viernes, 12 de febrero de 2016

AMIGOS DEL NOVIO Mateo 9,14-15.



Se acercaron a Jesús los discípulos de Juan y le dijeron: "¿Por qué tus discípulos no ayunan, como
lo hacemos nosotros y los fariseos?". 


Jesús les respondió: "¿Acaso los amigos del esposo pueden estar tristes mientras el esposo está con ellos? Llegará el momento en que el esposo les será quitado, y entonces ayunarán. (Palabra del Señor)


La Palabra de Dios tiene eso de comunión con el mismo Dios que nos habla en lo personal. ¿Has leído la Palabra?, has escuchado a Dios. Siempre es actual, nunca pasa de moda, cada día tiene un mensaje.

La misericordia de hoy pasa por dos aspectos:
La alegría…
¿por qué será la alegría una obra de misericordia? La presencia de Cristo en nuestra vida es motivo (o debería serlo) de estar alegres.
Muchas veces vivimos como aquel Hijo Mayor de la parábola ¿recuerdan? El hijo menor se fue, pidió la parte de la herencia, la gastó en mujeres, bailes, fiestas, amigotes , cuando no le quedaba nada se puso a trabajar en trabajos deshonestos, hasta que pensó: ¿Cuántos jornaleros de mi padre tienen pan blanco y yo, aquí, con hambre? Iré a mi padre, le pediré perdón, y le diré que me tome como a uno cualquiera de sus empelados… fue, volvió, el padre le tapó la boca y no lo dejó decir lo planeado y lo perdonó, y hubo fiesta y regresó la alegría.
El hijo mayor, en tanto, miraba desde lejos, amargado, cumplidor del deber, serio, nunca una alegría, siempre fiel, pero parece que desde afuera, no de dentro. Se molestó tanto al ver el perdón del padre, se enfureció al ver a su hermano, y le salió la “chaveta”, y le “facturó” a su padre toda su vida que todo lo había hecho por ser fiel y a él nunca un cabrito para festejar.
 El padre le dijo: pero hijo querido si todo lo mío es tuyo…
 ¿Por qué aquel hijo no vivió nunca feliz por “estar”? … muchos de nuestros hermanos cristianos (no digo que sea tu caso ni el mío…)  viven amargados, tristes por “pertenecer” tomando las cosas de Dios como carga, viven aquí pero tienen un ojo en lo “feliz” que parecen los que viven una vida sin Dios y en el fondo dicen ¡como me gustaría ser como tal!... serios, tristes, sin sonrisa, alejan a todos de Dios, porque     ¡ ¿éste es de Dios? , déjame a mí con mi ateísmo! dicen…
Entonces el contrario será: éste o ésta viven felices a pesar de todo, de pruebas de la vida, de dolores de sufrimientos, porque están de fiesta con Jesús, (son los amigos del novio), y esa alegría ¡¡¡convierte corazones!!! Entonces somos misericordiosos.
“¡Señor que los malos sean buenos y los buenos sean simpáticos!” escuchó un papá rezar a  su hijita de cinco años.


Y también pasa por el ayuno.
Cuando vemos que el novio no está, cuando vemos que nos falta gracia incluso para estar alegres, cuando sentimos que nos alejamos de amor de Dios, ( y a todos nos pasa un poco), entonces debemos ayunar, que no solo es hacer ayunar al estómago, sino sobre todo al corazón.
El ayuno es un medio para llegar a un dominio de sí mismo, a un autocontrol,una forma de hacer penitencia y provocar la conversión. A través de la práctica del ayuno, los cristianos imitaban a Jesús que ayunó cuarenta días. El ayuno apunta a alcanzar la libertad de mente, el control de sí, una visión crítica de la realidad. Es un instrumento para mantener libre la mente y para no dejarse llevar por cualquier viento. A través del ayuno, la claridad de mente aumenta. Necesitamos ayunar alimentos y estados de ánimo que alejan a nuestros hermanos de la fe.
Seamos misericordiosos, todos los días un poquito más. Hoy lo seremos con nuestra amabilidad sonrisa y cortesía, y con nuestra actitud interior que busca ser mejor para ayudar mejor a los demás.


Buena jornada para todos.
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