sábado, 13 de agosto de 2016

DEJEN QUE LOS NIÑOS VENGAN A MI...Mateo 19,13-15.


Le trajeron entonces a unos niños para que les impusiera las manos y orara sobre ellos. Los discípulos los reprendieron,
pero Jesús les dijo: "Dejen a los niños, y no les impidan que vengan a mí, porque el Reino de los Cielos pertenece a los que son como ellos".
Y después de haberles impuesto las manos, se fue de allí. (Palabra del Señor)

Probablemente, los discípulos no querían que se acerquen al maestro, porque los niños, acostumbrados a jugar y ensuciarse siempre, sin prejuicios, sin temores y sin vergüenza, sumado a la forma de vida de aquella gente, pues no había mucha agua,  estaban diríamos “impuros” y si tocaban a Jesús , Jesús quedaría igual de impuro.
Jesús les dice que dejen que se acerquen a Él. y aquellas
madres lograron lo que deseaban: que Jesús abrace y bendiga a sus niños… impusiera las manos y orara… y no puedo avanzar mucho sin pensar en esa parte: Jesús imponiendo sus manos sobre los pequeños … y es una imagen que la traigo al ahora e imagino a Jesús poniendo sus grandes y maravillosas manos sobre cada niño pequeño, los propios y los extraños, los cercanos y los lejanos, sobre los que sufren hambre, y  los “empachados”, sobre los ricos y sobre los pobres, sobre todos…Jesús, amigo, hermano… pon tu mano sobre … ( les dejo para que cada uno ponga el nombre)…

También leyendo una y otra vez estos tres versículos, veía a la Madre. Veía a María, trayendo “pequeños”, vulnerables, excluidos, tristes, perdidos en las adicciones, solos, dejados de lado, y la imaginaba con gestos ampulosos como los que hacían  las mujeres de aquel lugar y tiempo, reclamando a los discípulos que dejen pasar a esos pequeños para que Jesús los atienda… la madre que se juega una y otra vez por los desvalidos, la madre que atrapa, que trae, no para llevarse méritos ella, sino para que su hijo bendiga, para que su hijo toque, para que su hijo ore por ellos.  Y muchos de nosotros, a veces tratando que “esos”…no lleguen, porque no son dignos de nosotros, porque no son del “palo” porque piensan distinto, porque viven de manera distinta…y a Jesús diciendo: no les impidan, ellos necesitan, ellos buscan, ellos están en el pozo tratando de encontrar agua para beber y no encuentran la verdad…déjenlos que lleguen…

Entonces Ella me puso la mano sobre la cabeza y me dijo:
A su debido tiempo, todo lo comprenderás.
(relataba Don Bosco,  su sueño de los nueve años). Algún día sabremos todo lo que la Madre buena hizo por cada uno de nosotros en esos momentos difíciles en que nos llevo hasta Jesús

Y a todos, el mensaje claro de Jesús, el Reino de los Cielos pertenece a los que son como ellos". Se refería si, a los pequeñitos… ¿Cómo hacemos? Haciéndonos Hijos, así de sencillo. Hijos bien nacidos que agradecen el don de la vida, que dependen del cariño de mamá, que toman la mano de papá para sentirse seguros, que se regocijan con cada caricia, que son sencillos y se conforman con poco, que son inocentes es decir que siempre limpian el corazón de la mentira, de la corrupción, del libertinaje… que son humildes, virtud tan necesaria para poder recibir y hacer propia, la enseñanza de Jesús.
Junto a ti María, como un niño quiero estar, tómame en tus brazos guíame en mi caminar.
Quiero que me eduques, que me enseñes a rezar, hazme transparente, lléname de paz.

Madre, Madre Madre, Madre ♫♪

Gracias Madre mía por llevarnos a Jesús, haznos más humildes tan sencillos como Tú. 


Buena jornada y buen fin de semana para todos.
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