lunes, 8 de septiembre de 2014

Mateo 1, 18-23 Natividad de la Virgen María



El nacimiento de Jesucristo fue de esta manera: Su madre, María, estaba desposada con José y, antes de empezar a estar juntos ellos, se encontró encinta por obra del Espíritu Santo. Su marido José, como era justo y no quería ponerla en evidencia, resolvió repudiarla en secreto. Así lo tenía planeado, cuando el Ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas tomar contigo a María tu mujer porque lo engendrado en ella es del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados. Todo esto sucedió para que se cumpliese el oráculo del Señor por medio del profeta:  la virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrán por nombre Emmanuel, que traducido significa: Dios con nosotros. 

Hoy, 8 de setiembre, la Iglesia celebra en Nacimiento de la Mamá. Hoy, según la liturgia, es sus cumpleaños.
“Esta fiesta surgió en oriente, y con mucha probabilidad en Jerusalén, hacia el año 400. Allí estaba siempre viva la tradición de la casa donde había nacido la Virgen María. Y esta tradición se consolidó  con la dedicación del actual santuario de Santa Ana en la misma ciudad”.
El evangelio se hoy tiene una primera parte que es la genealogía de Jesús. Desde Abraham , sitúa a Jesús en el corazón de la historia. Y aunque hoy esta genealogía termina ahí para mostrarnos por medio de una lista de nombres de los antepasados,   quién es Jesús y cómo Dios actúa de forma sorprendente para cumplir en él su promesa, el plan de Salvación no termina allí. Continúa a lo largo de la historia y se fueron incorporando nombres  y nombres, de hombres y mujeres que se decidieron a ser parte activa del Plan de Dios. Hoy, esa historia continúa en nosotros y con nosotros. Somos parte de ese plan divino y así como cada uno de los antepasados de Jesús tuvieron su parte, hoy somos nosotros los eslabones de una cadena que nunca se cortará. Nosotros venimos de alguien y alguien vendrá de nosotros. Esa es la sorprendente astucia y perfección del Plan de Dios.
Yo que soy  chiquito, un punto infinitésimo en ese desarrollo de plan, me pregunto habitualmente que hice para merecer ser puente entre mis hijos y  Dios, me imagino a Mamá María que con su si permitió que se abran las puertas a un nuevo mundo, donde habrá millones y millones de hijos que serán rescatados por su Hijo, salvados, amados por Jesús.
Por eso, ella, la Madre de Jesús y madre nuestra, es la más bella, valiente  mujer que nos ha permitido a todos ser parte de la gracia de Dios.
Hoy celebramos su cumpleaños. El cumpleaños de la mamá es motivo de reunión, de fiesta de alegría. Es mimarla, es agradecerle, es cumplirle sueños, es desear que nunca nos falte. Poder festejar el cumpleaños de mamá , aunque no esté físicamente es motivo de reunión y de unión de los hermanos. Hoy cada Ave María que sea un piropo a la más hermosa rezado desde el corazón.

Hoy es tu cumpleaños mamita linda
hoy es tu cumpleaños y he de cantarte esta canción que ha nacido aquí en mi pecho plena de adoración de amor y esperanza.
 Hoy es tu cumpleaños mamita linda por eso yo te traigo mis flores blancas flores que fui cortando por el camino bajando esta mañana de la montaña

Madre  yo vengo de lejos a traer mi regalo soy soñador y traigo besos flores y canciones Besos a tu frente santa flores que adornen tu pelo Y también mis canciones para alegrar tu alma  (gracias Horacio Guarany)
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