sábado, 11 de junio de 2016

SAN BERNABÉ Mateo 10,7-13.


Jesús dijo a sus apóstoles:
Por el camino, proclamen que el Reino de los Cielos está cerca.
Curen a los enfermos, resuciten a los muertos, purifiquen a los leprosos, expulsen a los demonios. Ustedes han recibido gratuitamente, den también gratuitamente."
No lleven encima oro ni plata, ni monedas,
ni provisiones para el camino, ni dos túnicas, ni calzado, ni bastón; porque el que trabaja merece su sustento.
Cuando entren en una ciudad o en un pueblo, busquen a alguna persona respetable y permanezcan en su casa hasta el momento de partir.
Al entrar en la casa, salúdenla invocando la paz sobre ella.
Si esa casa lo merece, que la paz descienda sobre ella; pero si es indigna, que esa paz vuelva a ustedes. (Palabra del Señor)


Unos versículos antes, el Evangelio nos relata la elección de los doce apóstoles. Dice también: A estos Doce, Jesús los envió con las siguientes instrucciones

Y ellos, fueron… fueron al encuentro de los demás, salieron de sus cuatro paredes, fueron donde estaba la necesidad, confiando en Dios y que Dios proveería todo lo que haga falta a través de manos generosas que aparecen en el camino (no lleven encima oro, ni plata ni monedas), llevando un mensaje claro de punta, de inicio: ¡la paz!, como un distintivo esos que traen cuando alguien viene a casa a realizar alguna tarea pedida: te muestran la tarjeta identificadora o algo que dice que viene realmente el que debía venir. Para ellos esa tarjeta es la paz…

Pero todo comenzó con ese ¡vayan!.

En su libro Surco, San José María Escrivá, decía:
He leído un proverbio muy popular en algunos países: “el mundo es de Dios, pero Dios lo alquila a los valientes”, y me ha hecho reflexionar…

Es que casi todo en la vida es para los que “van” al encuentro de las oportunidades, del comprador, del cliente, los que llevan sus portafolios lleno de ofertas que llegan hasta la puerta misma del comprador.
 Es de los jóvenes soñadores que se atreven a cumplir sueños desplegando las alas de la ilusión, de los audaces que no tienen miedo de equivocarse, pero por hacer y no por quedarse atornillado a una silla por miedo. El mundo está hecho por personas como Thomas Alva Edison, inventor de la bombilla eléctrica, la primera , la que inició el camino a lo que hoy podemos gozar en materia de iluminación, que falló más de mil veces en el intento, tal es así que cuando un discípulo le preguntó porque persistía en construir la bombilla, si después de mil intentos no había conseguido más que fracasos, él le dijo: no son fracasos, he conseguido saber 1000 formas de cómo no se debe hacer una bombilla….

El mundo cristiano es cristiano, por la valentía y el coraje de doce primero, y luego de miles que se sumaron a esta “locura” que es el cristianismo que anuncia la paz y el amor en un mundo plagado de odios, rencores, intolerancia.
 El mundo  fue hecho para vos, que vas a buscar a tu amigo envuelto en la droga, en el alcohol y lo sacas de ahí, le haces sentir amado y valioso.


El mundo fue hecho para vos que no tienes vergüenza de proclamar tu seguimiento a Jesús,  sabiendo que estás actuando en la verdad y en la fuente de la justicia y el amor.
el mundo fue hecho para vos que aprende a comunicarse , hablando, escribiendo e incluso cantando , para decir valores y cambiar de alguna manera el mundo haciéndolo un poco más sensible a los problemas de los hermanos.

También José María  Escrivá dice:
Cuando veo tantas cobardías, tantas falsas prudencias..., en ellos y en ellas, ardo en deseos de preguntarles: entonces, ¿la fe y la confianza son para predicarlas; no, para practicarlas?

¿Has visto? —¡Con El, has podido! ¿De qué te asombras?

—Convéncete: no tienes de qué maravillarte. Confiando en Dios —¡confiando de veras!—, las cosas resultan fáciles. Y, además, se sobrepasa siempre el límite de lo imaginado.


Hoy es san Bernabé, un apóstol posterior a Pentecostés que no dudó en poner, incluso sus bienes a favor de la causa de evangelización. Fue el que llevó el cristianismo a Antioquía, con coraje y decisión. Ahí fue el primer lugar donde se llamó cristianos a los discípulos de Jesús y junto a San Pablo al que fue a buscar a Tarso, consiguieron en un año tantas conversiones que multiplicaron enormemente el número de los que creían en Cristo resucitado…

Que seamos como Bernabé, audaces, valientes, soñadores y que apasionadamente vamos al encuentro de las oportunidades y del hermano que espera el mensaje de Jesús.

Buena Jornada para todos.
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