sábado, 5 de diciembre de 2015

COMO OVEJAS SIN PASTOR Mateo 9,35-38.10,1.6-8.



Jesús recorría todas las ciudades y los pueblos, enseñando en las sinagogas, proclamando la Buena Noticia del Reino y curando todas las enfermedades y dolencias.
Al ver a la multitud, tuvo compasión, porque estaban fatigados y abatidos, como ovejas que no tienen pastor.
Entonces dijo a sus discípulos: "La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos.
Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha."
Jesús convocó a sus doce discípulos y les dio el poder de expulsar a los espíritus impuros y de curar cualquier enfermedad o dolencia.
"Vayan, en cambio, a las ovejas perdidas del pueblo de Israel.
Por el camino, proclamen que el Reino de los Cielos está cerca.
Curen a los enfermos, resuciten a los muertos, purifiquen a los leprosos, expulsen a los demonios. Ustedes han recibido gratuitamente, den también gratuitamente." (Palabra del Señor)

Enseñaba en las sinagogas, ayudaba curaba, recorría cada rincón de la región.  Y también cuando curaba, enseñaba, hablaba con la gente, se metía en cada casa, no tenía miedo de compartir la miseria de aquella gente, su gente, los que más lo necesitaban. Si no lo hacía así, difícilmente podría haber dicho: es una multitud de gente fatigada y abatida, y están como ovejas sin pastor. Jesús va, Jesús es misionero, Jesús se mete en los lugares, Jesús es caminante junto a todos.

No dice el evangelio: Jesús enseñaba en las sinagogas, curaba a la gente que venía a la sinagoga, hablaba con la gente que venía a la sinagoga, comía con la gente que venía
a la sinagoga… a veces cuando nos hacemos auto referenciales, perdemos de vista lo que pasa alrededor, y creemos que todo está bien, que así como estamos está bien, que no hace falta salir a buscar ovejas perdidas, que en realidad no hay ovejas perdidas. Y así nuestros pastores se perfuman bien, y pierden eso de “tener olor a ovejas”…

También nosotros cuando encerramos nuestra religión en las cuatro paredes del templo y no nos animamos a salir al encuentro de nuestros hermanos tristes o desesperados: así estamos bien, aburguesamos nuestra religión y nuestra espiritualidad, y nos quedamos con poco, muy poco…entonces preparar la navidad consiste en definir con quien la pasamos, que comemos, que ropa nos pondremos, quien arma el árbol de navidad ¡qué caro que están los adornos! Y buscamos ya todo lo que tenga que ver con el cotillón…nuestra espiritualidad navideña se queda en quizás, ver una de esas películas norteamericanas con nieve y renos cuando al lado, a mi lado, muy cerquita mío, en mi ciudad, en mi barrio hay tantos niños y jóvenes que andan como ovejas sin pastor, sin consuelo, sin compañía, tristes porque no hay con que ni con quien celebrar el nacimiento de Jesús, porque hay niñitos olvidados, hay huérfanos de padres vivos, hay jóvenes destruidos por los vicios o malas compañías, hay familias enteras desunidas, que no se hablan, cada uno por su lado “haciendo la suya”… hay esposos que necesitan de un pastor para darse cuenta de que no están por el camino del amor, hay  compañeros de oficina, “fatigados y abatidos”, que te necesitan quizás como pastor, como amigo que les indique el camino.

Quizás seas vos mismo el que está fatigado y abatido. Quizás no sean solo vacaciones lo que hagan falta. Tal vez necesitas un baño de Palabra de Dios, necesitas a Jesús Pastor amigo y sentarte a hablar con él, a solas, en silencio.
Quizás te pides que seas pastor aunque más no sea por un día, o tal vez por toda la vida.
¡Cuántos chicos y chicas, cada semana dejan la comodidad de su hogar, de un fin de semana de descanso y salen a buscar a otros jóvenes que están mal, nada más que porque se encuentren también con Jesús, y porque gratis recibieron y de corazón dan! ¡Cuántos adultos entregan su tiempo diariamente para ayudar a otros porque gratis recibieron, gratis dan! Pero faltan manos generosas y corazones dispuestos

A todos nos pide que recemos, y que haya muchas personas generosas que se animen a brindar el corazón para pastorear, para ayudarle en esto de recorrer cada rincón buscando las ovejas “fatigadas y abatidas”. Que haya más animadores, pastores, padres de familias que pastoreen y no solo den de comer y abriguen.
Un buen compromiso para preparar la navidad con Cristo y para Cristo.,

Buena jornada para todos
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