lunes, 10 de noviembre de 2014

Lucas 17,1-6.

Jesús dijo a sus discípulos: "Es inevitable que haya escándalos, pero ¡ay de aquel que los ocasiona! 
Más le valdría que le ataran al cuello una piedra de moler y lo precipitaran al mar, antes que escandalizar a uno de estos pequeños.

Por lo tanto, ¡tengan cuidado! Si tu hermano peca, repréndelo, y si se arrepiente, perdónalo.
Y si peca siete veces al día contra ti, y otras tantas vuelve a ti, diciendo: 'Me arrepiento', perdónalo".
Los Apóstoles dijeron al Señor: "Auméntanos la fe".
El respondió: "Si ustedes tuvieran fe del tamaño de un grano de mostaza, y dijeran a esa morera que está ahí: 'Arráncate de raíz y plántate en el mar', ella les obedecería."


Escándalo  era una especie de cepo, lazo o trampa para cazar animales,  un mecanismo   que mediante un dispositivo,  se cierra aprisionando al animal cuando este lo toca. También eran lazos tendidos para hacer caer al hombre en la trampa… hubo y hay muchos lazos tendidos para hacer caer al hombre, al pequeño en redes, problemas, dificultades…El escándalo es aquello que hace que una persona se tropiece y caiga. A nivel de fe, significa aquello que desvía a la persona del buen camino. Escandalizar a los pequeños quiere decir ser el motivo por el cual los pequeños se desvían del camino y pierden la fe en Dios. 

¿Quién nos escandalizó? ¿Quién nos sacó del camino? Cada uno tiene una historia personal y particular. En muchos lugares se dice, que la misa del sacramento de la Confirmación, es la misa de despedida a la Iglesia… es como si salimos eyectados a “vivir la vida”, entonces aparecen los escandalosos, los que no tienen pudor en destruir jóvenes y con ellos a sus familias que giran en torno a los problemas ocasionados por la droga, el alcohol, la vida libertina sin control…llegan las borracheras, los peligros de la noche, la demencia con que el mundo conduce nuestra vida y nosotros muchas veces nos dejamos conducir.… ¿Quién escandalizó nuestros niños y jóvenes? ¿Quién lo hizo con nosotros? ¿por qué nos dejamos seducir?

Ojalá , nosotros no hayamos estado en la lista de los escandalizadores.

A la par de esto, el Señor nos habla del perdón, como quien enseña algo al caminar con sus amigos. Tantas veces como sea necesario. Perdonar si, devolver la confianza, vaya uno a saber… tiene que haber muestras de cambio o arrepentimiento.

Los apóstoles se miraron extrañados, les pedía cosas casi imposibles. Estaban ante dos disyuntivas: decir: estás loco Jesús, no se puede, es imposible lo que nos pedís…o decir lo que dijeron: auméntanos la fe porque humanamente no podemos. A ellos y también a
nosotros se nos hace a veces casi imposible perdonar. Solo la fe ayuda, solo la fe acaricia las heridas, solo la fe nos hace saber que estamos en manos de Jesús y Él nos limpia el corazón, cicatriza y cauteriza nuestras lastimaduras, con Él es más fácil perdonar y vivir.


Que el buen Jesús nos aumente la fe también a nosotros, para hacer posible lo que humanamente no lo es.
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