sábado, 28 de noviembre de 2015

ESTÉN PREVENIDOS Lucas 21,34-36.



Jesús dijo a sus discípulos:
"Tengan cuidado de no dejarse aturdir por los excesos, la embriaguez y las preocupaciones de la vida, para que ese día no caiga de improviso sobre ustedes
como una trampa, porque sobrevendrá a todos los hombres en toda la tierra.
Estén prevenidos y oren incesantemente, para quedar a salvo de todo lo que ha de ocurrir. Así podrán comparecer seguros ante el Hijo del hombre".(Palabra del Señor)

Ayer, al  Papa Francisco, en Kenia, un chico le dijo  "A diario tenemos que pagar una cantidad añadida para conseguir cualquier cosa, incluso en el colegio o en la universidad",
"Es algo que gusta tanto como el azúcar y que hace que nuestros países terminen diabéticos”… le dijo el Papa. El soborno "no es un camino de vida, sino de muerte".

"Cada vez que aceptamos un soborno destruimos nuestro corazón, nuestra personalidad y nuestra patria"… y les dijo "no le tomen el gusto a ese azúcar".

Y esto que les dijo el Papa a aquellos jóvenes, también parece una voz de Dios que nos dice a nosotros: no le tomen gusto a tantos vicios que terminan destruyendo sus vida y que hacen que vivan como si todos los antivalores fueran buenas cosas, como si todo lo normal fuera bueno, como si, el hecho que todos los hacen, nos autorizara a hacer eso, que no siempre está bien.

Entonces nos damos cuenta que poco a poco, sin quererlo nos hemos aquerenciado de muchos vicios pequeños o grandes, o nos hemos hecho amigos de preocupaciones, y a veces las dejamos hacer tanto que nos anulan a nosotros mismos.
Le hemos tomado el gusto a tantos azucares que al fin nos han empalagado la vida…

¡¡¡¡ Estén prevenidos!!! Abran sus ojos, dense cuenta, miren bien, nos dice el Señor…
¿Cuáles son aquellos o estos vicios que son parte de nuestra vida y que creemos que es normal tenerlos?... muchos chicos que deben tomar alcohol para ir a una fiesta y llegar “valientes” a la misma… muchos que creen que las relaciones sexuales sin ningún tipo de freno ni control, incluso ocasionales, son “normales” o “todos lo hacen” y por eso es “bueno”, algunos tienen muy metido en su piel el “no compromiso”, siendo adolescentes eternos , otros, con vicios que vienen de la familia misma, y que se repiten de abuelos, padres e hijos y así, violencia de género, borracheras, droga, e incluso la falta de cultura de trabajo.

Estemos prevenidos. Para eso, el antídoto: LA ORACION. Abridor, si los hay, de ojos ante la realidad para saber quién soy, donde estoy y entender los signos de los tiempos, de hoy, de mañana y de siempre.
 Orar, para estar unidos a la fuente de la verdad y de la vida, ni siquiera para pedir y pedir, simplemente para entrar en el corazón infinito de Dios para desde ahí darnos cuenta qué es el bien y que no.

Mañana ya comenzamos nuestro Adviento, entonces, a pesar de que en nuestras tierras, todo nos habla de futuras vacaciones, finales de año, de ciclos, nos viene bien escuchar al Señor que nos dice Oren muchachos, oren chicas, ora papá, ora mamá… el mundo quiere llevarlos por delante y les hace falta sentir la caricia de Dios, la fuerza divina y el consejo sabio de una conciencia no  contaminada, una conciencia no alivianada que les muestre el camino del bien y la verdad.


Buena jornada para todos.
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