bendecidos por el rey, ni sabían que todo ese bien se lo hacían al Mismo Jesús. Cuando hacemos el bien, cuando alegramos a alguien, cuando arrancamos una sonrisa al triste, cuando le damos de comer al hambriento, cuando vestimos al que está desnudo, cuando visitamos a un enfermo abandonado y solo , todo ese bien se lo hacemos al mismo Jesús. Martin de tours, era un soldado romano y cristiano que estaba en preparación  de su bautismo. Un día al entrar a una ciudad, le paro un mendigo para pedirle limosna. Martin  solo tenía su espada y su uniforme. No tenía dinero. Con su espada corto su capa militar y le dio la mitad al mendigo que tiritaba de frio. Aquella noche tuvo un sueño profundo y en él vio a Jesús que venía con esa mitad de capa.  La capa que él le había dado al mendigo. Y le decía: Martin hoy me cubriste con tu manto. Él es san Martin de Tours, y nos enseña con su vida a cubrir a Jesús que vive en nuestros hermanos.

Cuando aprendemos la generosidad que ayuda sin interés a las personas en las cosas más sencillas, nosotros también experimentamos el gozo de ayudar a Jesucristo mismo, aunque no sepamos que es a él a quien ayudamos.

Sabemos que maneras y formas de ayudar, hay muchas. Enseñar, leerle a quien no puede hacerle, ayudarle con algún trámite a nuestros abuelos, formas cada uno sabe cómo puede hacerlo, pero DEBEMOS HACERLO. No se trata solo de no hacer el mal, se trata de hacer el bien a todos, sin mirar a quien.

Buena jornada para todos. Dios bendiga nuestro día

sábado, 17 de febrero de 2018

Lucas 5,27-32. DEJÓ TODO, SE LEVANTÓ Y LO SIGUIÓ



Jesús salió y vio a un publicano llamado Leví, que estaba sentado junto a la mesa de recaudación de impuestos, y le dijo: "Sígueme".
El, dejándolo todo, se levantó y lo siguió.
Leví ofreció a Jesús un gran banquete en su casa. Había numerosos publicanos y otras personas que estaban a la mesa con ellos.
Los fariseos y los escribas murmuraban y decían a los discípulos de Jesús: "¿Por qué ustedes comen y beben con publicanos y pecadores?".
Pero Jesús tomó la palabra y les dijo: "No son los sanos los que tienen necesidad del médico, sino los enfermos.
Yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores, para que se conviertan". (Palabra del Señor)


La palabra vocación, proviene del latín que significa “llamar” (vocare, los que sepan latín sabrán pronunciar). O sea que hoy podríamos decir que este evangelio de Lucas refiere a la vocación de Mateo o Leví. Es la llamada que hizo Jesús, en el lugar donde estaba, en su trabajo, en su hogar, en su pueblo, en su familia, en este caso sentado en la mesa de recaudación de impuestos, espacio  tan odiado y despreciado por los lugareños.

Es que la recaudación de impuestos  la hacía el gobierno de Roma , pero , a través  de una subasta  se lo entregaba al mejor postor.  Cada distrito tenía que aportar cierta cantidad de dinero, o sea que mientras se aportara eso, los que cobraban el impuesto podían cobrar todo lo que ellos quisieran, lo cual hacía que muchas veces, la gran mayoría, el cobro de impuestos sea sumamente abusivo. Para colmo, nadie  sabía lo que realmente debía pagar: no había redes sociales, ni grupos de whatsaap, ni diarios, ni televisión que informen cuánto pagaban en otro lado o cuanto era el impuesto obligado por el gobierno…


Por eso, personajes como mateo, eran odiados, porque podían estrangular  económicamente a las personas sin importarle lo más mínimo de su vida.


A ese personaje fue Jesús, le hizo la llamada y Mateo, dejándolo todo,  se levantó y le siguió.

Dejándolo todo: se negó a sí mismo, abandono la zona de confort de su vida,  dejó su bienestar, su buen pasar, su dinero, su trabajo, que malo como era, le permitía vivir.

Se levantó: principio de despegue. No quedó en su silla pensando, tomó la determinación y ¡arriba!, estaba hecho para lo grande, para estar de pie, erguido ante la vida, y levantándose, podía mirar de frente a sus hermanos, ni de abajo, ni de arriba, como igual, como cristiano, como hijos todos del mismo Dios.

Y le siguió: no se trababa solo de dejar el mal, se trataba y se trata de hacer el bien.
De eso se trata, de levantarse ante el llamado de Jesús y seguirle. No basta con levantarse:

No sabe cuánto bien hace el que no hace mal…pero, tampoco sabe cuánto mal , hace el que no practica el bien, dice el refrán


¿Qué hizo mateo?... urgente dejo el mal, pero
comenzó a hacer el bien, llamo a los excluidos como él, para que reciban el llamado de Jesús. Después, la decisión de “dejar todo, levantarse y seguirle” correspondía a cada uno


Como hoy, como el llamado que hace Jesús, como la vocación de cada uno. Hoy ese llamado llega a través de la Palabra, de cada signo que Dios nos da, de cada señal del cielo, de alguna palabra, de algún gesto, de algún momento de retiro o silencio, de algún momento de búsqueda. Siempre llama, siempre pasa, por donde estamos. No hace falta que sea en un templo, puede ser en la calle, en el trabajo en la oficina. Solo hay que estar atentos y decidirse a seguirle.

Buena jornada para todos. Cada momento de conversión es “dejar todo, levantarse y seguirle”, momento que se nos ofrece siempre en la vida. Que tengamos la misma respuesta positiva de Mateo, pues como a él, Jesús nos necesita para llegar a  nuestros pares.

viernes, 16 de febrero de 2018

Mateo 9,14-15. LOS AMIGOS DEL ESPOSO



Se acercaron a Jesús los discípulos de Juan y le dijeron: "¿Por qué tus discípulos no ayunan, como lo hacemos nosotros y los fariseos?".
Jesús les respondió: "¿Acaso los amigos del esposo pueden estar tristes mientras el esposo está con ellos? Llegará el momento en que el esposo les será quitado, y entonces ayunarán.(Palabra del Señor)

Las bodas judías eran realmente una expresión de la alegría. La pareja de recién casados no se iba de la casa para lo que llamamos “luna de miel”  sino que por una semana tenían la puerta abierta del hogar a los visitantes. Se los trataba como un rey y una reina. Los amigos íntimos  participaban con ellos de la alegría y de la fiesta. En esas ocasiones la gente pobre y sencilla tenía una alegría y abundancia que, a lo mejor, no se presentaba otra vez en la vida.

Esos amigos íntimos, realmente vivían una alegría inmensa. Estaban con el esposo.

Quizás el primer momento de reflexión es para revisar la alegría que, decimos, tener cuando estamos con Jesús. ¿Es así? ¿Porque muchas veces nos gana la tristeza  espiritual o la desesperanza? Si estamos con Él, si participamos de su alegría, si con Él no nos falta nada, si su misericordia llena nuestros días ¿Por qué nos gana el desaliento?

El cristiano, con Jesús es un hombre, una mujer seguros: ¿por qué?
Como dijo el Papa Francisco allá por mayo del 2013:

 Porque Jesús está con nosotros. Pero esta alegría, se pregunta el Papa, ¿podemos “embotellarla un poco” para tenerla siempre con nosotros?: “No, porque si nosotros queremos poseer esta alegría sólo para nosotros, al final se estropea, así como nuestro corazón, y al final nuestra cara no transmite esa alegría sino la nostalgia, una melancolía que no es sana". 

"A veces estos cristianos melancólicos tienen más cara de pepinillos en vinagre que de personas alegres que tienen una vida bella", dijo

Estar con Jesús es estar alegres.

Ahora, hay momentos en la vida que esa alegría se nos va. Cuando estamos lejos de Él, o cuando necesitamos acercarnos más a él. Quizás porque nos sentimos tristes y no sabemos el por qué. Es que nuestro corazón exige estar cerca de la alegría plena.

Quizás sea bueno, revisar el pilar para nuestra vida de fe que es el ayuno. El ayuno que no solo sea del estómago, sino principalmente del corazón, del alma, de la mente.

Dejar algún gusto personal, alguna comida que nos guste, limpiar el corazón de imágenes que no ayudan, ayunar de algún beneficio personal para dárselo a los demás, algo que yo necesite hoy pero que otro pueda necesitar más, cada uno sabe cuánto y que debe ayunar en su vida, porque sino quedamos en ese ritualismo de creer que el ayuno es solo exterior, realmente no sirve como ayuno y no ayuda a la vida del espíritu. De que nos vale ayunar o hacer abstinencia de carne si nos empanzamos con pescado u otras comidas.


Que el ayuno sea para nosotros una de las herramientas mejores para acercarnos más al corazón de Jesús, a sus cosas, a su vida que es ALEGRÍA ante todo una alegría que debemos buscar con toda el alma, porque fuimos hechos para vivir en esa alegría, pues Dios lo es.


Buena jornada para todos., Dios bendiga nuestro día

jueves, 15 de febrero de 2018

Lucas 9,22-25. "EL QUE QUIERA VENIR DETRÁS DE MI"



Jesús dijo a sus discípulos:
"El Hijo del hombre, les dijo, debe sufrir mucho, ser rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, ser condenado a muerte y resucitar al tercer día".
Después dijo a todos: "El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz cada día y me siga.
Porque el que quiera salvar su vida, la perderá y el que pierda su vida por mí, la salvará.
¿De qué le servirá al hombre ganar el mundo entero, si pierde y arruina su vida?
(Palabra del Señor)



No era un político de esos que buscan votos y prometen mejoras increíbles que jamás realizarán, obras a ejecutar que nunca estarán en presupuesto… Jesús, les dice algunas condiciones a los que, escuchando, pretenden seguirle. Muchos, muchísimos se quedaron con Él.


También esas condiciones llegan hasta hoy y nos constituyen en héroes dispuestos a jugarnos por Jesús, como creo que hacemos en cada paso que damos tratando de llevar el nombre de cristianos, en nuestra vida.


El que quiere venir detrás de mí, renuncie a si mismo… lo normal es tratarnos a nosotros mismos como si fuéramos el centro del universo. La llegada de muchas corrientes de vida, nos dicen que realmente somos eso, y se convierte al hombre en un semi dios , intocable, ganadores todos , formando parte de una meritocracia, donde el merito lo da, el poseer, el conquistar, el dinero, la fama… hoy Jesús nos dice de negarnos a nosotros mismos, es decir dejar de pensar en nosotros como centro del universo, comenzar a  pensar en los otros, en el otro. Si en mi noviazgo dejo de pensar en lo que me hace bien y comienzo a pensar en lo que le hace bien a mi pareja, empiezo a vivir el amor, lo mismo en el matrimonio, en el hogar, en el colectivo, en la escuela y la facultad. Pensar en el otro, en sus necesidades, en sus urgencias, es amar, aun a costa de olvidarnos de nosotros.


Tome su cruz dice el Señor. Dicen que Él, cuando era chico, fue testigo de una revuelta grande de un tal  Judas el Galileo en un lugar cercano a seis kilómetros de Nazaret.. En esa revuelta, el lugar terminó aniquilado por los romanos y  crucificaron cerca de dos mil rebeldes a lo largo de la carretera para que sirva de escarmiento.  El cargar la cruz, era símbolo de perseverar hasta el fin por la causa, estar dispuesto a todo, jugársela, ser fieles hasta el final. Tomar la cruz y seguirle es estar dispuesto a decir que si, por siempre, no por un rato, convencidos, de que estar al lado suyo, nos llevará al triunfo definitivo de la gloria de Dios en el cielo.


Otra condición de este pequeño discurso de Jesús es: gastar la vida, no ahorrarla.  Será cambiar de a poco los estándares del mundo que nos dice: ¿Cuánto puedo sacar de rédito de esto? Por ¿cuánto puedo dar? Ser cristianos es darnos cuenta también que la vida no ha sido dada para ser conservada egoístamente, guardada en un baúl por seguridad, resguardada como por una especie de burbuja aislada para evitarnos daños, sino  para ser gastada para los demás.
Hace poquitos días, una noticia se hacía eco de un
aviso necrológico de un diario de España, que, según dice esta noticia, se convirtió en viral. ¡Un aviso fúnebre! Antipatico y cruel, pero vaya a saber si era verdad o no.  La primera parte de este aviso decía así:
E. M. P… "Hijo de Pilar y Emilio, ha dejado este mundo sin haber aportado nada de interés…  ( la noticia es del 10 de febrero, y la muerte ocurrió el 8 de febrero de 2018)

No podemos juzgar la vida de este hombre o si los familiares tenían o no razón, pero que feo debe ser pasar por la vida, sin aportar nada de nada, sin gastar la vida, sin jugársela por los demás, sin consumir esa llama dada por Dios en alumbrar al mundo nuestro de cada uno día a día.

Condiciones varias para seguir al Señor. Hoy nos hace héroes pues el mundo, como sabemos, nos dice y pide lo contrario.

Buena jornada para todos. Dios bendiga nuestro día

miércoles, 14 de febrero de 2018

Mateo 6,1-6.16-18. LIMOSNA, ORACIÓN Y AYUNO


Miércoles de ceniza

Jesús dijo a sus discípulos:
Tengan cuidado de no practicar su justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos: de lo contrario, no recibirán ninguna recompensa del Padre que está en el cielo.
Por lo tanto, cuando des limosna, no lo vayas pregonando delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser honrados por los hombres. Les aseguro que ellos ya tienen su recompensa.
Cuando tú des limosna, que tu mano izquierda ignore lo que hace la derecha,
para que tu limosna quede en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.
Cuando ustedes oren, no hagan como los hipócritas: a ellos les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos. Les aseguro que ellos ya tienen su recompensa.
Tú, en cambio, cuando ores, retírate a tu habitación, cierra la puerta y ora a tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.
Cuando ustedes ayunen, no pongan cara triste, como hacen los hipócritas, que desfiguran su rostro para que se note que ayunan. Les aseguro que con eso, ya han recibido su recompensa.
Tú, en cambio, cuando ayunes, perfuma tu cabeza y lava tu rostro,
para que tu ayuno no sea conocido por los hombres, sino por tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. (Palabra del Señor)

La limosna , la oración y el ayuno, son tres pilares de nuestra vida espiritual. Lo son ahora y lo fueron siempre  también entre los judíos. Pero lo que Jesús advierte es que en la vida humana, hasta las cosas más autenticas se pueden hacer con un motivo falso.

Y es claro cuando dice:  si das limosna para mostrar tu propia generosidad, recibirás la admiración de la gente, pero eso es todo lo que recibirás.  Si haces piedad a la vista de la gente  para que todos te admiren y hablen de vos, te harás la reputación de un hombre o una mujer muy piadosa, pero, es lo único que recibirás. Si ayunas pregonando a los cuatro vientos que lo haces, para que todo el mundo se de cuenta, la gente dirá que eres una persona buena, espiritual, pero eso es todo lo que recibirás.

👉Este es un tiempo para acrecentar nuestra limosna, nuestra caridad, nuestra donación.
También ellos, rabinos del tiempo de Jesús, decían: la mejor limosna es cuando el recipiente no sabe de quien recibe,  y cuando el dador no sabe a quién da.
En este tiempo podemos dar por un sentimiento del deber. Nos dicen que hay que dar, entonces damos… podemos dar por un sentido de prestigio: para recibir la gloria y la alabanza… podemos dar para sacarnos lo que nos sobra, cuando eso tendría que ser casi una obligación, podemos dar porque nos piden y hacen campañas… y así podemos seguir relatando una y mil motivos por el cual DAR, pero lo mejor sería dar porque uno simplemente debe hacerlo por una cuestión que fluye del corazón, porque convierte el corazón , de uno de piedra en uno de carne que piensa y ama como Jesús que siendo riquísimo, infinitamente rico porque es Dios, se abajó a nuestra sencillez, nació pobre y necesitado.


👉En este tiempo podemos intensificar nuestra oración, pero ¿Cuál?¿ Esa que repetimos como loros sin pensar ni sentir nada, esa que solo pide y pide como si fuera Dios un cajero automático que responde a una clave, esa que espera la oración de otros para unirse a ella y nunca parte del corazón necesitado de comunicarse íntimamente con Dios, esa que se queda en el templo, en el éxtasis , en la contemplación pura y no la convierte en vida con los hermanos, esa que golpea el pecho pero no hace
cambiar a la vida de la persona para hacer un mundo más justo? O ¿aquella sencilla y humilde del hombre que atrás de todos decía, perdón señor perdón, esa que espera llegar hasta el corazón de Jesús, solo eso porque sabe que ahí hay mucha luz para la vida propia y de los que rodean,  esa que enseña, ayuda y hace posible el perdón mío hacia quienes me ofendieron, y ablanda mi corazón para poder pedir perdón a quienes ofendí?


👉En este tiempo podemos intensificar nuestro ayuno, pero si perdemos la motivación de porque lo hacemos, bueno recibiremos la recompensa humana pero eso será todo.
El ayuno es bueno para la salud, pero no debe ser solo esa la motivación para hacerlo. Sabemos que ayunar debidamente nos limpia también el cuerpo
El ayuno es bueno como disciplina personal, porque nos ayuda a dejar caprichos o deseos,  esos que nos tienen descontrolados.
El ayuno es bueno porque nos permite vivir libres ante la esclavitud de ciertos hábitos.
El ayuno es bueno porque nos hace pensar que cosas son imprescindibles y cuáles no. Cuales son necesidades impuestas por los otros, por la sociedad de consumo y cuales realmente son necesidades básicas.
El ayuno nos permite apreciar más la misericordia de Dios, nos saca el corazón `puesto solo en cosas mundanas, para hacernos pensar más en Dios, en su misericordia.


Ojala que podamos durante este tiempo, vivirlo en mucha oración que transforma el alma, con ayunos que limpien el corazón, y con caridad que ayuda a la vida de muchas personas alrededor.
Buena jornada para todos. Dios bendiga nuestro día

martes, 13 de febrero de 2018

Marcos 8,14-21.LEVADURA DE FARISEOS Y HERODES



Los discípulos se habían olvidado de llevar pan y no tenían más que un pan en la barca.
Jesús les hacía esta recomendación: "Estén atentos, cuídense de la levadura de los fariseos y de la levadura de Herodes".
Ellos discutían entre sí, porque no habían traído pan.
Jesús se dio cuenta y les dijo: "¿A qué viene esa discusión porque no tienen pan? ¿Todavía no comprenden ni entienden? Ustedes tienen la mente enceguecida.
Tienen ojos y no ven, oídos y no oyen. ¿No recuerdan
cuántas canastas llenas de sobras recogieron, cuando repartí cinco panes entre cinco mil personas?". Ellos le respondieron: "Doce".
"Y cuando repartí siete panes entre cuatro mil personas, ¿cuántas canastas llenas de trozos recogieron?". Ellos le respondieron: "Siete".
Entonces Jesús les dijo: "¿Todavía no comprenden?". (Palabra del Señor)


A los discípulos ni les iba ni les venía el hecho de la levadura. No entendían que tenía que ver con el hecho de que tontamente se habían olvidado de traer alimentos para el camino y ¿cómo habrán estado discutiendo para que Jesús les diga: Estén atentos, cuídense de la levadura de los fariseos y de la levadura de Herodes?.

Recién venían de aquel dialogo que tuvo Él con los fariseos que le pedían un signo del cielo. Los fariseos estaban demasiado metidos en cumplir los detalles de una ley que los esclavizaba en vez de liberarlos.
Y Herodes  había tratado de edificar la felicidad adquiriendo
poder y riqueza e influencia y prestigio, una vida sensual que escandalizaba.

Y viendo la discusión era como que les decía: cuidado no se dejen meter en la cabeza, la levadura de los fariseos y Herodes.

Para los judíos, la levadura era un símbolo de la
corrupción. La levadura era una pizquita de masa fermentada de la hornada anterior que se había guardado. 

Para los judíos, la fermentación era lo mismo que la putrefacción, y de ahí que la levadura representara el mal, sobre todo el mal moral. 

Viéndolos discutir les dijo: no se dejen influenciar por ellos… ni Herodes que basaba su fortaleza en el poder y grandeza terrenales, y en las victorias que podía obtener por la fuerza, más sabiendo que era un grupo que iniciaría su nueva familia o nación elegida: La Iglesia;  ni por los fariseos que seguían pensando en un Mesías que vendría haciendo hechos extraordinarios, rompiendo reglas, y no veían el reinado sencillo y de cruz, reinado de servicio y de paz que traía Jesús… todo por una discusión en torno del pan para comer ese día



Y como, parece, no entendían el mensaje, que sí lo hicieron después que Jesús murió y resucitó, como nos llega a nosotros hoy, él les hizo ver esa generosidad suya ante la gente, cuando sobraron canastas llenas de alimentos después de comer mucha gente. Como diciéndoles: eh muchachos ¿por qué se preocupan de estas cosas cuando están conmigo? Dios proveerá pues, no lo olviden.

Quizás nos pase que en nuestra harina nueva, ponemos una pizquita de masa anterior y eso la leve pero queda con la impronta de eso viejo que usamos…así nunca tendremos un pan enteramente nuevo. A veces desterrar de nuestra vida elementos que hacen a una vida anterior se hace difícil. Es como que dejamos siempre la puerta abierta y eso a la larga nos trae problemas.

A veces nos pasa también que dejamos de creer en la providencia divina y no aprendemos de las veces que su amor, nos salva, nos rescata que nos hace saber que está ahí siempre y nos desesperamos eso no está bien sabiendo las veces que de esas situaciones difíciles hemos salido aun con canastas llenas para seguir el camino.


Que no nos pase de meter esa levadura mala en nuestra vida, que podamos confiar siempre porque Él está en nuestra barca y nos ayuda.

Buena jornada para todos., Dios bendiga nuestro día


lunes, 12 de febrero de 2018

Marcos 8,11-13. LE PEDÍAN UN SIGNO DEL CIELO




Entonces llegaron los fariseos, que comenzaron a discutir con él; y, para ponerlo a prueba, le pedían un signo del cielo.
Jesús, suspirando profundamente, dijo: "¿Por qué esta generación pide un signo? Les aseguro que no se le dará ningún signo".
Y dejándolos, volvió a embarcarse hacia la otra orilla. (Palabra del Señor)


Comenzaron a discutir con él. No se ustedes pero yo al menos no conozco nadie que haya comenzado a vivir su cristianismo tras una discusión. Alguien que diga: ¡tenes razón, ganaste la discusión por lo tanto ahora creo!...

y le pedían una prueba dice el evangelio.


Había una tendencia de buscar a Dios en lo extraordinario. Se creía que cuando viniera el mesías sucederían cosas alucinantes. Cada vez que llegaba un falso mesías ofrecía esto: cosas extraordinarias que rompían las leyes de la naturaleza. Entonces, o por pensar igual que toda esa gente, o por desafiar a Jesús, los fariseos le exigían también “esa” prueba a Jesús.


Sin embargo para Jesús, todo hablaba de Dios

Ellos no deseaban ver la mano de Dios en todo, ellos eran ciegos que no podían ver a Dios en cada cosa, que todo es signo del amor de Dios, que se manifiesta en la multiplicación de panes y pescados, en la cura de un paralitico o sordo o ciego.
Dios no necesitaba ni necesita  introducirse en el mundo desde fuera: Dios está en el mundo para cualquiera que tiene ojos para ver.


Por eso, si, encontramos paz y seguridad en nuestros lugares religiosos que debemos cuidar y sostener siempre: Ahí encontramos a Dios que nos habla, pero nunca debemos dejar de ver  y encontrar a Dios en todas partes, y así como le damos importancia a nuestros lugares sagrados, debemos santificar los lugares corrientes pues en ellos también vive Dios.


Y a veces nos pasa que de tanto recibir dones de Dios, ya nos parecen tan corrientes que  queremos, como los fariseos, señales extraordinarias del cielo.


Pero a poco de pensar nos damos con la vida misma, con nuestra vida. Con nuestra inteligencia, con nuestro cuerpo, maravilla exquisita de la obra de Dios, nuestras manos nuestros pies que reciben órdenes del cerebro y se mueven sin que tengamos que estar pensando cada vez en una orden, en nuestros ojos que hoy abrirán y podrán contemplar maravillas… y esto cuando hay tanta gente en el mundo entero, que sufre la falta de algún miembro y no pueden contemplar y vivir lo mismo que nosotros. Nuestros papás que tanto nos aman, nuestros hijos, productos del amor que se hizo bendición y vida, nuestros amigos con quien podemos darnos un abrazo en las buenas y en las malas, y que llorarían si no estuviéramos hoy con vida. Nuestros bebés, que vienen a la vida tan chiquitos y bellos, tan vulnerables y tan queribles, tan frágiles y tan fuertes, tan mensajeros de Dios que nos dice: te amo a través de este bebé.

Signos hay a miles.

Y pienso en ese suspiro profundo de Jesús, y pienso que suspira por vos y por mí, porque a veces no sabemos ver en el tiempo y la vida, esos mensajes que nos llegan del amor de Dios, de la presencia de Dios, y discutimos y pedimos señales divinas, mirando al cielo cuando alrededor nuestro tenemos infinitos mensajes diciendo: Yo te amo, estoy aquí al lado tuyo ¿no me ves?

Buena jornada para todos. Dios bendiga nuestro día

sábado, 10 de febrero de 2018

Marcos 8,1-10. ¿CUÁNTOS PANES TIENEN USTEDES?




En esos días, volvió a reunirse una gran multitud, y como no tenían qué comer, Jesús llamó a sus discípulos y les dijo:
"Me da pena esta multitud, porque hace tres días que están conmigo y no tienen qué comer.
Si los mando en ayunas a sus casas, van a desfallecer en el camino, y algunos han venido de lejos".
Los discípulos le preguntaron: "¿Cómo se podría conseguir pan en este lugar desierto para darles de comer?".
El les dijo: "¿Cuántos panes tienen ustedes?". Ellos respondieron: "Siete".
Entonces él ordenó a la multitud que se sentara en el suelo, después tomó los siete panes, dio gracias, los partió y los fue entregando a sus discípulos para que los distribuyeran. Ellos los repartieron entre la multitud.
Tenían, además, unos cuantos pescados pequeños, y después de pronunciar la bendición sobre ellos, mandó que también los repartieran.
Comieron hasta saciarse y todavía se recogieron siete canastas con lo que había sobrado.
Eran unas cuatro mil personas. Luego Jesús los despidió.
En seguida subió a la barca con sus discípulos y fue a la región de Dalmanuta. (Palabra del Señor)

Cada lectura del evangelio nos cuestiona, nos alienta, nos renueva nos cambia. Es que nos ayuda a confrontar nuestra vida con la de Cristo, su Palabra, su manera de vivir, el mensaje que nos trae y nos hace dar cuenta cuando , como Iglesia, como sus hermanos, o incluso como sociedad, nos estamos saliendo de un camino  que nos conduce a la felicidad y el éxito en nuestra vida en relación con los demás.


 Es que en esto que leemos hoy, prima esa compasión exquisita que Jesús tiene por todos, compasión que se traduce en consideración. Esa consideración no se olvida nunca de los detalles, los que hacen al mundo pequeño, el de cada uno.
Vio aquella multitud (eran cuatro mil) o sea vio lo grande , lo global, una masa caminante y necesitada. Se acordó que estaban a cierta distancia de sus casas y que llevaban ya tres días con Él. aquel que había venido a traer a la humanidad entera la salvación y el mensaje de Dios, no dejaba de ver a cada uno, al detalle, de lo que tenía que hacer cada uno al irse de ahí, de la distancia a sus casas, de que ya no le quedaban nada de provisiones, que podían desfallecer.


Otro, acostumbrado a lo grande podría decir: ¿Qué tengo que ver yo? Yo estoy para lo grande, que de esos detalles se encargue otro… sin embargo Jesús, asume el dolor y la falta de fortaleza de todos, pero carga en el hombro a cada uno como cuando dijo que una oveja perdida vale para ir a buscarla dejando 99 que están bien.

Que detalle señor has tenido conmigo 
Cuando me llamaste cuando me Elegiste 
Cuando me dijiste que tú eras mi amigo 
Que detalle señor has tenido conmigo 

Te acercaste a mi puerta pronunciaste mi nombre 
Yo temblando te dije aquí estoy señor; 
Tú hablaste de un reino, de un tesoro escondido; 
De un mensaje fraterno que encendió mi ilusión. 


Dice una canción muy bonita.


Y esto nos ayuda a confrontar como son nuestras “compasiones”… si sentimos pena, lástima, o si velamos por el más mínimo detalle cuando hacemos lo que hacemos. ¿Cuántas veces preguntamos a quien toca la puerta de casa pidiendo algo, cómo es su vida, como están sus chiquitos, donde duermen, si tienen una camita para dormir? ¿Cuántas veces de esas, procuramos llegar hasta el detalle? Así como nos gustan que tengan esa consideración con nosotros, que nos ganen con algún detalle, así deberíamos ser con los demás. Y a veces del “deberíamos” , se pasa al “así somos” tomando decisiones pequeñas que tampoco significan un gran esfuerzo ni cambio radical en nuestra vida…solo que nuestra consideración tenga en cuenta los detalles.



Y luego viene lo otro. Esa compasión se convierte en un desafío. Los discípulos en seguida le ponen en claro que no podrán. Porque es mucha gente, porque no hay donde comprar, porque no hay suficiente fondos para alimentar a todos, porque, en definitiva, no era problema de ellos, dar de comer TAMBIEN a toda esa gente.

Jesús le pregunta ¿Cuántos panes tienen ustedes?.. y me parece ver en su mirada hacia ellos, y también hacia nosotros, un mensaje directo que dice: no traten de pasarle a otro ,la responsabilidad de ayudar. Ya cuando esté bien económicamente voy a ayudar… ya cuando tenga un trabajo fijo voy a ayudar, ya cuando sea grande, ya cuando pueda me llego a ayudar… nos dice Jesús: lo que tengas, dalo y verás lo que pasa .
Si ves a alguien que está en apuro, ayúdale con lo que tengas a mano, siempre sirve, por más pequeño que sea ( yo me encargo del resto).



Consideración  con detalles, y esfuerzo personal sirviendo siempre, con lo que tengamos , con lo que somos, todo un desafío de la Palabra para este día y este fin de semana.
Buena jornada para todos. Dios bendiga nuestro día

viernes, 9 de febrero de 2018

Marcos 7,31-37. JESÚS SANA A UN SORDOMUDO




Cuando Jesús volvía de la región de Tiro, pasó por Sidón y fue hacia el mar de Galilea, atravesando el territorio de la Decápolis.
Entonces le presentaron a un sordomudo y le pidieron que le impusiera las manos.
Jesús lo separó de la multitud y, llevándolo aparte, le puso los dedos en las orejas y con su saliva le tocó la lengua.
Después, levantando los ojos al cielo, suspiró y le dijo: "Efatá", que significa: "Abrete".
Y enseguida se abrieron sus oídos, se le soltó la lengua y comenzó a hablar normalmente.
Jesús les mandó insistentemente que no dijeran nada a nadie, pero cuanto más insistía, ellos más lo proclamaban
y, en el colmo de la admiración, decían: "Todo lo ha hecho bien: hace oír a los sordos y hablar a los mudos". (Palabra del Señor)


Ahí en esas tierras que eran consideradas paganas, Jesús sigue su viaje, su predicación, sus sanaciones. Algunos dicen que este periplo llevó algo así como ocho meses, periodo en el cual Jesús  y sus discípulos tuvieron un acercamiento muy grande, por compartir tantas cosas juntos, retirados de todo, conociendo más al maestro, enamorándose cada vez más de su Palabra, su doctrina. Quizás antes de emprender el viaje final, hacia Jerusalén, último destino de su vida en la tierra.
Puede ser que este largo viaje fuera la paz antes de la tormenta.

Jesús necesitaba este período extenso con sus hombres antes del estrés y la tensión del próximo final. 


Cuando Jesús llegó otra vez a la región de Galilea, pasó por  la Decápolis, y fue allí donde Le trajeron a un hombre que era sordo y tenía un impedimento en el habla. Lo más probable es que las dos cosas estuvieran relacionadas; sería su incapacidad para oír lo que hiciera su habla tan imperfecta.

Jesús, dice el evangelio, lo aparta de la multitud. Dicen que las personas con sordera, tienen un sentido del ridículo muy agudo. Cuando alguien de la multitud le grita no entiende, aun cuando los demás no sepan que le pasa. La persona se pone nerviosa lo que le coloca en una situación más desesperada. Jesús lo lleva a un costado, sabe que su dificultad le impide comunicarse, que no poder escuchar, le impide también hablar correctamente pues nunca escuchó los sonidos.

Y Él, Jesús, representa lo que hace por medio de gestos
Los dedos en sus orejas y le toca la lengua con saliva en sus dedos. Miró al cielo y pronuncio la palabra  como que toda ayuda viene de Dios.


La gente decía: Todo lo ha hecho bien.  Allá en el Génesis, en el capítulo 1, dice: Dios miró todo lo que había hecho, y vio que era muy bueno. Era una  afirmación ante todo lo realizado, la creación estaba muy bien, cada cosa en su lugar en armonía en paz.  El hombre rompió todo, con su pecado, con su orgullo y hubo un plan divino de rescate de la humanidad, y vinieron los profetas, los jueces, los que llevaban y guiaban al pueblo a la tierra prometida…y vino Jesús y la gente dice de nuevo Todo lo ha hecho bien.

Empezó una nueva creación. Jesús estaba devolviéndole la belleza de Dios al mundo afeado por el pecado humano. Todo lo hace bien, todo es nuevo. Jesús hace nueva todas las cosas, restituye la paz al corazón, devuelve la vida al alma que estaba errante a causa del pecado.


Jesús cura nuestras sorderas diversas, el cuerpo y del alma y al hacerlo, hace nueva todas las cosas y lo suyo está muy bien. Es lo que sentimos cuando se nos restituye la vida de gracia, y aprendemos de nuevo a  escuchar y por lo tanto a hablar.


En vos y en mi, quiere hacer nueva , todas las cosas, día a día. Poner sus manos en los lugares de nuestra vida donde más nos duele, incluso en los recuerdos, en lo que quedó dañado desde hace tiempo… quiere hacer en cada uno, nuevo todo para mirar la vida de otra manera.


Buena jornada para todos. Dios bendiga nuestro día

jueves, 8 de febrero de 2018

Marcos 7,24-30. LA MUJER SIRIA



Después Jesús partió de allí y fue a la región de Tiro. Entró en una casa y no quiso que nadie lo supiera, pero no pudo permanecer oculto. 
En seguida una mujer cuya hija estaba poseída por un espíritu impuro, oyó hablar de él y fue a postrarse a sus pies.
Esta mujer, que era pagana y de origen sirofenicio, le pidió que expulsara de su hija al demonio.
El le respondió: "Deja que antes se sacien los hijos; no está bien tomar el pan de los hijos para tirárselo a los cachorros".
Pero ella le respondió: "Es verdad, Señor, pero los cachorros, debajo de la mesa, comen las migajas que dejan caer los hijos".
Entonces él le dijo: "A causa de lo que has dicho, puedes irte: el demonio ha salido de tu hija".
Ella regresó a su casa y encontró a la niña acostada en la cama y liberada del demonio. (Palabra del Señor)



Tiro se, encontraba a 65 kilómetros al Noroeste de Cafarnaum. era parte de Siria, Su nombre quería decir La Roca. Tiro era famosa, no sólo como puerto, sino también como fortaleza. Fue de Tiro y de Sidón de donde salieron los primeros marinos que navegaron mirando a las estrellas. Hasta que se aprendió a encontrar el camino en el mar mirando a las estrellas, los barcos tenían que mantenerse a la vista de la costa, y detenerse por las noches. Sabían mirar a las estrellas

La primera cosa extraordinaria que nos encontramos aquí es que Jesús estaba en territorio gentil. Borrando grietas: antes entre personas inmundas y limpias. Hoy entre gentiles y aquel pueblo elegido fuera del cual no se podía encontrar, según ellos, nada bueno


Y en este lugar se encuentra con esta mujer. Ella reconoce a Jesús… a veces ni sus mismos paisanos lo hacían. Ella, fuera de las fronteras, sin saber mucho de Él, sin haber visto ningún milagro, supo, desde el corazón, desde su interioridad que aquel hombre era alguien poderoso en amor y verdad.

En nuestro corazón hay , un gen depositado por Dios desde siempre, desde donde venimos, de la misma creación, que no tiene que ver con la educación, con la familia, con el carácter formado, con lo religioso o no del medio donde nacimos, crecimos, nos formamos desarrollamos nuestra vida. Es la memoria de Dios puesta en el corazón del hombre.  El corazón habla, el corazón sabe. Asi como el de esta mujer, así el de todo hombre o mujer que busca la verdad, que se abre a la verdad, que necesita la verdad.

San pablo dirá en su carta a los Romanos ( Cap 2):

Cuando los paganos, que no tienen la Ley, guiados por la naturaleza, cumplen las prescripciones de la Ley, aunque no tengan la Ley, ellos son ley para sí mismos, y demuestran que lo que ordena la Ley está inscrito en sus corazones. Así lo prueba el testimonio de su propia conciencia, que unas veces los acusa y otras los disculpa…

 O sea hay una ley escrita, inscrita en los corazones de todos los hombres, en el tuyo y el mío… el hombre puede ver la verdad de Dios en virtud de su ser criatura, dirá hace unos años Joseph Ratzinger cuando aún era cardenal y no era el papa Benedicto XVI…

Quizás por eso debemos esforzarnos por dejar hablar nuestro hombre y mujer interior, por eso debemos darle espacio y silencio, tranquilidad y serenidad, y escuchar lo que , desde la conciencia nos va mandando el Espíritu.

Para entender las palabras duras de Jesús deberíamos saber que son expresiones usadas en ese tiempo. En la época del AT, por causa de la rivalidad entre los pueblos, un pueblo acostumbraba llamar a otro “cachorro”…


Lo que interesa es la actitud de esa mujer, sin dudarlo, ejemplo para nosotros y nuestra oración.


Oración de y con fe. Una fe que nace desde el corazón. Va. Se mete, interactúa con Jesús, dialoga, lo reta, sabe de su poder y a ese poder acude.



Oración  humilde: sabe que ella es de los “cachorros”, se contenta con las migajas… sabe que en aquella multiplicación de los panes quedaron 12 canastas llenas. Se pone a los pies del maestro, es una pequeña que se siente pequeña delante de Dios.



Oración confiada: sabe que Jesús no la dejará marcharse con las manos vacías. Siempre llevará algo, como cada uno de los que se acercó a Él… siempre vamos a llevar algo, lo que pedimos o lo que es mejor para nosotros, aunque no sea lo pedido.



Oración perseverante: no se amilana ante los dichos de Jesús…insiste. No se paraliza, no se auto compadece, insiste, llama , clama..



Una oración desde el alma. Es su hijita la que está mal, y el dolor que ello le produce, le toca profundamente el alma. Es difícil ver sufrir a un hijo. Uno quisiera estar en su lugar para que él no sufra. Golpea el alma, la vida, te pone mal…

¿Cómo es nuestro diálogo con él?, ¿nuestra oración? Que  el ejemplo de la mujer pagana nos impulse a sentirnos humildes en las manos de Dios sabiendo que nunca nos iremos con las manos vacías,. Orar es ya llevarnos algo, que quizás sea una migaja pero es  mucho para lo que necesitamos.


Buena jornada para todos. Dios bendiga nuestro día