martes, 21 de julio de 2009

son como somos

Se dice que hace tiempo, en un pequeño y lejano pueblo, había una casa abandonada, cierto día, un perrito buscando refugio del sol, logro meterse por un agujero de una de las puertas de dicha casa. El perrito subió lentamente las viejas escaleras de madera, al terminar de subir se topó con una puerta semi-abierta; lentamente se adentro en el cuarto y para su sorpresa, se dio cuenta que dentro de ese cuarto había 1000 perritos mas observándolo tan fijamente como el los observaba a ellos. El perrito comenzó a mover la cola y a levantar sus orejas poco a poco. Los 1000 perritos hicieron lo mismo, posteriormente sonrío y le ladro alegremente a uno de ellos. El perrito se quedo sorprendido al ver que los 1000 perritos también le sonreían y ladraban alegremente con el. Cuando salió del cuarto se quedo pensando para si mismo: Que lugar tan agradable! Voy a venir mas seguido a visitarlo! Tiempo después, otro perrito callejero entro al mismo sitio y se encontró entrando al mismo cuarto. Pero a diferencia del primero, este perrito al ver a los otros 1000 del cuarto se sintió amenazado ya que lo estaban viendo de una manera agresiva, posteriormente empezó a gruñir; obviamente vio como los 1000 perritos le ladraron también a el. Cuando este perrito salió del cuarto pensó: que lugar tan horrible es este! Nunca mas volvería a entrar allí! En el frente de dicha casa se encontraba un viejo letrero que decía: "La casa de los 1000 espejos"
Ufff…las veces que vamos por la vida con una actitud a la defensiva, pensando que todos están contra nosotros, que son injustos para con nuestros intereses. O pensamos que todos nos agreden. Nos sentimos víctimas y reclamamos la atención de todos. Tenemos la necesidad de “hacernos los pobrecitos” para que todos estén cerca nuestro consolándonos de no se qué.
Tal vez la mala cara que recibimos de los demás, que el mal trato que recibimos de los otros, que la ira que recibimos de los cercanos ( no me refiero a la ira de muchos padres que se aprovechan de la indefensión de algunos para agredir o pegar) sean producto de nuestra actitud hacia ellos.
Pero también las veces que hemos conseguido paz en los demás, que hemos logrado que alguien piense positivamente o que mire la vida de otra manera… coincida con las veces que hemos puesto buena cara, que hemos reaccionado con simpatía, o que hemos contestado con una sonrisa a alguna agresión verbal, haciéndonos los distraídos.
Depende, todo depende como dice la canción de Jarabe de Palo… depende de nuestra actitud ante la vida, de la actitud que los demás nos ofrezcan. Depende de nuestras buenas ondas que encontremos buenas ondas en los demás. Depende de nuestra simpatía que encontremos personas que sean simpáticas con nosotros (aunque esas mismas personas sean ogros para los demás).
Depende…todo depende. Solo sabemos que la vida nos devuelve tarde o temprano, aquello que hemos sembrado.
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