miércoles, 23 de noviembre de 2011

Lucas 21,12-19.


Pero antes de todo eso, los detendrán, los perseguirán, los entregarán a las sinagogas y serán encarcelados; los llevarán ante reyes y gobernadores a causa de mi Nombre, 
y esto les sucederá para que puedan dar testimonio de mí.
Tengan bien presente que no deberán preparar su defensa,
porque yo mismo les daré una elocuencia y una sabiduría que ninguno de sus adversarios podrá resistir ni contradecir.
Serán entregados hasta por sus propios padres y hermanos, por sus parientes y amigos; y a muchos de ustedes los matarán.
Serán odiados por todos a causa de mi Nombre.
Pero ni siquiera un cabello se les caerá de la cabeza.
Gracias a la constancia salvarán sus vidas.


Y si. La vida del cristiano, no fue, no es y no será fácil.  A cada momento debemos rendir examen de nuestra bondad, de nuestra paciencia, de nuestra tolerancia. Cada día, hay un obstáculo o más a superar, y todo lo debemos hacer con una sonrisa, porque, el mundo, que pide tolerancia para los distintos, para los débiles, incluso para con los animales, se complace en ser intolerante con aquel que  piensa sanamente y que quiere ser coherente con ese pensamiento.
Pero así son las cosas. Por más que uno se nuclee con gente que piense parecido, donde pueda vivir comunitariamente, donde pueda sonreír y ser feliz,( tan necesario esto de formar comunidades donde todos pechen para el mismo lado), el lunes ya me debo enfrentar a un sinnúmero de hermanos que vienen contracorriente y que tienden a arrastrarme hacia donde “el río” lleva sus aguas.
Pero, aquí están las palabras de nuestro Maestro, siempre dándonos esa dosis de esperanza , esa fortaleza en la lucha.

Nos da elocuencia, que según el diccionario es la capacidad de expresarse en público de forma fluida, elegante y persuasiva. Es una manera de expresar emociones de tal forma que produce convicción o persuasión en el oyente, mediante la lengua hablada o escrita, de una forma llamativa y apropiada”.
Nos da sabiduría,” es una habilidad que se desarrolla con la aplicación de la inteligencia en la experiencia, obteniendo conclusiones que nos dan un mayor entendimiento…”

No es fácil ser cristianos, pero si  hemos sido llamados  a ello, por algo será. Nos dan las armas, y lo que es fundamental, lo tenemos a El, para ayudarnos a vivir coherentemente nuestra vida humana que es vida cristiana.
Algo malo  que nos puede pasar es separar esas vidas, dejar relegada nuestra vida de fe a las cuatro paredes del templo, y vivir el mundo como lo hacen todos, pero no seremos coherentes y rondaremos la hipocresía.



La certeza del encuentro definitivo con Él, es el premio. Ese día,   llegaremos a encontrarnos cara a cara con Él, y  mostraremos gozosos todas esas veces que lo testificamos delante de los hombres.
Ese día, el nos dirá: porque me reconociste  delante de los demás, yo también te reconoceré delante de mi Padre...(Mt. 10,32), te tengo preparada una morada definitiva aquí , en la casa de mi papá. Pasá, sentite cómodo, estás en tu casa.
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