viernes, 3 de octubre de 2014

Lucas 10,13-16.

¡Ay de ti, Corozaín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros realizados entre ustedes, hace tiempo que se habrían convertido, poniéndose cilicio y sentándose sobre ceniza. 
Por eso Tiro y Sidón, en el día del Juicio, serán tratadas menos rigurosamente que ustedes.
Y tú, Cafarnaún, ¿acaso crees que serás elevada hasta el cielo? No, serás precipitada hasta el infierno.
El que los escucha a ustedes, me escucha a mí; el que los rechaza a ustedes, me rechaza a mí; y el que me rechaza, rechaza a aquel que me envió".


¿De cuantos pueblos podrá decir eso hoy Jesús?... muchos que han sido bendecidos por la naturaleza rica y variada, por riquezas naturales, por tantos dones entregados por la mano generosa de Dios. Pueblos enteros que fueron bendecidos por su amor y que sin embargo le dan la espalda.
Jesús compara Corozaín y Betsaida  con  dos ciudades  Tiro y Sidón que, en el pasado, fueron enemigos temibles de Israel, maltrataron al pueblo de Dios. Y luego habla de Cafarnaúm comparándola con Babilonia que creía, podría llegar encima del cielo, orgullosa y prepotente, soberbia. La condena a Cafarnaúm es igual a lo que le pasó a Babilonia: creyéndose más que Dios, cayó hasta el fondo…
Pueblos enteros bendecidos por Dios, a los que Jesús podría decir:

pueblo mío que te he hecho, en que te he entristecido, respóndeme...

- yo te di un mundo en armonía y en paz donde cada cosa esta en equilibrio, tú me ofreces la destrucción indiscriminada de cada lugar del planeta
yo te di la vida y la cuido día a día, tú me diste la muerte, las guerras, los asesinatos, los abortos, el desprecio por la salud de los demás
yo te di mi vida, tu me entregas el resto de los minutos que te dejan las preocupaciones.
yo te di mi amor, tú me entregas la indiferencia, tu olvido, tu desprecio.
yo te di una tierra llena de recursos, tú me entregas mala distribución en las riquezas, hambre, desnutrición, enfermedades productos de la pobreza.
yo te di mi vida, tu me entregas desprecio hacia los más necesitados, indiferencia hacia los otros Cristos que caminan por la tierra.
yo te di el amor que todo lo transforma, que todo lo logra, tú me entregaste injusticias cotidianas en cada hogar, en cada trabajo.
yo te di milagros permanentes, tú me entregas bofetadas con tus actitudes hacia los demás.

Así a los pueblos como a nosotros. 
¿Cuántos regalos, dones, delicadezas que hace Jesús a nuestra vida?. ¿Cuántos milagros cotidianos que están velados a nuestra vista, que no queremos ver, que  atribuimos a la naturaleza, a la casualidad, a la suerte? ¿Cuántas bendiciones mínimas, cuantos pequeños detalles? Y sin embargo muchas veces vivimos como si nada de eso pasara, como si Dios estuviera ausente, como que todo es obra de la casualidad, vivimos porque el aire es gratis, porque estamos inmersos en una rutina que nos paraliza el corazón. 

¡Que pocos milagros bastarían para que el corazón de tantas personas reaccionen y amen!…y sin embargo todos los días llegan esos milagros a nuestra vida y estamos indiferentes o distraídos. La salud, el poder despertarnos todos los días, papá, mamá, los hijos, el embarazado deseado, el niño que viene, la flor que nace, poder caminar, poder mover nuestras manos, sentir el aroma a café diariamente, poder bendecir y recibir bendiciones, expresar nuestra alegría con el canto, poder escribir, sentir la presencia de hermanos, amigos que nos abrigan el alma, escuchar el canto de los pájaros que nos hablan de una naturaleza viva que cumple todos los días su tarea … y muchas veces , distraídos como estamos, vivimos sumidos en tristeza, en “dame más” en “no tengo lo que me falta”, en “Dios no se acuerda de mi”, y  vamos por la angustia en vez de ir por la conversión de un corazón agradecido que se siente mimado por Dios y actúa en consecuencia, cambiando
la vida suya y la de los demás.


Que Dios nos dé la gracia de poder apreciar esos pequeños o grandes milagros de amor diario, que vivamos agradecidos,  y por lo tanto vivamos en constante conversión. 
Publicar un comentario