miércoles, 25 de febrero de 2015

JONÁS Y LA REINA DEL SUR Lucas 11,29-32.

Al ver Jesús que la multitud se apretujaba, comenzó a decir: "Esta es una generación malvada. Pide un signo y no le será dado otro que el de Jonás. 
Así como Jonás fue un signo para los ninivitas, también el Hijo del hombre lo será para esta generación.
El día del Juicio, la Reina del Sur se levantará contra los hombres de esta generación y los condenará, porque ella vino de los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón y aquí hay alguien que es más que Salomón.
El día del Juicio, los hombres de Nínive se levantarán contra esta generación y la condenarán, porque ellos se convirtieron por la predicación de Jonás y aquí hay alguien que es más que Jonás.

Algo que me gusta escuchar cada tanto, es aquello que escribió Facundo Cabral, creo yo inspirado por Dios, para ayudarnos en ciertos momentos de nuestra vida, y que les invito a leer completo cuando tengan tiempo.

El título: No estás Deprimido, estás Distraído... y la primera parte dice:

Distraído de la vida que te puebla, tienes corazón, cerebro, alma y espíritu...  entonces cómo puedes sentirte pobre y desdichado.
Distraído de la vida que te rodea, delfines, bosques, mares, montañas, ríos.
No caigas en lo que cayó tu hermano que sufre por un ser humano cuando en el mundo hay cinco mil seiscientos millones, además no es tan malo vivir solo;  yo la paso bien decidiendo a cada instante lo que quiero hacer y gracias a la soledad, me conozco, algo fundamental para vivir.
No caigas en lo que cayó tu padre que se siente viejo porque tiene setenta años, olvidando que Moisés dirigía el éxodo a los ochenta y Rubinstein interpretaba como nadie a  Chopin  a los noventa por sólo citar dos casos conocidos.
No estás Deprimido, estás Distraído...
Por eso crees que perdiste algo lo que es imposible porque todo te fue dado, no hiciste ni un solo pelo de tu cabeza por lo tanto no puedes ser dueño de nada además la vida no te quita cosas, te libera de cosas, te aliviana para que vueles más alto para que alcances la plenitud.

De la cuna a la tumba es una escuela, por eso lo que llamas, problemas son lecciones y la vida es dinámica por eso está en constante movimiento, por eso sólo debes estar atento al presente, por eso mi madre decía  “ yo me encargo del presente, el futuro es asunto de Dios ”  por eso Jesús decía  “ El mañana no interesa, él traerá nueva experiencia, a cada día le basta con su propio afán ”.
No perdiste a nadie, el que murió simplemente se nos adelantó porque para allá vamos todos, además lo mejor de él, El Amor, sigue en tu corazón.
Quién podría decir que Jesús está muerto, no hay muerte, hay mudanza y del otro lado te espera gente maravillosa, Gandhi, Michelángelo, Whitman, San Agustín, la Madre Teresa, tu abuela y mi madre que creía que en la pobreza está más cerca el amor porque el dinero nos distrae con demasiadas cosas y nos aleja porque nos hace desconfiados.

No encuentras la felicidad, y es tan fácil, sólo debes escuchar a tu corazón antes que intervenga tu cabeza que está condicionada por la memoria, que complica todo con cosas viejas, con órdenes del pasado, con prejuicios que enferman, que encadenan: la cabeza que divide, es decir empobrece, la cabeza que no acepta que la vida es como es, no como debería ser.
Haz sólo lo que amas y serás feliz.

Repite constantemente: No estás Deprimido, estás Distraído...

Muchas veces, nosotros también pedimos signos o señales al buen Dios, y  estamos distraídos a todo aquello que nos regala día a día, sin siquiera merecerlo o desearlo. ¿O es que nosotros también queremos aferrar nuestra fe a señales del cielo, anclar nuestra creencia a que Dios nos revele misterios en forma personal? No habrá señales para ellos, dice Jesús. Si piden señales o signos es porque no quieren creer. Buscan excusas, reclaman, se excusan, piden, se excusan, se
les da lo pedido, le encuentran un “pero…no hay voluntad del corazón, no hay disposición del alma.

Jesús vive, y nos llama permanentemente a su encuentro. Solo hay que estar atentos, en actitud  de apertura interior para “ver” los infinitos mensajes que Dios nos manda día a día, porque nos quiere, quiere que convirtamos la vida hacia Él, que seamos felices.


Ojalá que al llegar la noche, en la serenidad del final del día, podamos pensar cuales fueron esos signos diarios, esos “mensajes de textos” que nos mandó a lo largo del día para demostrarnos su amor. No tiene ningún sonido especial como los mensajes de nuestro teléfono celular, por eso debemos estar atentos , es decir, no estemos distraídos a sus muestras de amor. 
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