sábado, 1 de noviembre de 2014

TODOS LOS SANTOS Mateo 4,25.5,1-12.

Seguían a Jesús grandes multitudes, que llegaban de Galilea, de la Decápolis, de Jerusalén, de Judea y de la Transjordania. 
Al ver a la multitud, Jesús subió a la montaña, se sentó, y sus discípulos se acercaron a Él.
Entonces tomó la palabra y comenzó a enseñarles, diciendo:
"Felices los que tienen alma de pobres, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos.
Felices los pacientes, porque recibirán la tierra en herencia.
Felices los afligidos, porque serán consolados.
Felices los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados.
Felices los misericordiosos, porque obtendrán misericordia.
Felices los que tienen el corazón puro, porque verán a Dios.
Felices los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios.
Felices los que son perseguidos por practicar la justicia, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos.
Felices ustedes, cuando sean insultados y perseguidos, y cuando se los calumnie en toda forma a causa de mí.
Alégrense y regocíjense entonces, porque ustedes tendrán una gran recompensa en el cielo; de la misma manera persiguieron a los profetas que los precedieron."


Ayer, al entrar al Google, vi como festejaba Halloween con una doodle muy movida y entusiasta. Hoy, tenía la ilusión de que nos ponga una doodle referida a todos los santos, pero no. La doodle ilustrativa es de una patriota nuestra (en argentina.

Es que la santidad y sus santos, no son moda, ni tienen rating, ni son buenos para el marketing. La santidad es un valor en retroceso y lo dejamos disfrazando una imagen de yeso seria o simpática, nueva o vetusta, con pocos colores o muchos colores. A la santidad la creemos allá en los altares, lejos de nosotros, imposible de alcanzar.

Sin embargo, Jesús nos lo pide. Es nuestra forma de ser cristianos. Así nos llama San Pablo y cuando él escribía a sus comunidades, mandaba mensaje a los santos de aquí o los santos de allá.

Jesús subió a la montaña, parecido a lo de Moisés cuando fue a recibir las tablas de la Ley. Y con Jesús subieron todos a escucharle. Esa muchedumbre nos representa, estamos ahí. Es una muchedumbre que supera el espacio físico y el tiempo. En esa muchedumbre hay hombres de negocios con sus tablet o sus iphone,  , hay amas de casa listas para cocinar, hay chicos y chicas en jean y zapatillas dispuestos a darle color a la vida, a ser audaces misioneros de la alegría y la esperanza, hay obreros con sus uniformes y cascos de trabajos, hay estudiantes con sus libros y sus informes, con sus sueños, con sus proyectos, hay novios tomados de la mano, mirando el futuro con fe, proyectando la vida en común, dialogando, amándose, compartiendo la vida, hay matrimonios que llegan a veces agobiados por ese enemigo oculto que se llama rutina y que quieren volver a recrear el amor que los unió desde siempre, llegan familias, ahí están los hijos, los abuelos, familias necesitadas de paz, de orden, familias a las que les hace falta destruir al enemigo que se apodera de ellos,  la
droga, el alcohol,  la falta de dialogo, el hacer lo que cada uno quiera sin importar los demás. Ahí están los políticos que llevan un oído abierto para escuchar las alabanzas, y el otro cerrado para no escuchar cuando la Palabra les compromete a ser mejores y más honestos…ahí estamos todos, vos y yo, para escuchar estas bienaventuranzas de Jesús.



Y comienza con aquella de "Felices los que tienen alma de pobres, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos. El pobre es el que se vacía de sí mismo para dejar lugar al proyecto de Dios. Es hacer la experiencia de “solo Dios basta” que nos dice Santa teresa. Si tenemos lleno el corazón de cosas, de personas, de pasado, de futuro deseado, de reliquias inanimadas de imágenes falsas de la religión y de Dios, de fracasos, desesperanzas, deseo de muerte si tenemos el corazón lleno de vicios y malos pensamientos, no hay lugar para Dios.



Hoy , día de todos los santos, nos sentimos unidos a todos los que ya pasaron por esta tierra, a los que peregrinan hoy por ella, nos sentimos unidos en la comunión de los
santos, personas comunes como vos y yo que decidieron algún día , vaciar el corazón de “mundo” para llenarlo de Dios. Por eso somos felices y bienaventurados, por eso con razón, hoy, en ellos y por ellos que nos precedieron, podemos decirnos Feliz día hermano y hermana santa que caminas conmigo la vida, luchas, vives, cantas, rezas, cocinas, trabajas, honras la vida. ¡Feliz día! Las Bienaventuranzas han sido dichas para y por nosotros. Ojalá nos sintamos identificados.
Publicar un comentario