miércoles, 18 de mayo de 2016

"NO SE LO IMPIDAN "...Marcos 9,38-40.



Juan le dijo a Jesús: "Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu Nombre, y tratamos de impedírselo porque no es de los nuestros".
Pero Jesús les dijo: "No se lo impidan, porque nadie puede hacer un milagro en mi Nombre y luego hablar mal de mí.
Y el que no está contra nosotros, está con nosotros. (Palabra del Señor).

Cuenta el libro de los Números(11,16 ss), una situación por la que pasó Moisés.
Josué, que desde su juventud era ayudante de Moisés, le dijo a éste que no dejara  profetizar a dos que se habían quedado en el campamento y no habían acudido a la carpa del Encuentro para recibir el poder del espíritu: “Moisés, señor mío, no se lo permitas”.

Pero Moisés le respondió: “¿Acaso estás celoso a causa de mí? ¡Ojalá todos fueran profetas en el pueblo del Señor, porque él les infunde su espíritu!”.

¿Estás celoso a causa de mi?... frase tan antigua dicha por Moisés y que aún hoy sigue en “cartelera”. Celosos con miradas demasiado cortas, creyendo que el enemigo está adentro cuando el verdadero enemigo, ese que destruye almas y corazones, que destruye familias, jóvenes niños, está fuera y, por nuestros celos no combatimos. Celosos que nos hace confundir los intereses de Cristo con los nuestros. Celosos que a otros alaben, a otros consideren. Hoy, en el tiempo del “me gusta”, somos celosos del número, de las “visitas”…

Ojalá todos fueran profetas en el pueblo del Señor… ojalá todos fuéramos buenos, todos hiciéramos el bien, todos trabajáramos por el bien común, todos fuéramos serviciales, todos predicáramos la verdad, con el ejemplo, todos fuéramos honestos, ojalá todos “expulsáramos demonios”… y eso lo hace alguien que trabaja con las almas como el que tiene su pequeño equipito de futbol o de básquet para sacar chicos de la calle y/o de la droga… ojalá… como dice Moisés, todos fuéramos profetas.

Pero  resuena mucho la última frase de Jesús en este evangelio:  el que no está contra nosotros, está con nosotros… seguro que nosotros nos consideramos en el “nosotros”… pero ¿estamos “seguros” de estar entre el “nosotros”? entonces me remito , (y empiezo a cuestionarme), al criterio del mismo Maestro para considerar a los nuestros como “nuestros”:

Vengan, benditos de mi Padre…
Porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; estaba de paso, y me alojaron; desnudo, y me vistieron; enfermo, y me visitaron; preso, y me vinieron a ver". Porque  “cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo”

Y ya me entró la duda. ¿Estoy? ¿estás?


Buena jornada para todos.
Publicar un comentario en la entrada