miércoles, 8 de julio de 2009

rebeldia?

El otro día participaba de un taller para padres de hijos adolescente. Nos hablaba poniendo como una introducción al tema, la profesora que tiene a su cargo la Asesoría Pedagógica de la Institución.
En una parte de su tema, nos decía que los adolescentes tienen a esa edad varios tipo de rebeldías: una regresiva, una trasgresora y una rebeldía positiva..
En la trasgresora, nos contaba el caso de chicos entre 15 y 18 años, que jugando a la vida y a la muerte, circulaban de noche, sin luces por una ruta muy transitada de mi provincia, poniendo en juego su vida y la de las demás. Saldo: dos muertes…
Nos decía la profesora: esa rebeldía es patológica, hay que erradicarla, con límites con prohibiciones, etc…
En un grupito que armamos luego para debatir algunas cuestiones, un papá nos decía comentando este caso: yo ni en broma le presto el auto a mi hijo de 15 años,… Yo le decía que para mi no era una cuestión de prestar o no un auto… y aquí viene la cuestión que me preocupa.
¿Por qué llegan los chicos a esta Rebeldía trasgresora? Que los hace ser así? Es parte de su carácter, es decir aquello que traen desde la cuna? O es algo de su temperamento? Es decir formado con el tiempo influido por familia, colegios, escuelas, trabajos, barrio amigos?
Mucho me hizo pensar un comercial que vi un día en youtube.com que decía “los niños aprenden lo que ven” que a su vez me recordaba aquellos cartelitos que todos los pediatras tenían pegados en sus salas de espera.
Y si, los niños aprenden lo que ven y en esto tenemos mucha culpa a veces los padres que creemos que los valores deben ser fijados cuando nos comienzan a llamar desde el colegio por alguna trasgresión de los niños.
Si los niños ven y escuchan mentiras, seguro que creen que la mentira es parte de la vida y a veces la mentira no llega por grandes ocasiones sino simplemente por el “decile que no estoy” o “me voy a tal lugar” cuando me voy para otro.
Permanentemente les digo a mis hijos que no me gusta que cuando van a la cancha canten cualquier canto discriminatorio por más folclore que sea cantar esos canticos de hinchada, y veo a veces padres con chicos en brazos o a los hombros, cantar canciones discriminatorias… ¿como hace un chico de cuatro o cinco años, para saber diferenciar lo que es folclore de lo que es verdad?... seguramente en su cabeza le quedó que el hermano boliviano o paraguayo o el “Negro” son personas de segunda…
También me acuerdo cuando esperaba salir a los chicos del colegio cuando eran chicos, cómo las madres ya en ese entonces despotricaban contra la maestra de turno, que podía ser la mejor maestra, pero que algún error tenía… y estas cosas se comentaban delante de los chicos… seguramente en la cabecita de un chico de seis años, queda como que la maestra es un blef … y después las maestras de la primaria y después los profesores de secundarias… siempre son unos déspotas que atentan contra el” pobre chico”, y cuidado que el colegio les imponga alguna sanción: delante de los chicos hay cada bravuconada, cada lucha de poder entre profesores y padres, que así seguramente estos que eran chicos y ahora adolescente, no tendrán ningún sentido de autoridad…
Cuantas veces hemos discutido delante de ellos? Y ha surgido el insulto, la degradación, la humillación?.. que difícil será para un chico adolescente tener sentido de autoridad delante de sus padres o superiores, si los primeros siempre han jerarquizado la lucha de poder, la competencia entre ellos y nunca han mostrado caminos de unidad en algunos puntos fundamentales
La bruja de acá, la bruja de allá, la eterna “esclavitud” de los esposos, es algo que los chicos ven y que hará que con el tiempo también la mujer sea considerada de segunda y hará que las chicas se sientan también ellas ciudadanas de segunda en un mundo machista, y que más se priorice las salidas con amigos que el compartir con la esposa y los hijos una comida o una salida todos juntos.
Vivimos en un país donde la trasgresión es casi deporte nacional, donde el “vivo” el “piola” ese gana, es un winners. El setenta por ciento de las letras de tango (símbolo de nuestra música), hablan de trasgresión. Las canciones que cantan nuestros chicos, o que tarareamos nosotros, muchas hablan de trasgresión, de trampa… solamente confrontando con los valores que les podamos dar en la familia, ellos tendrán claro lo que está bien y lo que está mal.
En un mundo donde parece que se nos sacó el punto de apoyo y hoy todo es relativo, cuando parece que no hay nada que sea verdad, o ícono, quizá los padres, tendrán que ser más sensatos en mostrar con sus ejemplos primeros y con sus palabras después, que camino se puede seguir para no errar el rumbo.
Y como esto, tantas y tantas cosas que los chicos ven permanentemente. De las escuelas se sacó el festejo del día del padre, porque la mayoría de nuestros chicos no los tienen, o se fueron o el padre es una figura no con mucho raiting. Pero como se hace para que ellos vuelvan a creer en la paternidad con amor? En una familia bien constituida? si poco a poco vamos dejando de lado el “festejar” la vida, el poder compartir una comida en familia, en hacer sentir a una persona de la familia que es querida, respetada valorada?
Entonces… ¿como se hace para poner límites a los quince cuando desde chicos han venido teniendo experiencias , muestras de antivalores, trasgresiones permanente por parte de adultos ?
Creo que aunque haya que comenzar de nuevo, los padres tendrán que asumir los errores, y rogar al buen Dios que nos de la sabiduría para recomenzar la tarea. También pienso, que cada uno sabiendo donde aprieta más el zapato, tendrá la suficiente sabiduría para cambiar y mejorar?
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