domingo, 14 de octubre de 2012

EL NIÑO ARROJADO DESDE EL PUENTE



Los automovilistas se detenían, los peatones que circunstancialmente pasaban por ahí se arremolinaron alrededor de aquella escena. Una mujer, apoyada en la baranda del puente, levantó a su hijito de no más de un año, gordito, hermoso, con pantaloncitos cortos , una cara angelical, con sus cabellos suaves movidos por el viento, por encima de la misma, y  fuera de la línea del puente, con intención de arrojarlo. La gente comenzó a gritarle, a suplicarle que no lo tire. En un principio le gritaban retándola por lo que hacía, la desesperación crecía, el niño lloraba desconsoladamente, no entendía a su mamá. Entonces la madre gritó: ¡lo que pasa es que su cara me hace acordar al violador que me embarazó de él, odio al violador y odio a él…! entonces la gente comenzó a gritar: tranquilízate, no lo mates, dámelo a mi yo lo llevo, y hasta se escuchó decir: ¿Qué CULPA TIENE POBRE CREATURA DE LO QUE TE PASÓ A VOS?...
 
Algo parecido ocurrió estos días. Pero el bebé todavía estaba en la panza de su mamá. Escuchamos muchas voces que dijeron: abre los brazos de una buena vez, o a algunos  ordenando a otros, abrirle los brazos a esa mujer para que de una vez  caiga el chico.  Escuchamos a jueces, cumpliendo una ley diciendo: ejecútalo. Escuchamos a políticos, dándole la razón al dolor y a los derechos de la mamá, diciendo: mátalo de una vez, escuchamos a algunos periodistas, (que muchas veces nos dicen que son la voz de los que no tienen voz, aquel chiquito, en el vientre de su mamá, tenía menos voz que cualquiera) gritando: tíralo de una vez, vimos a gente, burlándose  e insultando, a los que con buena voluntad, con buenos métodos o malos métodos, se pararon alrededor de la mujer tratando de convencerla que no mate a su niñito…
¡Pobre creatura, que culpa tiene de las atrocidades que cometieron a su mamá!.

En ese niño arrojado del puente, están todos aquellos que, lamentablemente, no pueden llorar para desgarrar el corazón de los que quieren arrojarlo, están los que sin tanta causa aparente como la de esta mamá, los arrojan, los matan sin sentido… pobre creatura  de sus derechos nadie habló, nadie se ocupó, ni aquellos que , por ser autoridad, por ser los que hacen la ley, y las hacen cumplir, tenían la obligación de defenderlo.



¡Pobre creatura!  Dios te tenga en la gloria. Rezamos por ti.
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