jueves, 1 de diciembre de 2016

LA CASA SOBRE ROCA Mateo 7,21.24-27.




Jesús dijo a sus discípulos:
"No son los que me dicen: 'Señor, Señor', los que entrarán en el Reino de los Cielos, sino los que cumplen la voluntad de mi Padre que está en el cielo.
Así, todo el que escucha las palabras que acabo de decir y las pone en práctica, puede compararse a un hombre sensato que edificó su casa sobre roca.
Cayeron las lluvias, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y sacudieron la casa; pero esta no se derrumbó porque estaba construida sobre roca.
Al contrario, el que escucha mis palabras y no las practica, puede compararse a un hombre insensato, que edificó su casa sobre arena.
Cayeron las lluvias, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y sacudieron la casa: esta se derrumbó, y su ruina fue grande". (Palabra del Señor)


En mi barrio la más religiosa
era doña Carlota,
hablaba del amor al prójimo y me
ponchó cien pelotas…


Así lo relata esa canción de Ricardo Arjona que habla de un Dios que es pura acción y no palabras vacías. Ojalá que nosotros no seamos “doña Carlota”, de esos que se llenan la boca de Dios, pero que tienen el corazón lejos, muy lejos de las enseñanzas de Jesús. Misas, horas santas, comuniones, procesiones o peregrinaciones, todo eso es válido, pero si son expresiones del espíritu por una vida llena de agradecimiento a Dios, y de fidelidad a su palabra,  lamentablemente entre nosotros hay de esos que van a cumplir, por el cumplimiento, es decir cumplo y miento…

Y todo esto es para aquellos que de una u otra manera escuchamos la palabra del Señor.  Es un mensaje para nosotros.


 Los que no escuchan ni se interesan por escuchar a Jesús, seguro que no recibirán ni por cercanía, ni la Palabra diaria, o la semanal en algún templo. Hay una concepción que todo esto es de los “curas” y por lo tanto denso, fuera de época, para los otros, para los débiles, para los que se dejaron atrapar por las redes de una iglesia, para los flojos mentales, para los “tontos” que practican la religión.

Entonces, es problema de ellos.
El problema nuestro será escuchar y poner en práctica lo que escuchamos.


Si solo escuchamos y nos da lo mismo cuestionarnos o no, vivir según la Palabra o no, practicar las enseñanzas de amor, de paz, o no, bueno, todo lo que hagamos, sea nuestra vida espiritual, sea nuestra profesión, sea nuestra empresa, sea nuestro negocio, sea nuestro matrimonio o familia, estará apoyado y fundado sobre arena. Puede que la cosa ande más o menos bien, mientras no haya ni lluvias, vientos, o tempestades… cuando esto pasa, es como estar sentado o fundado sobre arena… ésta , corre, se mueve, se desliza, y todo lo que está arriba, se desarma, cae…


Por el contrario, cada día poner el practica lo escuchado, dejar actuar la Palabra en el corazón y que desde dentro nos cambie la vida, dejar que la palabra nos cambie el humor, nos haga más simpático, más firmes en la fe, más sólido en las convicciones, más sereno en las decisiones, es como asentar todo nuestro proyecto de vida, y nuestro minuto a minuto sobre terreno firme, sobre roca.  Solo queda en ese caso, buscar ese nivel firme de terreno que a veces se encuentra cercano a la superficie y otras veces deberemos excavar, sacando piedras: aquello que parece que algo es firme pero que se mueve, está suelto, no sirve para cimentar, y sacar raíces de otros que hicieron nuestra vida un entramado de guiones escritos por otros que quieren que yo protagonice… solo así , sacando piedras y raíces, lograremos construir nuestra casa , ser protagonistas de nuestra vida, de nuestro destino, de nuestro propio proyecto, soñado, deseado, no solo por cada uno, sino por Dios mismo, fundado sobre algo sólido.


Buena jornada para todos. En definitiva, poner en práctica la Palabra de Dios, realmente nos acerca al corazón del hermano que sufre, algo  que tanto hoy necesita un mundo en crisis y lleno de contradicciones.
Publicar un comentario