domingo, 28 de marzo de 2010

desde el 21-03 al 27-03 fin de cuaresma

ALCAHUETES:
Después de aquel gran milagro de resucitar a su amigo, varios días muerto, hubo dos clases de personas: los que ante la evidencia, ante lo grandioso de lo que pasó, se convencieron y creyeron en que este paisano podía hasta con lo peor que es la muerte, y los otros, que fríos de corazón, cerrados de mente, y nublados de envidia y vaya uno a saber de que, fueron corriendo ante los jefes a contar lo que el poder de Jesús había logrado y lo que lograba en la gente que cada vez le creía en mayor número…

Entonces dijeron: tiene que morir, nos lleva los feligreses, le creen más a Él que a nosotros, se nos va a acabar el poder, nos va a romper las estructuras anquilosadas hechas , nos va a sacar de la rutina…
Tiene que morir, porque molesta, porque no es para este siglo XXI, porque “me rompe” tener que cambiar, porque tengo mi vida hecha sin sus exigencias, porque los domingos son para descansar y no para pensar en mi espíritu, porque no quiero saber nada de Él, porque fue una etapa en mi vida y nada más, porque Jesús (sus cosas, su iglesia, sus grupos) ya fue, porque fue una estrella fugaz y nada más… tiene que morir, tiene que desaparecer.

Posiblemente, también a nosotros nos pase: ante la evidencia de su amor, tendremos dos alternativas: creer y seguirlo, o ir, chismear un poco, y ser uno más de los que intenten matarlo, ya no físicamente, sino arrancarlo de nuestra vida y de la vida de los que nos rodean.
Pero aún para éste último grupo, Él, entregará lo que tiene, porque vino para reunir a los que estaban dispersos, no solo los hombres entre si, sino los que interiormente tienen sus partes dispersas… la mente que les dice que NO, y el corazón, ese corazón donde está grabada a fuego la ley del amor, que le dice que SI.
Y como en toda historia buena, al final…siempre triunfa el amor.
Feliz semana santa para todos.


CREER O REVENTAR
Aunque ya no escuchemos la palabra de Dios, aunque nos alejemos de la vida espiritual, aunque giremos por la vida sin ton ni son, aunque nos aturdamos en submundos peligrosos para nuestra alma…
Aunque creamos haber construido nuestro mundo sin la presencia de Dios, aunque parece que triunfa el “príncipe de este mundo” , en el mundo y sus instituciones, aunque hayamos enterrado a Dios , aunque neguemos su existencia…

No por eso Dios dejará de ser Dios.

Porque aunque nadie nos hable de Él, por Él, gritarán las piedras.
Y lo más grande: nuestra propia vida, hecha a imagen y semejanza de la suya…somos dioses porque tenemos parte de esa chispa divina y procedemos de Él, nada menos que de Él. Cuando me insulto, cuando no me valoro, cuando no me acepto, cuando quisiera ser como otro, cuando envidio lo que tienen los otros, cuando aborrezco mi vida culpa de mi pasado… entonces estoy despreciando la creación de Dios en mi vida. Y TODO absolutamente todo, es parte de la belleza creada por Él… somos todos hermosos porque somos sus creaturas, hechas a su imagen y semejanza.
Y mejor aún, cuando dentro de pocos días, Jesús, nuestro hermano y amigo del alma, en una cruz, nos devuelva definitivamente la otra hermosura, la del alma, la de adentro. Es la hora de acercarse a su amor.



EL NIÑO POR NACER
Es la certeza de que Dios sigue creyendo en el hombre…
Es la vida silenciosa que comienza a moverse con vida propia…
Es el movimiento incesante preparándose para la gran aventura de vivir en la tierra.
Es el orgullo de la mamá, es su dignidad al grado sumo, el grado de “ser mamá”.
Es, noches y noches de proyectos, sueños, deseos.
Es vigilia permanente de amor.
También por esto pasó Jesús. Y su casa fue el útero de una “llena de gracia”, hermosa por dentro, pero también por fuera. Decidida, valiente, sin poner “peros”, confiada, serena. Entregada al “para Dios no hay imposibles”.
¡Cuántas locuras de Amor de Dios nos cuestan entender! A pesar de darle la espalda durante tanto tiempo, nos buscó, nos busca y nos seguirá buscando. A pesar de la indiferencia del hombre a su amor, un día como hoy (nueve meses antes de Navidad), también se hace alguien de menos de medio milímetro, para decirnos: “quiero compartir tu vida en la tierra, para que entiendas lo que es el amor”.
No queda más que contemplar maravillados, agradecer, agradecer, agradecer…
Y obrar en consecuencia.




HOY PUEDE VER PARA TODOS LADOS.
Cierta vez, viendo un árbol frondoso, que sobresalía por encima de unos matorrales y de unos churquis espinudos petisos, en un terreno pedregoso de mi ciudad, me imaginé las raíces de ese árbol cuando pequeño, tratando de buscarse alimento en semejante terreno, perseverando en la búsqueda, explorando, y nunca dejando de alimentarse, fortaleciendo las raíces ante tanta adversidad de piedras y poca tierra buena. Y ¿después?... cuando logró crecer tuvo que vencer las malas ondas, los pinches , la asfixia que le ocasionaban esos matorrales… y sin embargo, ahí estaba él, erguido, por encima de todos… por la virtud primera de la perseverancia en la toma de alimentos de raíz. Alimentos que sigue tomando por supuesto, sino muere.
Hoy nos dicen: si perseveras en mi palabra, conocerás tooooda la verdad, y esa verdad te hará libre. Parece fácil la oferta y la ecuación: persevero, conozco la verdad, soy libre. Pero el primer paso, el que corresponde a mi es: perseverar.
Pero ¡qué premio que tendrá mi perseverancia! Ni más ni menos que “la” verdad.
Preguntas ante el árbol de nuestras vidas.. ¿me sigo alimentando de la palabra aún en terrenos pedregosos en que nos toca vivir, o ante la primera adversidad, dejo todo y muero en el alma? Perseverar es la gran virtud de los exitosos.



HAGAMOS UNA PRUEBA:
Saquen una hoja?...no. ¿Prueba de laboratorio?...no.
Hagamos una experiencia entonces: ¿cuántas veces en el día levanto la mirada más arriba de mi cabeza? Cuando camino… cuando voy en micro…cuando entro a algún lugar…parece que , salvo en caso cuando nos preparen a ser observadores, muy pocas veces levantamos la vista. Es más fácil encontrar un billete o una moneda tirada en el piso que algún tesoro arriba de nuestra mirada.
Hoy, Jesús, reta a la gente de su tiempo porque no entendía que se definía a si mismo como YO SOY… ¿Quién sos? SOOOOOOYYYYYY les decía, y ese “soy” era la definición perfecta: el que ustedes esperaban, el Dios que fue profetizado, el único, el de toda la eternidad, el que vivirá para siempre, el que te salva, el que te quiere, el que te busca, el que te da la paz, el rey de tu corazón, el rey de tu verdad, el profeta de tus sueños….
Y dijo… “cuando levanten en alto al Hijo del hombre, conocerán que YO SOY”
Ojalá que podamos levantar la vista y al ver a Jesús en lo alto, hoy en la cruz mañana resucitado, nuestro corazón grite convencido desde lo más profundo: SOS lo más, SOS el único, SOS mi vida, no hay otros dios en mi vida más que vos.



NO ES UN CHISTE
Recuerdo un chiste:
Se encuentran dos amigos en la calle y uno de ellos iba con su mamá del brazo. El otro le dice:

Hola Ismael, como estás? Que contás? Hace tanto tiempo que no te veo.
Aquí estoy pues, con mi madre que se ha quedado ciega…
¡Que lástima Ismael! Y decime… ¿la estás llevando al médico?
No, no… nos vamos a Edesa a que le corten la luz…

( bueno, algunos chistes son buenos, otros no tanto…)
Pero la moraleja de este chiste es que la Luz siempre está, y que nosotros somos los ciegos, que tenemos cerrados los ojos a esa Luz.
Porque hoy se nos dice: YO SOY… y también se nos dice… LA LUZ. ¿Con que luces iluminamos nuestras vidas? Cuando tenemos dudas de fe, cuando el camino se hace oscuro, cuando no sabemos que hacer con tal o cual cosa, cuando no sabemos que camino seguir, cuando nos cuesta el trato con papá o mamá o mis hijos o hermanos, cuando no encuentro buenas perspectivas para mi futuro, cuando una película hace trastabillar nuestra fe, cuando alguien nos planteó dudas sobre el evangelio o sobre lo que dice mi Iglesia sobre tal o cual tema… ¿con que luz ilumino el camino?

Tranquiliza escuchar al Maestro decir: yo soy la luz, esa luz que buscás desesperadamente en el mundo: yo soy. Si te dejás iluminar con esa luz, no caminarás en tinieblas.
Que lo nuestro no sea más que cegueras temporales. Que esa luz sea mucho más fuerte que las escamas que cubran nuestros ojos, nuestro corazón, nuestra inteligencia.



GRACIAS POR TUS AMPLIAS ESPALDAS…
“La vida se me vino encima… mi pasado me condena…mis amigos no me perdonan… mis padres me lo recuerdan siempre… la sociedad me señala con el dedo… todos estos me trajeron semidesnudo, porque semidesnuda el alma me dejaron, y no tuvieron mejor idea que tirarme delante de ti y yo, ni lerdo ni perezoso, me metí detrás de tu espalda… grande, inmensa, majestuosa espalda de hombre-Dios. Te agachaste y comenzaste a escribir algunas cosas de todos esos que me condenaban… a mi pasado le dijiste que sos el dueño del tiempo…a mis amigos, le escribiste cosas que yo no sabía pero que tenían ocultas en su conciencia… y así, a todos.
Te paraste, me miraste (siempre tu mirada) y me sentí liberado de todos. Ya no había ninguno de los que me condenaban. Quedé con una vida nueva, 0 km. “

Hoy, cuando me pasa algo que es más fuerte que mis fuerzas, pienso en tu espalda, pero también en tu mirada, siento tu protección, tu compasión y tu orden: no vuelvas a caer…

Cualquier similitud con la realidad, no es pura casualidad. Cualquier parecido con personajes reales, es porque es la historia del plan de Dios sobre nuestras vidas.
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