jueves, 13 de noviembre de 2014

Lucas 17,20-25.

Los fariseos le preguntaron cuándo llegará el Reino de Dios. El les respondió: "El Reino de Dios no viene ostensiblemente, y no se podrá decir: 'Está aquí' o 'Está allí'. Porque el Reino de Dios está entre ustedes".
Jesús dijo después a sus discípulos: "Vendrá el tiempo en que ustedes desearán ver uno solo de los días del Hijo del hombre y no lo verán.
Les dirán: 'Está aquí' o 'Está allí', pero no corran a buscarlo.
Como el relámpago brilla de un extremo al otro del cielo, así será el Hijo del hombre cuando llegue su Día. 
Pero antes tendrá que sufrir mucho y será rechazado por esta generación."

Anuncios , fiestas de bienvenida, comida, adornos, cámaras de televisión , fotógrafos, drones, centros florales, música, invitados con glamour… si, mucho dinero en juego… así se hacen los eventos grandes entre nosotros. Hasta para presentar un nuevo modelo de automóvil,  o para festejar la culminación de un año o un proyecto, o para dar la bienvenida a una empresa a la sociedad en que vivimos… así, ostensiblemente se presentan en sociedad.

Lo más importante, lo que nos brinda el futuro, la paz, la justicia la felicidad, llega silenciosamente,
está flotando en la sociedad e ingresa sin estridencias en las “casas” ( los corazones) de quienes se atreven y tienen el coraje de abrir las puertas cuando Él golpea y llama. Ya está aquí, solo hay que dejarlo entrar.

Es que por tener tantas puertas cerradas, muchos parten buscando “el reino” allí donde ofrecen cantos de sirenas…no vayan , dice Jesús, estén atentos, fíjense donde está el reino de verdad…¿Dónde? Donde encontramos justicia para todos, paz, felicidad, alegría, fraternidad, en una palabra caridad, o sea donde se priorice el amor, la oblación, la entrega, el servicio hacia el otro, TODO  lo que es fruto del amor, pues DANDO SE RECIBE. Si, es un reino cuya moneda es el servicio, dándola, el cambio es la paz, la felicidad, la serenidad, el equilibrio emocional, no hay stress, ni depresiones, la gente sonríe con esperanza, canta, baila, goza de la vida… TODO POR ABRIR LA PUERTA DEL CORAZÓN.




El Reino está en medio de nosotros: ¿descubrimos alguna vez esta presencia en nuestra vida, en la vida de los demás , en la vida de mi grupo? ¿Siento que tengo las puertas abiertas a la llegada de este Reino? ¿Lo busco, lo deseo? ¿Cómo hacer para que este Reino que vive en mi corazón, entre también en mi familia, en mi grupo de amigos?
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