martes, 8 de abril de 2014

San Juan 8,21-30.

Jesús dijo a los fariseos: "Yo me voy, y ustedes me buscarán y morirán en su pecado. Adonde yo voy, ustedes no pueden ir". 
Los judíos se preguntaban: "¿Pensará matarse para decir: 'Adonde yo voy, ustedes no pueden ir'?".
Jesús continuó: "Ustedes son de aquí abajo, yo soy de lo alto. Ustedes son de este mundo, yo no soy de este mundo.
Por eso les he dicho: 'Ustedes morirán en sus pecados'. Porque si no creen que Yo Soy, morirán en sus pecados".
Los judíos le preguntaron: "¿Quién eres tú?". Jesús les respondió: "Esto es precisamente lo que les estoy diciendo desde el comienzo.
De ustedes, tengo mucho que decir, mucho que juzgar. Pero aquel que me envió es veraz, y lo que aprendí de él es lo que digo al mundo".
Ellos no comprendieron que Jesús se refería al Padre.
Después les dijo: "Cuando ustedes hayan levantado en alto al Hijo del hombre, entonces sabrán que Yo Soy y que no hago nada por mí mismo, sino que digo lo que el Padre me enseñó.
El que me envió está conmigo y no me ha dejado solo, porque yo hago siempre lo que le agrada".
Mientras hablaba así, muchos creyeron en él.

"Ustedes son de aquí abajo, yo soy de lo alto. Ustedes son de este mundo, yo no soy de este mundo”… cuando creamos que los que viven según los criterios del mundo, son los que triunfan, cuando por ahí reneguemos de nuestra condición de cristianos, porque es exigente, porque es un camino difícil, porque es sinuoso cuando la gente anda por autopistas llena de luces de colores, pensemos esto. ¿Cuáles son nuestros criterios para vivir? ¿Vivimos según los criterios del mundo o según la voluntad de Dios que quiere que sea feliz ahora y para siempre?  Incluso en esta cuaresma, ¿vivo según los criterios de Dios o ya estoy programando salidas para los días de Semana Santa?...

 A mucha gente lamentablemente , Jesús les dirá: morirán en sus pecados, porque culpablemente o no,  no creen en Jesús, porque se alejaron de Jesús, no solo del Jesús vivo que nos muestra una vida a vivir, sino que viven mal, en forma corrupta, suficientes, sin humildad, soberbios, orgullosos, egoístas, pendencieros, libertinos, violentos, justificando a cada paso su forma de ser y de vivir…según los criterios del mundo, según la ley del más fuerte, duplicando, triplicando o multiplicando por mucho, la venganza al mal recibido es decir peor que el ojo por ojo y diente por diente que ya era un avance ante tanta crueldad.

Nosotros, cristianos, debemos diferenciarnos bien.  Nosotros somos de Jesús, somos de lo alto, tenemos una marca indeleble que nos llama desde el cielo a vivir según los criterios de Dios, según el amor, según el servicio, según el “entregar la vida por el otro, porque en ese otro está Jesús”. Que no nos confundamos con los criterios del mundo, aceptando el mal en nuestra vida, abriéndole la puerta para que haga morada en el corazón.

 Fuera malos pensamientos de violencia, de suicidio, de traición,
Fuera sentimientos de odio o rencor,
 Fuera autoritarismo o pereza,
Fuera pecado y sus pompas,
 Fuera corrupción desde la más pequeña hasta la más grande,
 Fuera deseo de “tener” antes que de “ser”…




 Somos de lo alto, hemos sido hechos para volar, para ser grandes, porque tenemos en nuestro corazón, la chispa divina y eso ya es mucho. Que no se nos apague. 
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