jueves, 11 de febrero de 2016

TOMAR LA CRUZ Lucas 9,22-25.


Jesús dijo a sus discípulos: 
"El Hijo del hombre, les dijo, debe sufrir mucho, ser rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, ser condenado a muerte y resucitar al tercer día". 

Después dijo a todos: "El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz cada día y me siga. 
Porque el que quiera salvar su vida, la perderá y el que pierda su vida por mí, la salvará. 
¿De qué le servirá al hombre ganar el mundo entero, si pierde y arruina su vida? (Palabra del Señor)

Acabas de realizar la primera de las consignas de ayer, como camino o receta para poder vivir una Cuaresma que nos cambie la vida: ¡¡leíste la Palabra de Dios!!
Hoy Jesús nos dice esto de tomar la cruz todos los días y eso de salvar la vida que es lo mismo que perderla.
Esa cruz será lo que día a día vaya apareciendo. Pequeño o mucho. Y esa cruz tomada y asumida, el dolor, la enfermedad, la soledad, la falta de trabajo, la falta de medios económicos… y también será aquel pequeño cambio diario que debo hacer para acercarme al Amor infinito.
¿Cómo? Con lo mismo de ayer, con el camino que nos dice Francisco, dando desde el corazón, sirviendo, ayunando malas caras, siendo misericordioso con todos, dejar de pensar en ganar, en conquistar todo, en comprar, en hacerme necesidades, en entrar en la espiral de consumo, en querer tener más y más…en algún momento nos damos cuenta que esa carrera loca que emprendemos en la lucha diaria, no lleva a ningún lado. A veces hasta la muerte de alguien querido, o nuestra propia aproximación a ella, nos hace pensar qué es lo que vale la pena y qué es lo que no.
Por eso, quizás eso de “tomar la cruz” hoy adquiera ribetes de entregar, de dar, de no contestar agravios, de ser pacientes, de “dejar pasar” cuando alguien hable mal de nosotros, de “no darnos por aludidos”. Tomar la cruz será despojarnos de todo aquello que creemos ganar conquistar y que a lo mejor lo tenemos guardado en el placar y puede servir a alguien.
Tomar la cruz será enseñar al que nos sabe, con PACIENCIA, ayudar al otro a crecer.
Tomar la cruz, será muchas veces, cerrar con cuidado las puertas, apagar las luces que no utilizamos.
Tomar la cruz será darnos un tiempo para hablar con “ese” que viene  todos los días  a pedir,
 Tomar la cruz será detenerme a jugar con mis niños, sacar pensamientos nocivos de la mente, serenarnos, pensar que la vida tiene sentido solo cuando la damos a los demás. En definitiva podremos conseguir autos, casas, tarjeta de créditos el smart de última, el celular más caro, pero cuando estamos en el “cajón”, nada se va con nosotros, y vamos solamente al encuentro del Amor, con nuestra cuenta de ahorro en amor que hayamos logrado en la tierra.
En lo grande o en lo pequeño lo haremos. En seguida, con el que está al lado, cediendo un asiento, alcanzando un vaso de agua, sacando de nuestro bolsillo para el que necesita…no dilatemos el “dar”, la cruz es hoy, aquí, en lo pequeño en el minuto a minuto.


Buena jornada para todos.
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