martes, 22 de septiembre de 2015

LA MADRE Y LOS PARIENTES Lucas 8,19-21.




Su madre y sus hermanos fueron a verlo, pero no pudieron acercarse a causa de la multitud.
Entonces le anunciaron a Jesús: "Tu madre y tus hermanos están ahí afuera y quieren verte".
 Pero él les respondió: "Mi madre y mis hermanos son los que escuchan la Palabra de Dios y la practican". (Palabra del Señor)




San Marcos, cuando escribe su evangelio, dice que los parientes de Jesús venían a llevarlo porque creían que estaba loco. Algunos dicen también que, como las autoridades romanas consideraban a todo aquel que reunía mucha gente, como un revolucionario que podía atentar contra sus intereses, la vida de Jesús corría peligro. Los romanos también tenían sus sistemas de informantes que iban a decir a las autoridades, cuando algo les hacía mucho ruido, como en el caso de Jesús. Otros dicen también que las intenciones de su mamá y sus primos y parientes, era solo verle, hablar con él, una relación lo más natural de cada familia. Es que habían recorrido cuarenta kilómetros desde Nazaret y querían abrazarlo y disfrutar un momento del ser querido.

Sea como sea, Jesús aprovecha esta ocasión para abrir las fronteras de su familia. En ese tiempo, debido a los grandes sometimientos a los que era sometido el pueblo, las familias tenían connotaciones de clan, que se resguardaban entre ellos, que se cerraban en torno a la familia, eso muchas veces les impedía mirar alrededor, tener una convivencia social, relacionarse unas familias
 con otras, protegerse, ayudarse. Jesús no quería que su nueva familia tenga esos lineamientos…la familia de Jesús la constituimos todos los que escuchamos la Palabra de Dios y la practicamos.
Entonces en vez de perder el tiempo observando esto de la madre, de los hermanos parientes primos, etc… deberíamos interrogarnos siempre sobre lo otro: ¿me siento parte de la familia de Jesús?
Muchas veces creemos que esa cercanía con Jesús, nos lleva a tener derechos: de ser escuchados, de que no nos pase nada, que no tengamos carencias, que las necesidades sean satisfechas inmediatamente. Es cuando creemos que la voluntad de Dios debe estar al servicio de nuestra voluntad.

Uno de esos chistes que llegan por facebook decía:
¡Ya eres parte de la familia! Le dijeron al novio de la hija.
¡Gracias!... dijo el novio.
Pues ahora, lava los platos, prepara la comida, plancha la ropa…

Es que pertenecer nos da derechos pero también obligaciones. ¿Cuáles son en este caso?...ESCUCHAR LA PALABRA DE DIOS…. CUMPLIRLA…
Entonces debemos pensar que la comunión con Jesús se logra aceptando su proyecto, su vida, sus palabras en nuestra vida, se trata de escuchar, leer la Palabra, hacerla carne en nosotros, vivirla intensamente.

Y una cosa más… que Jesús nos llame hermanos, con compromete a ser hermanos entre nosotros. Entre los de la misma religión, algunos de los cuales no acepto, ni siquiera soporto, los de otra religión con los que me peleo por esto de hermanos o parientes como si fuera el centro de la cuestión, con los de mi mismo grupo apostólico con quien me separan diferencias superficiales pero que parecen de vida o muerte, entre sacerdotes y laicos, pastores y fieles, entre sacerdotes entre sí, entre laicos entre sí. Entre hermanos de carne, entre hermanos de un mismo pueblo y Nación.

¿Se acuerdan del Martín Fierro?
"Los hermanos sean unidos, porque esa es la ley primera. tengan unión verdadera, en cualquier tiempo que sea, porque si entre ellos se pelean, los devoran los de afuera"
  (José Hernández)…

Los enemigos, los que hacen daño, están fuera y a ellos hay que llegan con la misericordia y el evangelio de Jesús.
Buena jornada para todos.
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