lunes, 7 de noviembre de 2016

ESCÁNDALOS Lucas 17,1-6.



Jesús dijo a sus discípulos: "Es inevitable que haya escándalos, pero ¡ay de aquel que los ocasiona! 
Más le valdría que le ataran al cuello una piedra de moler y lo precipitaran al mar, antes que escandalizar a uno de estos pequeños.
Por lo tanto, ¡tengan cuidado! Si tu hermano peca, repréndelo, y si se arrepiente, perdónalo.
Y si peca siete veces al día contra ti, y otras tantas vuelve a ti, diciendo: 'Me arrepiento', perdónalo".
Los Apóstoles dijeron al Señor: "Auméntanos la fe".
El respondió: "Si ustedes tuvieran fe del tamaño de un grano de mostaza, y dijeran a esa morera que está ahí: 'Arráncate de raíz y plántate en el mar', ella les obedecería." (Palabra del Señor)

Es inevitable que haya escándalos, ojalá que no seamos nosotros los que los ocasionáramos.

El escándalo es propiciar  tropiezos en el camino de la fe, es inducir al mal o al pecado…


Cuando ponemos en algún buscador la palabra: escándalos, claro, aparecen todos esos alborotos y peleas faranduleras o de un mundo satélite, en televisión o en el espectáculo o incluso en el deporte. Mucha gente consume eso, sino no existirían tantos programas de esos en televisión…y cuanto más se pelean, cuanto más alboroto, más rating, más personas prendidas a una pantalla metiéndose en la vida de otros…


Esto que nos dice Jesús hoy, va por el escándalo que ocasionan (o que ocasionamos) en los más pobres, débiles o vulnerables.
Entonces, aunque duela, a veces es bueno preguntarse si somos víctimas de esos inescrupulosos o si nosotros, con o sin intención hemos puesto tropiezos en la vida de fe de los demás.


¿Por qué nos divierte enseñar malas palabras a nuestros niñitos? ¿Por qué a algunos les divierte enseñarle los errores de los adultos, los bailes sensuales de los adultos, la forma de vestirse de los adultos?


Cuantos hay que provocan en las redes sociales a veces hasta escondiendo identidades para obtener favores, fotos, o videos de los o las más vulnerables que luego viralizan sin ningún tipo de pudor?


¿Por qué tantos tropiezos en la vida de fe de muchos jóvenes a los que se les destruye la esperanza, el futuro, la vida misma en una sociedad de consumo que se ensaña con ellos  para lograr sus intereses?


Algunas modas, algunas letras de canciones, algunas normas culturales, alguna forma de hablar, ¿acaso no escandalizan? Moda me refiero no solo a ropa, también a beber hasta casi perder la razón, beber hasta no saber que pasó ayer… duele ver como en las redes sociales los domingos o sábados o lunes , algunos ponen ese mensaje : ¿Qué pasó ayer?, haciendo alusión a una película, pero preguntándose realmente porque no se acuerdan de nada…

Es inevitable, nos dice Jesús, que existan los escándalos, pero ¡ay de aquel que los ocasiona!

Quizás sean momentos como el presente, cuando  debemos apoyarnos mucho, sostenernos constantemente en la fe en el Buen Jesús. No solo creer en Jesús, sino creerle a Jesús. Escuchando el evangelio de hoy, quizás nos demos  cuenta que nuestra fe no llega ni siquiera al granito de mostaza, porque nos cuesta en momentos actuales mantener la calma, la paz, la serenidad confiando en la divina misericordia de Dios que quiere nuestro bien. En que hasta podemos cambiar el mundo, nuestro mundo, el pequeño, el de todos los días, para que en él no haya corrupción de escándalos o tropiezos en la fe.

Buena jornada para todos. Confiar en Dios, pero luchar día a día por hacer un mundo, el nuestro, mejor
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