domingo, 14 de marzo de 2010

DEL 6-03 AL 13-03

FRUTO:
No basta ser una higuera, fuerte, sólida, erguida. No basta distinguirse en medio de una viña, como “bicho raro”. No basta cobijar a millones de pájaros, o dar sombra a cuanto peregrino pase por debajo de sus ramas. No basta dar imagen de auténtico cristiano, rezador, “comulgador” , no basta recibir elogios por los colores de las hojas o por lo fuerte del tronco y las ramas.
Si sos higuera…da higos: esa es la razón de tu existencia. Si sos persona humana, amá con el corazón y la mente, que es la razón de nuestra existencia y que ese amor se traduzca en frutos, no solamente en exclamaciones.
Si sos cristiano, amá, al estilo de Cristo… hasta el dolor… ese amor se traducirá en frutos que multiplicará el amor en el mundo. Si no, no habrá razón de ser.


AYUDAME QUE TE AYUDO:
Aquella pobre viuda que tenía sólo para hoy, y sin embargo dio al que le pedía. Ni siquiera ahí negó la ayuda. Esa era la elegida, la llamada. Dios se encargó de devolverle infinitas veces más.
Hoy elige entre nosotros, nos busca entre la multitud, nos llama ( a todos) , nos mira desde siempre. Hay dos respuestas: seguí tú camino que tengo lo mío solo para mí, o… quédate en mi casa y vemos como hacemos para darte un lugar. La casa no es grande pero te hago un lugarcito aquí en el corazón, de paso me ayudas a limpiarla desde dentro.
Quizá hay una tercera: pecharlo, hasta querer desbarrancarlo. Seguramente como en aquel tiempo, pasará en medio y buscará otro camino.



LA DIFICIL TAREA DE COMENZAR POR CASA
Ama a tu prójimo como a Ti mismo… perdona a tu hermano setenta veces siete… ¿¿¿¿ pero cómo voy a perdonar a mi hermano si no lo hice aún conmigo???.
Hay historias, cosas, momentos, personas que están dando vuelta en nuestra cabeza o peor aún , son como ese pájaro carpintero que golpetea nuestra cabeza permanentemente diciéndonos: no te perdonés, no perdonés a fulano, no podés ser tan tonto/a de perdonar lo que te han hecho de chico, ese tipo/a no tiene que ser perdonado, vos no tenés perdón por lo que has hecho, no merecés vivir, o cuando de chico nos metieron tanto en la cabeza lo inútiles, malo, perezosos, inservibles, molestos que éramos.
Cuando vienen a mi cabeza las lágrimas que hice derramar y que ahora cuesta perdonarme…
Cuántos hay que no se perdonan el haber nacido, porque alguna vez le dijeron que su nacimiento fue motivo de escándalo. O aquellos a los que endilgaron el título de “motivo de separación”…
Cuantos que no se perdonan ser pobres económicamente, o haber nacido en tal o cual circunstancias.
¡Que tarea! Cuando hoy Jesús nos pide perdonar siempre, pensamos primero en los demás… y nos olvidamos que nosotros somos el primer hermano al que debemos perdonar.
Solos: es imposibles… con su gracia es seguro que si lo podemos hacer.


LA LEY QUE TODO LO SUPERA
Amaradiossobretodaslascosas,notomarsusantonombreenvano,santificarlasfiestas,honrarpadreymadre….todo tiene significación en el Amor.
Es como el alma de toda la ley. Cumplir por cumplir, es el cumplimiento: cumplo y miento. Cumplir por amor, es llevar la ley a la perfección.
Pecados, actos, solo actos de lo que nos arrepentimos muchas veces. En el trasfondo es haber fallado en el y al amor. Nos cuesta reconocer que le hemos fallado al amor…perdón al AMOR con mayúsculas. Porque los hombres nos ponemos el rótulo de dueños del amor, de grandes conocedores del amor, de creadores de amor… sólo basta con ver la cruz y a Jesús entregado por Amor, para darnos cuenta cuanto nos falta para llegar.


¿HAY ALGUIEN MÁS FUERTE?
Tanto miedo… tanto miedo… miedo a la oscuridad, miedo a los payasos, miedo a enfrentar alguna situación, miedo al futuro, miedo a lo desconocido, miedo a relacionarme con alguien, miedo al fracaso, miedo a rendir, miedo a algún profesor, miedo al ridículo, miedo a los perros. Miedos, miedos…
Hoy nos dice: nadie hay más fuerte que Dios, ni el mismo demonio disfrazado en tantas situaciones dolorosas que nos tocan vivir.
Nadie es más fuerte que Dios o sea Dios es más fuerte que todos. Una muletilla que nos llenará de valor y esperanza por nosotros y por lo que vendrá.

PROMESAS…PROMESAS…PROMESAS…
Si apruebo esta materia, te prometo… si mi amigo… te prometo que entro de rodillas a la catedral… a veces nos pasa que vivimos haciendo promesas de trueque por el favor a recibir.
Aquel tipo estaba fascinado con Jesús, interpretó el espíritu de la ley, y Jesús lo mimó con sus palabras.
Es que no hay nada como el amor a Dios y a los hermanos. Es algo que todo lo supera.
Tal vez esos momentos de dolor, de angustia, de desesperación, serían motivos para prometer amar más a Dios y más a los hermanos que es en definitiva la traducción de:”amar a Dios”, y no tanto hacer promesas eternas, casi imposibles de realizar en que promesamos no solo nosotros sino nuestras familias y amigos y novias /os e hijos…
Bah… TODOS los momentos son buenos para engrandecer nuestro amor a Dios y a nuestros hermanos. Quizá si todos lo hiciéramos tendríamos un mundo menos hipócrita y más fraternal.



JUSTIFICACIONES CON LA PÁGINA DE POLICIALES AL LADO
“la verdad, soy bueno, porque yo no robo, no mato, no le pego a mi esposa o a mis hijos como hacen otros. No soy dealer ni pedófilo… la verdad: soy buena gente, no como aquel que vive a la vuelta: ese sí que es mala persona…”
Muchas veces buscamos callar nuestra conciencia creyéndonos buenos simplemente porque nos comparamos con otros, que para colmo, son de lo peorcito de nuestra sociedad.
Que feo que es cuando esto también nos pasa en nuestra relación con Dios, de creer que estamos bien parados porque no tenemos el tendal de pecados de los demás.
Hoy quizás , deberíamos mirar a los ojos a Jesús y en la profundidad de su mirada encontrar aquellos puntos en que debemos cambiar, mejorar, porque el punto de comparación es ese: el amor de Jesús, su forma de ser, su estilo de vida, su sabiduría , su trato con las personas, su pensamiento, su espiritualidad…
Capaz que después de mirar sus ojos, también nosotros digamos: perdón Señor, perdón. En ese momento no vamos a recibir más que caricias en nuestras cabezas y aliento para seguir
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