jueves, 26 de enero de 2017

LÁMPARAS QUE ALUMBREN Marcos 4,21-25







Jesús les decía: «¿Acaso se trae una lámpara para ponerla debajo de un cajón o debajo de la cama? ¿No es más bien para colocarla sobre el candelero?.
Porque no hay nada oculto que no deba ser revelado y nada secreto que no deba manifestarse.
¡Si alguien tiene oídos para oír, que oiga!».
Y les decía: «¡Presten atención a lo que oyen! La medida con que midan se usará para ustedes, y les darán más todavía.
Porque al que tiene, se le dará, pero al que no tiene, se le quitará aun lo que tiene». (Palabra del Señor)




Hoy, después del día de la conversión de San Pablo, celebramos a Tito y Timoteo, dos que siguieron la huella de su Maestro y ayudaron en la evangelización por el nuevo mundo fuera  de las fronteras del escenario de la vida de Jesús.

No había energía eléctrica. Todo se iluminaba con lámparas de aceite que llegada esa hora donde el sol deja su lugar a las estrellas, se encendía trabajosamente y se alimentaba  con aceite que a veces escaseaba. No era cuestión de encender la lámpara para ponerla debajo de una mesa…

¡Si alguien tiene oídos para oír, que oiga!».

 ¿lo tenemos?...tener oídos significara entender que cada uno de nosotros es lámpara…no solo los otros lo son…no solo sacerdotes, apóstoles, predicadores, pastores de alma…tener oídos, es darnos cuenta que hoy debo ser lámpara que ilumine a quienes están al lado, comenzando en casa. Que debo ser lámpara en la vía pública, en la oficina o el negocio, con los amigos, con los vecinos, con los empleados o jefes… que para ser lámpara a veces basta una sonrisa, un gesto de simpatía…

Una niñita rezaba con mucha emoción y sus ojitos cerrados. Su papá le preguntó: ¿Qué oras con tanta concentración?...papá, rezo para que los malos sean buenos, y los buenos, simpáticos….

A veces con esto solamente somos luz. Somos lámpara cuando hacemos empatía y nos compadecemos, es decir padecemos con el que menos tiene o más sufre.

Pablo le escribía a Timoteo en su primera carta:

Que nadie menosprecie tu juventud: por el contrario, trata de ser un modelo para los que creen, en la conversación, en la conducta, en el amor, en la fe, en la pureza de vida.
Hasta que yo llegue, dedícate a la proclamación de las Escrituras, a la exhortación y a la enseñanza.
No malogres el don espiritual que hay en ti ….
Reflexiona sobre estas cosas y dedícate enteramente a ellas, para que todos vean tus progresos.
Vigila tu conducta y tu doctrina, y persevera en esta actitud…
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Timoteo tenía alrededor de 38 años o sea un mensaje para él, para los más jóvenes y para todos…
Modelos para que siéndolo, seamos esa lámpara que el mundo necesita…
Proclamar para que iluminemos…
No malograr el don, es decir no apagar la luz de la lámpara ¡HEMOS SIDO HECHOS PARA ALUMBRAR!  No podemos malograr ese Plan de Dios en nuestra vida,
Reflexiona y vigila…o sea alimentemos la lámpara con el aceite que es Jesús, que nos da vitaminas para el alma, que nos da fuerza, que nos llena con su gracia para seguir alumbrando. Lo nuestro será: alimentar con aceite, alimentar el alma, y alumbrar…

 Y a Tito, san Pablo le escribía:

En cuanto a ti, debes enseñar todo lo que es conforme a la sana doctrina.
…Exhorta también a los jóvenes a ser moderados en todo, dándoles tú mismo ejemplo de buena conducta, en lo que se refiere a la pureza de doctrina, a la dignidad, a la enseñanza correcta e inobjetable. De esa manera, el adversario quedará confundido, porque no tendrá nada que reprocharnos.
Y más adelante le dice:

 Los nuestros deben aprender a destacarse por sus buenas obras, también en lo que se refiere a las necesidades de este mundo: de esa manera, su vida no será estéril.

Las buenas obras, de cada día. nosotros hacemos consistir la santidad en estar siempre alegre, haciendo bien las cosas que tenemos que hacer porque Jesús lo quiere, palabras más, palabras menos, decía Domingo Savio…en el estudio o el trabajo, en la familiaridad o en la amistad, en la profesión o el empleo…buenas obras, que nos lleven a identificarnos como lo que somos: seguidores de Jesús, ¡vaya manera de ser lámparas en el mundo hoy, donde triunfan  ( o parecen triunfar) los corruptos, los sin corazón ni escrúpulos…

Ser lámparas, una tarea de todos los días. Quizás hoy debamos llenar de aceite y comenzar…quizás debamos avivar un poco el fuego y seguir…pero es tarea y bendición.


Buena jornada para todos.
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