jueves, 3 de diciembre de 2015

LA CASA SOBRE ROCA Mateo 7,21.24-27.


Jesús dijo a sus discípulos:
"No son los que me dicen: 'Señor, Señor', los que entrarán en el Reino de los Cielos, sino los que cumplen la voluntad de mi Padre que está en el cielo.
Así, todo el que escucha las palabras que acabo de decir y las pone en práctica, puede compararse a un hombre sensato que edificó su casa sobre roca.
Cayeron las lluvias, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y sacudieron la casa; pero esta no se derrumbó porque estaba construida sobre roca.
Al contrario, el que escucha mis palabras y no las practica, puede compararse a un hombre insensato, que edificó su casa sobre arena.
Cayeron las lluvias, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y sacudieron la casa: esta se derrumbó, y su ruina fue grande". (Palabra del Señor)

Un matrimonio construido solo sobre el romanticismo o lo sexual, tiende al fracaso. Un noviazgo basado solo en lo carnal, en la química, en el gustarse mutuamente, en la belleza física, en la “imagen” hacia los demás, tiende a derrumbarse. Una profesión elegida solo por complacer a los padres, o sólo por el dinero a ganar en el futuro, muy posiblemente vaya al fracaso. Una amistad basada en el interés, en el amor con ventajas, sabemos que va camino  a romperse. Una vida espiritual basada solo en modas o en gustos personales, o en selección de citas del evangelio que convienen, también sucumbirá ante lo real… en la vida sabemos bien cuáles son los cimientos que debemos poner para construir algo sólido y que no se caiga.

La profundidad de la excavación hasta llegar a terreno apto para la fundación, ya sea directa o mediante pilotes que lleven el peso del edificio hacia sectores firmes para asentar,  todo es estudiado por la ingeniería  y la geología ayuda realizando un corte transversal de cada metro de terreno para poder cimentar… eso lo sabemos bien. Y cuanto más alto el edificio, más profundo y más grande es el cimiento.

A los jóvenes que están en la construcción de ese proyecto de vida donde pueda construir algo grande para mí y para los que estarán conmigo: asienten bien los cimientos de la vida.

A los adultos que quizás han fracasado en ese intento, siempre es bueno todos los días volver a empezar aunque el objetivo sea un año tras otro.

A todos el Señor nos dice: construye tu casa sobre roca, que significará tener esa experiencia de Dios revelada por Jesús dejarse llevar por la Palabra, hacerla vida, comprometerse con lo que uno profesa y dice.

Por algo nos dice que no basta decir Señor, Señor. Muchas de nuestras oraciones (ojalá me equivoque)  no son comprometidas con el día a día que vivimos. Quizás si rezáramos cada padre nuestro diario con el compromiso que ello implica y que decimos en cada frase, el mundo, nuestro mundo sería un poco mejor. Solo basta decir PADRE NUESTRO para saber que todos somos hermanos, que no hay mayores ni menores y eso ya es un compromiso grande ante mis hermanos y la vida.

Hoy la palabra de Dios nos habla de la firmeza. Y del compromiso. En Canaa María dijo a los servidores: hagan lo que Él les dice. Parece que nosotros lo hemos traducido en “repitan lo bonito de sus frases, oren de la boca para afuera, lleven cruces en el pecho pero de adorno, vivan a la moda cristiana, vivan una religiosidad de estampitas o llena de adornos e imágenes olvidados de Jesús…”… el mensaje de hoy: es debemos hacer lo que Él nos dice. Para eso es necesario escucharle, dejar que esa Palabra impregne cada rincón de mi alma, cada afecto, cada sentimiento, cada pensamiento…y vivir en consecuencia.


Buena jornada para todos.
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