martes, 25 de abril de 2017

SAN MARCOS Marcos 16,15-20.

Entonces les dijo: "Vayan por todo el mundo, anuncien la Buena Noticia a toda la creación." 
El que crea y se bautice, se salvará. El que no crea, se condenará.
Y estos prodigios acompañarán a los que crean: arrojarán a los demonios en mi Nombre y hablarán nuevas lenguas; podrán tomar a las serpientes con sus manos, y si beben un veneno mortal no les hará ningún daño; impondrán las manos sobre los enfermos y los curarán".
Después de decirles esto, el Señor Jesús fue llevado al cielo y está sentado a la derecha de Dios.
Ellos fueron a predicar por todas partes, y el Señor los asistía y confirmaba su palabra con los milagros que la acompañaban. (Palabra del Señor)

Un mandato para todos: ir por todo el mundo anunciando la Buena Nueva a toda la creación.
El apostolado lo ejercemos en la fe, en la esperanza y en la caridad. Más aun, por la caridad, nos vemos urgidos en mostrar el camino verdadero de felicidad y de paz. Nos vemos casi con la obligación de mostrar , sugerir, proponer a los demás esta vida de Cristo que es una vida por cierto muy feliz, que no es una vida de prohibiciones como algunos creen, sino más bien,  de normas aceptadas con alegría que nos liberan el alma.
Y es para todos. Porque algunos lo haremos de una manera y otros de otra manera. Siempre debemos ser luz, como sea, y esa es la obligación en nuestro mundo que nos esconde en su oscuridad.
Hay un viejo cuento con cuatro personajes:
TODOS, ALGUIEN, CUALQUIERA Y NADIE.
Ocurre que había que hacer un apostolado importante
Y TODOS sabía que ALGUIEN lo haría.
CUALQUIERA podría hacerlo de hecho, pero NADIE lo hizo.
ALGUIEN  se enojó cuando se enteró, porque le hubiera
Correspondido a TODOS. El resultado fue que TODOS
Creían  que lo haría CUALQUIERA y NADIE  se dio cuenta
Que ALGUIEN no lo haría.

¿Cómo termina esta historia?
ALGUIEN reprochó a TODOS porque en realidad
NADIE hizo lo que hubiera podido hacer CUALQUIERA.


Entonces cuando creemos que la responsabilidad es del otro, no solo perdemos nosotros el placer de ser apóstoles, sino que hacemos mal, porque dejamos de hacer bien, porque alguien quedará sin conocer el camino, porque no nos animamos o pensamos que es tarea para los demás, o porque tenemos vergüenza, o porque tememos ser marcados, o porque creemos que de esa manera quedamos fuera del grupo…

Jesús, nos utiliza para salvar a los demás.  Un gesto, una palabra, una acción, una oración, un mensaje, es como una semilla de mostaza, pequeñita, pero que Jesús hace crecer en el alma del que escucha o ve o siente.

Hoy celebramos a San marcos. Él, que acompañó a san Pablo y también a san Pedro, nos acompañe también a nosotros a llevar el mensaje de esperanza a cada rincón donde nos toque vivir.





Buena jornada para todos. Que Dios bendiga nuestro día.
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