lunes, 7 de septiembre de 2015

EL HOMBRE DE LA MANO PARALIZADA Lucas 6,6-11.


Otro sábado, entró en la sinagoga y comenzó a enseñar. Había allí un hombre que tenía la mano derecha paralizada.
Los escribas y los fariseos observaban atentamente a Jesús para ver si curaba en sábado, porque querían encontrar algo de qué acusarlo.
Pero Jesús, conociendo sus intenciones, dijo al hombre que tenía la mano paralizada: "Levántate y quédate de pie delante de todos". El se levantó y permaneció de pie.
Luego les dijo: "Yo les pregunto: ¿Está permitido en sábado, hacer el bien o el mal, salvar una vida o perderla?".
Y dirigiendo una mirada a todos, dijo al hombre: "Extiende tu mano". El la extendió y su mano quedó curada.
Pero ellos se enfurecieron, y deliberaban entre sí para ver qué podían hacer contra Jesús. (Palabra del Señor)


Recuerdo el cierre de un encuentro, donde los jóvenes habían hablado mucho de la relación con sus padres, haciendo un mea culpa por no haber descubierto hasta ese entonces, todo lo que aquellos habían dado en su vida por el bien de sus hijos. Uno de ellos, al  momento de hablar, preguntó dónde estaba su mamá. Una sencilla mujer levantó la mano, y el muchacho la hizo poner de pie, en medio de todos. Aquel chico quería mostrar con orgullo a su madre, quería que todos la conozcan pues había dado su vida entera por el cuidado suyo, haciendo de madre y padre, sufriendo mil y una penurias para que a ese hijo, no le falte nada. Por supuesto que todos los ojos estaban puestos en ella. Él, quería mostrar su orgullo y quería que TODOS LA VIERAN.

Hoy Jesús,  hizo que aquel hombre se pusiera de pie delante de todos, un detalle que nos trae la lectura y que a veces pasa desapercibida. Entonces todos lo miraron. Ese hombre había estado ahí siempre con su mano inútil y peor aún, molesta pues no servía para nada. Era un hombre excluido, al que todos hacían a menos, un hombre “no útil”, y, como la enfermedad era considerada un castigo de Dios por los pecados, un hombre pecador, “no era de los nuestros”…El gesto de Jesús, es: véanlo, estuvo aquí siempre, ¿alguien hizo algo por él? ¿se dieron cuenta que existe? ¿Que sufre mucho por lo que le pasa? ¿Alguien preguntó su nombre se acercó a él?



Si lo traemos a nuestra vida, quizás hoy sea un día para que pongamos al frente a muchas personas que están con nosotros y pasan desapercibidas, por miles de motivos. A unos  Jesús dirá: deja el celular o la tablet…mira a tu alrededor, hay gente que pasa y te necesita… a los chicos les dirá ¿ya miraste hoy los ojos de tu mamá? ¿Ya la miraste? A los padres nos dirá: deja de prestar tanta atención a tus cuentas, a tus deudas, a tus trabajos y pon delante de ti a tus hijos que te necesitan y mucho… a los esposos nos dirá: eh deja de mirar el mundo exterior y pon tu mirada en tu esposo o esposa que está delante de ti. A algunos les dirá: deja la computadora por un rato, afuera, en el mundo real hay gente que necesita que la mires y que hagas algo por ella.  Es un día para romper con la indiferencia hacia los demás, darnos cuenta que están, que necesitan de nosotros, el portero, el administrativo, el cuidador del barrio, el diarero, el profesor, el albañil, el hijo, el esposo, la esposa, el padre y madre, los abuelos, esos viejitos que están solos en el hogar de ancianos, esos enfermos que ya viven en el hospital sin nadie al lado, esos jóvenes que hoy piensan en quitarse la vida porque no tienen una pequeña brisa de cariño… todos levantan la mano para decirnos: ¡aquí estoy!  Jesús nos remueve esa estantería de la indiferencia.

Y más aún, la pregunta es fuerte, muy comprometida: “¿Está permitido en sábado, hacer el bien o el mal, salvar una vida o perderla?"… ante aquel hombre presente la pregunta hoy resuena y la respuesta personal cada uno la dará, pero pone dos disyuntivas: o haces el bien o haces el mal… no dijo hacer el bien o dejar de hacer el bien… entonces SI NO HACEMOS EL BIEN, HACEMOS EL MAL, si dejamos de hacer el bien, hacemos mal, entonces, la omisión del bien es un mal y de eso pocas veces nos arrepentimos, solo nos quedamos con NO HACER EL MAL, y el mal en si es ausencia del bien, es dejar de hacer lo que debemos, es dejar de sanar manos paraliticas, es quedarnos de brazos cruzados, es pasar al lado del que sufre y dejar para que otro haga el bien, es…
Buena jornada para todos… que podamos hacer el bien pues si no, hacemos mal.
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