martes, 17 de julio de 2012

Mateo 11,20-24.


Entonces Jesús comenzó a recriminar a aquellas ciudades donde había realizado más milagros, porque no se habían convertido. 
"¡Ay de ti, Corozaín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si los milagros realizados entre ustedes se hubieran hecho en Tiro y en Sidón, hace tiempo que se habrían convertido, poniéndose cilicio y cubriéndose con ceniza.
Yo les aseguro que, en el día del Juicio, Tiro y Sidón serán tratadas menos rigurosamente que ustedes.
Y tú, Cafarnaún, ¿acaso crees que serás elevada hasta el cielo? No, serás precipitada hasta el infierno. Porque si los milagros realizados en ti se hubieran hecho en Sodoma, esa ciudad aún existiría.
Yo les aseguro que, en el día del Juicio, la tierra de Sodoma será tratada menos rigurosamente que tú".

¿Cuántas cosas hizo el Señor en cada uno que parecen comunes y corrientes y que son pequeños milagros diarios que dejamos pasar por estar desatentos? ¡Cuántos pequeños y grandes gestos de amor, de ternura, de cuidado que Dios nos hace!

Con solo pensar el aire que nos rodea, sin el cual viviríamos ¿4 minutos? como mucho.
 La naturaleza hermosa que entibia el alma, que la acaricia con sus verdes de distintos tonos…después de mucho estudiar, los que saben dicen que los pizarrones en las aulas deben ser de color verde pues descansa la vista, y nosotros tenemos el verde en forma natural…

Ese rutinario, y eficaz nacer crecer vivir de las plantas que con sus flores y frutos nos visten de colores  la vida, el canto de los pájaros, el silencio de un río que baja suavemente la quebrada bañando la tierra, dando vida a los que de ella beben.
Esos pequeños milagros de nuestras manos y pies que responden a comandos invisibles y maravillosos de nuestra inteligencia con una instantaneidad asombrosa y única. Aún no pudo ser imitada por la mente humana.

Algo tan pequeñito como un espermatozoide, más pequeño que el grano de mostaza, fecunda algo tan pequeño como un óvulo, y en ambos , hay tanta vida y tanta información, y tanto código… que no queda más que asombrarse profundamente por este invento extraordinario… y así podríamos seguir, manifestando la grandeza de los regalos que Dios hace al ser humano todos los días de la vida y que bastarían para que cualquiera tenga infinitos motivos para agradecer a Dios y volver su mirada a Él, aunque sea como un gesto de profunda humildad hacia el CREADOR, no el fabricante, el CREADOR, de la nada de las maravillas que nos rodean.

Quizás lo entendemos y apreciamos, como siempre, cuando nos faltan. Cuando por problemas de salud no podemos gozar de todas ellas, cuando la vista nos impide ver las maravillas de Dios, cuando nos falta algún miembro del cuerpo, etc.

Con poco que entendamos estos, pondremos nuestra mira al cielo, y nos sentiremos parte de ese universo maravilloso creado por Dios, y viviremos más en sintonía con su amor y en su Amor, y eso se llama  convertirnos y vivir según su Plan  y tratar de entender que es lo que quiere para nosotros, que es lo que depositó en nuestro corazón desde siempre, hacia donde quiere que dirijamos nuestra vida.

Aunque es bastante largo, les dejo aquella canción de Facundo Cabral que tanto bien dice en su letra. Si tenemos tiempo , ojalá que podamos leerla.Si podemos escucharla en algún portal de música, mejor, es una letra para “masticar” despacito, sacando el gusto a cada frase porque tiene mucho que ver con cada uno de nosotros.


No estás deprimido, estás distraído, distraído de la vida que te puebla.

Distraído de la vida que te rodea: Delfines, bosques, mares, montañas, ríos.
No caigas en lo que cayó tu hermano, que sufre por un ser humano cuando en el mundo hay 5,600 millones.

Además, no es tan malo vivir solo. Yo la paso bien, decidiendo a cada instante lo que quiero hacer, y gracias a la soledad me conozco; algo fundamental para vivir.

No caigas en lo que cayó tu padre, que se siente viejo porque tiene 70 años, olvidando que Moisés dirigía el éxodo a los 80 y Rubistein interpretaba como nadie a Chopin a los 90. Sólo citar dos casos conocidos.

No estás deprimido, estás distraído, por eso crees que perdiste algo, lo que es imposible, porque todo te fue dado. No hiciste ni un sólo pelo de tu cabeza por lo tanto no puedes ser dueño de nada.

Además la vida no te quita cosas, te libera de cosas. Te aliviana para que vueles más alto, para que alcances la plenitud. De la cuna a la tumba es una escuela, por eso lo que llamas problemas son lecciones. No perdiste a nadie, el que murió simplemente se nos adelantó, porque para allá vamos todos. Además lo mejor de él, el amor, sigue en tu corazón. ¿Quién podría decir que Jesús está muerto? No hay muerte: hay mudanza. Y del otro lado te espera gente maravillosa: Gandhi, Michelangelo, Whitman, San Agustín, la Madre Teresa, tu abuela y mi madre, que creía que la pobreza está más cerca del amor, porque el dinero nos distrae con demasiadas cosas, y nos aleja por que nos hace desconfiados.

Haz sólo lo que amas y serás feliz, y el que hace lo que ama, está benditamente condenado al éxito, que llegará cuando deba llegar, porque lo que debe ser será, y llegará naturalmente. No hagas nada por obligación ni por compromiso, sino por amor. Entonces habrá plenitud, y en esa plenitud todo es posible. Y sin esfuerzo porque te mueve la fuerza natural de la vida, la que me levantó cuando se cayó el avión con mi mujer y mi hija; la que me mantuvo vivo cuando los médicos me diagnosticaban 3 ó 4 meses de vida. Dios te puso un ser humano a cargo, y eres tú mismo. A ti debes hacerte libre y feliz, después podrás compartir la vida verdadera con los demás. Recuerda a Jesús: "Amarás al prójimo como a ti mismo".

Reconcíliate contigo, ponte frente al espejo y piensa que esa criatura que estás viendo es obra de Dios; y decide ahora mismo ser feliz porque la felicidad es una adquisición.

Además, la felicidad no es un derecho sino un deber porque si no eres feliz, estás amargando a todo el barrio. Un sólo hombre que no tuvo ni talento ni valor para vivir, mando matar seis millones de hermanos judíos. Hay tantas cosas para gozar y nuestro paso por la tierra es tan corto, que sufrir es una pérdida de tiempo. Tenemos para gozar la nieve del invierno y las flores de la primavera, el chocolate de la Perusa, la baguette francesa, los tacos mexicanos, el vino chileno, los mares y los ríos, el fútbol de los brasileros, Las Mil y Una Noches, la Divina Comedia, el Quijote, el Pedro Páramo, los boleros de Manzanero y las poesías de Whitman, Mäiller, Mozart, Chopin, Beethoven, Caraballo, Rembrandt, Velásquez, Picasso y Tamayo, entre tantas maravillas.

Y si tienes cáncer o SIDA, pueden pasar dos cosas y las dos son buenas; si te gana, te libera del cuerpo que es tan molesto: tengo hambre, tengo frío, tengo sueño, tengo ganas, tengo razón, tengo dudas ... y si le ganas, serás más humilde, más agradecido, por lo tanto, fácilmente feliz. Libre del tremendo peso de la culpa, la responsabilidad, y la vanidad, dispuesto a vivir cada instante profundamente como debe ser.

No estás deprimido, estás desocupado. Ayuda al niño que te necesita, ese niño será socio de tu hijo. Ayuda a los viejos, y los jóvenes te ayudarán cuando lo seas. Además el servicio es una felicidad segura, como gozar a la naturaleza y cuidarla para el que vendrá. Da sin medida y te darán sin medidas.

Ama hasta convertirte en lo amado, más aún hasta convertirte en el mismísimo amor. Y que no te confundan unos pocos homicidas y suicidas, el bien es mayoría pero no se nota porque es silencioso, una bomba hace más ruido que una caricia, pero por cada bomba que le destruyan hay millones de caricias, que alimentan la vida.



Publicar un comentario