domingo, 21 de marzo de 2010

del 14-03 al 20-03

DESDE EL POZO

Dicen los que se dedican a cavar pozos para sacar agua, que desde el fondo del pozo, mejor se ven las estrellas.
Pero el asunto es levantar la vista, sino , se ve sólo tierra o piedra o ripio…
Es la historia de muchos que cuando estuvieron en el fondo, recién ahí miraron hacia arriba, vieron las estrellas y tuvieron ganas de alcanzarlas. Lo malo hubiera sido quedarse ahí para seguir contemplando tontamente el brillo de ellas.
Cuántas situaciones que estando en el fondo, nos hicieron mirar para arriba. Será cuando nos sentimos vacíos, con sonrisas dibujadas en el rostro pero huecos y “sin nada” por dentro, cuando creímos conquistar el mundo y sólo nos hicimos esclavos de él: droga, cigarrillos, alcohol. Cuando nos metemos en encrucijadas a causa de la mentira, y no sabemos como salir de ella. Cuando ponemos el corazón en el dinero, en las cosas, en el poder, y a la noche , en la almohada, cuando nos enfrentamos a nosotros mismos, nos damos cuenta que esas cosas nos producen tanto vacío que quiere explotar la cabeza. Que podremos tener amistades, pero no cariño, que podremos comprar títulos, pero nunca sabiduría.
¡¡¡Hora de mirar para arriba!!!! para arriba y comenzar el camino a casa.

Los otros, los que quizá no estuvieron tan en el fondo, a los que la gracia les acompañó desde siempre, por gracia de Dios, quizá sería bueno repetir algo así:
“Señor Jesús, no te pido el pecado para sentir tu gracia, pero si te pido la gracia de gustar de tu gracia y no vivir como el hijo mayor de la parábola, que siempre estuvo, pero que nunca gozó estar”.


SI TUVIERA CELULAR, LE FALLABA LA FE
Hoy leyendo el evangelio, recordé aquellos ejercicios de matemáticas que decían: “ si tal persona sale de un determinado lugar y se encuentra a tres cuartas partes del camino con otro que viene del lugar a donde va el primero…calcule la distancia que separa ambos lugares.”
Porque este tata, creyó EN Jesús, porque había visto y oído de sus maravillas y fue a pedirle que sanara a a su hijo y cuando le pidió por favor que lo acompañara a su casa para que lo cure, Jesús le dijo: andá tranquilo, ya esta curado… pucha… me pregunto que hubiera hecho yo. Viajar tanto tiempo, pedirle. Suplicarle, rogarle, llevar acompañantes, movilizar un grupo de gente, preparar provisiones… todo, para que me diga: ya está, anda tranquilo. ¡Que falta hubiera hecho un celular para hablar a casa y preguntar por el hijo!
Sin embargo no solo creyó “EN “Jesús, sino que le creyó “A “Jesús. Y se fue, seguro que su hijo estaba sanado. Y así fue. ¡Qué fe, hermano, que fe!
Ojalá que nuestra vida sea creer EN y creer A Jesús. Caminaremos menos preocupados por la vida, seguros de su palabra y de su amor.



PUCHA QUE SOS PREGUNTÓN
Hacía 38 años que el pobre tipo quería llegar cuando se agitaba el agua y nunca podía llegar primero porque otro lo hacía…estaba desesperado por curarse, era lo que más quería en el mundo, soñaba su vida como una persona sana. Se imaginaba haciendo una vida de familia…treinta y ocho añoooooosss Señor, para que vos le preguntes: querés sanarte???

Ahhh… ahora entiendo: lo que querés es que te expresemos que deseamos curarnos…

O sea no solo poner el esfuerzo de mejorar tal cosa sino decírtelo de una: ayudame a cambiar…
No solamente querer ser mejor sino decírtelo: ayúdame a ser mejor.
Está bien. Tenés razón. Seguimos empeñados en confiar en nosotros mismos incluso para sanar el alma y no nos damos cuenta que tu gracia nos basta.
Si, muchas veces nos levantamos, es verdad, pero tal vez nunca “tiramos” la camilla (aquello que nos tiene postrado).
Levantáte, tirá la camilla, andá… tres acciones… ¿Cuáles serán mis reacciones?


LO QUERÍAN MATAR
A veces me pregunto que hubiera pasado si Jesús no vivía entre nosotros. ¡Cuánto nos hubiera costado entender a Dios!
¿Qué somos nosotros? Si lo vemos desde el espacio, somos menos que lo que un grano de arena a la playa del mar. Y sin embargo Él nos buscó, nos busca y nos seguirá buscando. Que haya venido a la tierra, pisar nuestra misma tierra, compartir con nosotros el frío, el calor, el hambre el sueño, compartir con nosotros la amistad, y la alegría, es de un Dios totalmente loco enamorado de los hombres, que parece “tirar margaritas a los chanchos”… Sentir nuestro mismo dolor, compartir nuestras angustias y temores, todo eso y mucho más para que lo entendamos y para que entendamos al Padre, para hacer más creíble a Dios…
¿Nuestra respuesta? como aquellos intentamos matarlo porque nos habla de Amor.
Porque tal vez para nosotros, los de hoy, también sea molesto pensar en devolver amor a uno (Jesús) que se dio por Amor, tal vez sea un personaje que estorbe en nuestras conciencias, porque no nos gusta su estilo de vida de perdón, comprensión, servicio, entrega, porque molesta a nuestra sed de venganza, a nuestro egoísmo, a nuestra comodidad, a nuestra pereza.
Aquellos intentaban matarlo porque le llamaba a Dios, su padre. Hoy nosotros, nuestro mundo, intenta matarlo con la indiferencia porque ni Él, ni el Padre, entran en los intereses del futuro, (de ese gran mundo, como de nuestro pequeño mundo que es mi vida, mi familia). El juicio no será de ellos… simplemente los hombres…estamos escupiendo para arriba



CUESTION DE ENTENDER
Cuando le tocó vivir su tiempo en la tierra, renegaba a veces contra algunos que no entendían que todo el tiempo de la escritura se estaba cumpliendo con su llegada. Era difícil para aquellos hombres, entender a un Dios que era así de sencillo, carpintero, de esos pagos, con parientes reconocidos, amigo de todos, que no era ni profesor de escrituras, ni sacerdote, ni levita… era un simple mortal a los ojos de todos. Esperaban uno que llegara con toda furia, con toda pompa a liberarlos de esclavitudes mundanas.
Les dijo que si el amor de Dios hubiera estado en ellos, seguro que lo reconocían.

Hoy, ¿qué nos diría? Mirá la naturaleza que te rodea: ¿no es de alguien que te ama y que te mima? Mirá tus manos, tus pies, mirá tu corazón que bombea incesantemente, mirá el nacimiento de un niño…¿ no te hablan del amor con el que sostengo al hombre? sentí el aire suave de una brisa, sentí sin temor el ruido de la lluvia que cae para bendecir la tierra… ¿crees que no te amo?, sentí tu vida llena de vida, tu inteligencia , mirá cada amanecer en que podés levantarte , sentí tu respiración ..¿ Aun así seguís negando que te amo?... sentí la paz de tu corazón librado con sangre en una cruz, sentí el alivio de tu alma cuando estás en gracia ¿te das cuenta que estoy presente en tu vida, y en tu historia?
Ojalá que encuentre Él, en nosotros, personas con amor en el corazón, para que podamos reconocerlo de una y seguirlo ya.


PARENTESIS POR UNA ELECCIÓN DE DIOS
José, necesito de vos.
Y José dijo: Si señor, yo te sigo.
Aquel que cuidó de mamá, que cuidó al más grande, con ese mismísimo cariño cuida de nosotros.
Cuidó a la que podían condenar… nos cuida cuando nos sentimos solos, cuando sentimos que todo el mundo está en contra, cuando por ser como somos, nos ponen apodos que nos degradan.
Consiguió donde podía nacer su hijo… busca entre nosotros, hoy siglo XXI corazones dispuestos a dar albergue al nacimiento de Jesús todos los días.
Estuvo en el parto… está en esos momentos difíciles que son como parto para nosotros, una materia que no apruebo, un examen que tengo que dar, una entrevista de trabajo…
Se encargaba de la economía del hogar… se encarga de nuestra economía hogareña, nos hace ver lo que es superfluo y lo que es necesario, nos ayuda a los padres de familia a tranquilizar nuestras angustias ( y vaya si lo hace) económicas. Alguien le puso el título de Patrono de las economías hogareñas…
Condujo a mamá y a su hijo por el desierto… en los desiertos de nuestra vida está. En esos silencios de Dios, está. En los momentos de aridez espiritual, está.
Le enseñó a Jesús el oficio de carpintero, le enseñó a manejar las herramientas,…hoy en medio de las computadoras, notebook, netbook, iphone,etc,etc, o en medio de tornos, pinzas, cables, llaves francesas, o martillos, que son nuestras herramientas, andará él indicándonos como podemos hacer para que esas herramientas sean herramientas y no algo con que nos lastimemos la vida.
Po todo eso y por mucho más, aguante San José, y felicidades a todos los pepe que andan por ahí. Hoy voy a mirar su imagen, y voy a serenar mi alma.



DIVIDIDOS…
Somos parte de una sociedad a la que le encanta meternos en extremos : de Boca o de River, del gobierno o no del gobierno, universidad estatal o privada, blancos o negros.
Bueno, en el tiempo de Jesús, el que producía esa división era el mismo Jesús, pero divisiones que pasaban por la aceptación o no de su mensaje. Pero estaban aquellos que no querían ni mirarlo porque tenían miedo de dejarse convencer por Él, y que azuzaban a los que, antes estaban en su vereda y que por haber escuchado, mirado y sobre todo por dejarse mirar por Jesús, cambiaban de vereda.
Pero si hasta dentro nuestro nos pasa: otra vez el pajarito ese: no escuches al Maestro, no escuches al Maestro, no le creas, no le creas, no lo mires, no lo mires, no te dejes mirar, no te dejes mirar, separate de ese amig@ bueno que te quiere hacer bueno, no vayas a ese grupo, quedate en casa no vayas a misa, no vayas a misa, esas son cosas de curas… uffff.
Y por otro lado, El, nos sigue llamando, mimando, nos sigue cercando con su mensaje de amor…ojalá sea la hora de “liberar el pajarito”, y dejarnos atrapar por su amor. Que no seamos nosotros lo que hoy, lo condenamos. Que seamos los que lo aceptemos, aceptemos su palabra, y la hagamos parte de nuestras vidas.(Jn. 7 , 40-53)
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