viernes, 14 de octubre de 2011

Lucas 12,1-7.

Mientras tanto se reunieron miles de personas, hasta el punto de atropellarse unos a otros. Jesús comenzó a decir, dirigiéndose primero a sus discípulos: "Cuídense de la levadura de los fariseos, que es la hipocresía. No hay nada oculto que no deba ser revelado, ni nada secreto que no deba ser conocido. Por eso, todo lo que ustedes han dicho en la oscuridad, será escuchado en pleno día; y lo que han hablado al oído, en las habitaciones más ocultas, será proclamado desde lo alto de las casas. A ustedes, mis amigos, les digo: No teman a los que matan el cuerpo y después no pueden hacer nada más. Yo les indicaré a quién deben temer: teman a aquel que, después de matar, tiene el poder de arrojar a la Gehena. Sí, les repito, teman a ese. ¿No se venden acaso cinco pájaros por dos monedas? Sin embargo, Dios no olvida a ninguno de ellos. Ustedes tienen contados todos sus cabellos: no teman, porque valen más que muchos pájaros.
Apoyándonos en Wikipedia, “la Hipocresía es cuando se exigen en los demás estándares, cualidades, virtudes, opiniones que uno no tiene o no sigue… La hipocresía en si es un tipo de mentira o pantalla de reputación. …Es decir, una persona hipócrita, es aquella que pretende que se vea la grandeza y bondad que construye con apariencias sobre si misma, propagándose como ejemplo y pretendiendo o pidiendo que se actúe de la misma forma, además de que se glorifique su accionar, aunque sus fines y logros están alejados a la realidad. Para el lingüista y analista social Noam Chomsky, la hipocresía, definida como la negativa a "...aplicar en nosotros mismos los mismos valores que aplicamos en otros",2 es uno de los males centrales de nuestra sociedad, que promueve injusticias como la guerra y las desigualdades sociales en un marco de autoengaño, que incluye la noción de que la hipocresía por sí misma es una parte necesaria o benéfica del comportamiento humano y la sociedad. La palabra proviene del latín tardío hypocrisis y del griego hypokrisis, que significan "actuar", "fingir" … …La hipocresía consta de dos operaciones, a través de las cuales se manifiesta en los modos simple y combinado: la simulación y el disimulo. La simulación consiste en mostrar lo que se desea, en tanto que el disimulo oculta lo que no se quiere mostrar.” Se refiere Jesús a la hipocresía, como la levadura de los fariseos… ya en aquel tiempo, un poco de hipocresía, inflaba los ambientes haciendo que todos crean que son lo que no son, crean que son buenos, porque “cumplen” las reglas, que son buenos comparados con… que en definitiva, no hay pecado, son solo debilidades humanas que a nadie hacen mal, o pequeños deslices. Pero nos aclara Jesús, que algún día todo se sabe, todo se manifiesta.
Todo lo que somos, es lo que somos delante de Dios. Si nos preocupamos por estar bien, por simular o disimular delante de los demás, a veces porque la misma sociedad nos impone esto como norma de convivencia ( en los Bancos todos los que captan clientes te reciben con una sonrisa, los vendedores de cada esquina son simpáticos por obligación, los que enseñan a vender y venderse, dicen que uno debe mostrar su mejor cara, su mejor energía para comenzar el día…) , debemos saber que con Dios, todo pasa por nuestra alma y que Él ve nuestro corazón. Que podemos mostrar a los demás un rostro bueno, amable, simpático, vendedor, pero que Dios, sabe lo que habita en nuestro interior. Hoy será un buen día para pensar si nuestro rostro, si nuestra simpatía externa, es el reflejo de la paz interior que tenga. No estará mal mostrar el rostro simpático, pero ¡que bueno sería que ese rostro feliz, muestre nuestra alma! Así seremos auténticos y no deberemos mentir, o simular, así no nos ganará la hipocresía que como levadura “infla” nuestro ego , nuestras sociedades, nuestras comunidades, llámense de amigos, profesionales , deportivas, de apostolado. Algunas religiones o filosofías dirán que esto parte de estar en equilibrio con uno mismo, con los demás y con el universo. Para nosotros, todo se resume en estar en Gracia de Dios, porque vivir en gracia SI es vivir, porque la gracia nos hace simpáticos por dentro y por fuera, la Gracia nos hace sonreír desde el corazón.
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