martes, 4 de septiembre de 2012

Lucas 4,31-37.


Jesús bajó a Cafarnaún, ciudad de Galilea, y enseñaba los sábados. 
Y todos estaban asombrados de su enseñanza, porque hablaba con autoridad.
En la sinagoga había un hombre que estaba poseído por el espíritu de un demonio impuro; y comenzó a gritar con fuerza;
"¿Qué quieres de nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido para acabar con nosotros? Ya sé quién eres: el Santo de Dios".
Pero Jesús lo increpó, diciendo: "Cállate y sal de este hombre". El demonio salió de él, arrojándolo al suelo en medio de todos, sin hacerle ningún daño.
El temor se apoderó de todos, y se decían unos a otros: "¿Qué tiene su palabra? ¡Manda con autoridad y poder a los espíritus impuros, y ellos salen!".
Y su fama se extendía por todas partes en aquella región.

Felices los puros de corazón porque verán a Dios, nos dice aquella bienaventuranza de Jesús en el monte. Este  hombre, poseído por ese espíritu de un demonio impuro, también “ve” a Dios, y como dice Santiago (2,19) , tiembla sabiendo que se enfrenta al más Grande .
La lucha no es contra sangre o carne sino contra principados y potestades, contra  huestes espirituales  nos dirá San pablo en su carta a los Efesios.

Esa lucha, a la que debemos estar atentos, porque el demonio (si, el demonio, no le llamemos de otra manera, ni le pongamos apodos familiares) , gira y gira disfrazándose de programas de televisión, de personas que parecen buenas pero que plantan anti valores en la sociedad, se disfraza de corrupción, de violencia , de violaciones, se disfraza , muchas veces, de diversiones que destruyen , de alcohol, de droga. De disfraza de envidia, de habladurías, de chismes que destruyen la fama de otras personas.  Se disfraza de “necesidades básicas” haciendo creer a nuestros chicos y chicas que hay que usar el sexo( o lo genital)  de todas las formas que sean, destruyendo su pudor, su inocencia, su castidad, rebajándolos como personas, al rango animal  donde todo se gobierna con el instinto.se disfraza de modas sensuales, que actúan como canto de sirenas en los hombres. se disfraza de “medidas perfectas” , haciendo caer a tantas y tantas chicas en pestes tales como bulimia , anorexia o vigorexia.

Muchos demonios impuros dando vueltas por ahí. Hoy se enfrentan con Jesús. Deberíamos sacarlos a la luz para que eso pase. Todo depende  de las ganas que tengamos de deshacernos  de ellos, de no permitirle que se apoderen de nosotros, de vivir libremente, de permitirle a Jesús que nos libere de sus ataduras, para vivir en pureza de corazón, sin las cadenas de estos demonios que nos condenan a vivir en un submundo oscuro, sin luz, sin belleza, con preocupaciones  vanas con objetivos mundanos e intrascendentes.

Cállate y sal de este hombre, dirá Jesús. Y nuestra vida será más serena, sin buscar tentaciones que nos destruyan el alma.
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