lunes, 13 de febrero de 2017

¿SIGNOS? Marcos 8,11-13.


Entonces llegaron los fariseos, que comenzaron a discutir con él; y, para ponerlo a prueba, le pedían un signo del cielo.
Jesús, suspirando profundamente, dijo: "¿Por qué esta generación pide un signo? Les aseguro que no se le dará ningún signo".
Y dejándolos, volvió a embarcarse hacia la otra orilla.(Palabra del Señor)

¿Signos? Acababa de dar de comer, como lo hizo Moisés en el desierto,  a tantísima gente por segunda vez. Sanó paralíticos, sanó sordomudos, le devolvió la vida espiritual a tanta gente, alivió el dolor de alma a muchos que se llamaban endemoniados, cuyos espíritus los atormentaba y no los dejaban ser felices… y ellos seguían pidiendo signos. No entendieron nada.

A Jesús no se le puede aceptar con la mente, si antes no se le ha abierto el corazón.  La fe no es tanto cuestión de conocimiento, cuanto de entrega…

Hoy, mucha gente sigue pidiendo signos: ¡si Dios existieran no permitiría tanto mal que hay en el mundo! ¡Donde está tu Dios que permite estas locuras, estos accidentes, estas muertes! ¡Si Dios existiera sanaría a la niñita hija única que tiene mal a sus papás!... a veces no interesa la cantidad de momentos en que Dios se hizo presente, no interesa el milagro de la vida diaria en cada uno, no interesa la mágica armonía de astros y planetas, y soles, no interesa esa vida que nace, tan pequeñita, pero tan llena de información genética y de vida que crece hasta en nueve meses asomar sus narices al mundo que vivimos nosotros…la gente sigue pidiendo signos.

Y busca , y por ahí se queda con imágenes humanas de una Iglesia que es santa, y no encuentran signos o mejor dichos , asocian esas limitaciones humanas a un Dios que esconde corruptos, o que se precia en ver sufrir a otras personas…y busca con la mente, con la inteligencia y no encuentra, pues a Jesús hay que encontrarlo en el encuentro personal, ese del que se huye porque no quieren encontrarse cara a cara con Él, por medio al reproche, cuando lo que quiere Jesús es ponerles las manos en los hombros y pedirle que le deje amar.

Hoy Jesús quizás diría: ¿signos? No se les dará ningún otro signo. Para signos tienen a …. (pon tu nombre, si te animas). ¡Él, ella, son signos del amor que quiero para el mundo! ¡Él, ella, son signos de todo lo que la gracia de Dios puede hacer en el corazón humano!...hoy el mundo nos mira.


¿ El mundo, nuestro mundo, tiene el corazón abierto para ver a Jesús en cada signo viviente?¿somos esos signos que el mundo necesita para creer? La primera pregunta, si la contestamos, no depende de nosotros que abran o no su visión espiritual…la segunda, si, depende de nosotros para que crean

Buena jornada para todos.



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