lunes, 9 de mayo de 2016

¡ÁNIMO, YO HE VENCIDO AL MUNDO! Juan 16,29-33.


Los discípulos le dijeron a Jesús: "Por fin hablas claro y sin parábolas. 


Ahora conocemos que tú lo sabes todo y no hace falta hacerte preguntas. Por eso creemos que tú has salido de Dios".
Jesús les respondió: "¿Ahora creen?
Se acerca la hora, y ya ha llegado, en que ustedes se dispersarán cada uno por su lado, y me dejarán solo. Pero no, no estoy solo, porque el Padre está conmigo.
Les digo esto para que encuentren la paz en mí. En el mundo tendrán que sufrir; pero tengan valor: yo he vencido al mundo". (Palabra del Señor)


¡¡Ánimo, yo he vencido al mundo!!… y no se trata de una competencia deportiva, ni se trata de vivir fuera
del mundo. En el mundo estamos, es nuestra casa y en esta nuestra casa pasan cosas, peleas entre hermanos, disputas egoístas, preferencias, violencia, dominaciones, locura humana, donde en lugares se respeta más los derechos de los animales que de los humanos,  y en otros lugares se da preferencia a los animales por sobre los hijos. Y eso duele, porque es nuestra casa, porque nos matamos entre nosotros, porque hemos distribuido tan mal la riqueza que el 10 por ciento de la población posee el 83 por ciento de la riqueza y el 43 por ciento de toda la riqueza esté concentrada en manos del 1 por ciento de la población . 

¿cuánto gastamos en armas para matarnos entre nosotros? La Unesco (Organización para la educación, la ciencia y la cultura de las Naciones Unidas), nos tira los siguientes datos:
- El mundo gasta en armas 900 mil millones de dólares al año.

- Sólo con la mitad de ese dinero destinado para la guerra, se podrían construir en cada país del Tercer Mundo 120 hospitales completos, preparados con los más modernos equipos médicos, y millares de puestos de salud.

- Sólo con la mitad del dinero destinado para la guerra en un año, se podrían sembrar 70 millones de hectáreas de tierra para alimentar a 500 millones de personas, es decir a todos los seres humanos que hoy viven en extrema pobreza.

- Sólo con la mitad del presupuesto militar de un año se podrían construir 250 mil escuelas en el mundo con capacidad para 180 millones de estudiantes.

Y siguen cifras similares

Es el mundo que construimos, el grande y el pequeño, el de todos los días.

Cristo ha vencido al mundo. Y no nos dimos cuenta porque seguimos recurriendo a elementos que distan del amor para crear paz, para ser más justos, recurrimos a leyes (hecha la ley hecha la trampa, dicen) para ser más honrados, más iguales… y no aceptamos la receta del buen Jesús.


Un muchacho alguna vez, al salir de un retiro donde se encontró con Jesús, dijo: aquí aprendí que a las mujeres no hay que maltratarlas y hay que respetarlas como iguales…eso lo dijo no hace mucho, quiere decir que aún seguimos en nuestros pequeños mundos, dejándonos guiar por estándares de vida violenta, de desigualdad, de doble moral, de mal trato, de considerar a unos superiores y a otros inferiores… hasta en eso ¡Jesús Vence!


¡Por favor! Hagamos que Jesús venza al mundo, llevándolo a cada ambiente donde estemos. Y tengamos siempre presente cuando el mundo nos quiera llevar por delante esta frase de Jesús ¡¡¡¡ánimo, mujer, ánimo varón, ánimo joven, ánimo papá, ánimo mamá!!!¡¡¡YO HE VENCIDO AL MUNDO!!! Las fuerzas del mal no podrán contra Él.

Hoy en Argentina celebramos a Nuestra Señora de Luján. Ella es nuestra madre y a ella hoy tiraremos de su manto y le mostraremos nuestro mundo ese difícil que a veces nos toca vivir. Ella nos ayuda a llevarlo a su hijo, como Jesús, su hijo, nuestro hermano, nos enseña a llevárnosla a nuestra casa, a nuestro mundo como hizo un día con san Juan al pie de la cruz.


Buena jornada para todos. 
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