miércoles, 28 de junio de 2017

FALSOS PROFETAS Mateo 7,15-20.


Jesús dijo a sus discípulos:
Tengan cuidado de los falsos profetas, que se presentan cubiertos con pieles de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces.
Por sus frutos los reconocerán. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los cardos?
Así, todo árbol bueno produce frutos buenos y todo árbol malo produce frutos malos.
Un árbol bueno no puede producir frutos malos, ni un árbol malo, producir frutos buenos.
Al árbol que no produce frutos buenos se lo corta y se lo arroja al fuego.
Por sus frutos, entonces, ustedes los reconocerán. (Palabra del señor)



Hay profetas de todo tipo , de esos que generan acciones buenas o malas entre la gente.

Hay algunos que son claros en sus palabras: profetas de odio, de venganza, de discriminación. Profetas anti familia, anti matrimonio, anti amor verdadero. Profetas de la mentira que enseñan a mentir o que minimizan  las consecuencias de la mentira. Profetas de la infidelidad. Profetas de la corrupción esos que dicen: robamos pero hacemos… hay profetas de la cosificación de los jóvenes, del vivir el momento nada más. Profetas de la vida lujosa sin esfuerzo. Profetas de vivir de arriba o a costa de otros y otras…

Esos profetas son claramente identificables. No les hace falta disfrazarse con piel de ovejas. Son así y lo muestran. Lo malo será seguirles. Quizás, no deberíamos analizar a esos profetas sino aquellos que lo siguen, por qué lo hacen, o que les pasa por sus cabezas.  De seguro, ninguno de nosotros anda detrás  de ellos.


El problema son esos otros profetas que realmente se disfrazan de ovejas y son malos lobos que terminan comiendo a los que lo siguen.
Entonces hay una relación muy grande entre el ser y el parecer de los profetas y hay un trabajo arduo para nosotros en el discernimiento.

Profetas que dicen querer a la gente, rezar por ella, sonreírle, conquistarla, gente que pastorea a gente, en quien se deposita confianza plena, terminan convirtiéndose en lobos feroces que se aprovechan de la confianza, de la falta de cultura a veces, que destruyen, que mandan destruir, que dejan heridas muy profundas que duran toda la vida.

Jesús nos ayuda a discernir. Dice que por los frutos serán conocidos. O sea profetas que dicen una cosa y en su vida la cumplen o lo son primeros. Profetas que anuncian el amor y que son amor, dan amor, construyen su vida en base del amor.

Los frutos son los verdaderos argumentos que conquistan.  Quizás tenemos experiencias de profetas cuyas palabras mueven, que invitan seguirle, etc, pero cuando te acercas a ellos , son imposibles de antipáticos, soberbios, creídos, que se proclaman a ellos más que a Jesús o su palabra, que viven del agradecimiento constante de la gente que los venera y los pone en un altar.

Más hoy, con tanta profusión de mensajes, videos, frases bonitas, o palabra de tal o cual, es bueno aprender  a discernir, si esos mensajes llegan realmente de la persona que dice el texto ( el Papa dijo… capaz que ni lo dijo),  si son mensajes que nos traen paz, si realmente son de profetas buenos o disfrazados de ovejas que quieren  viralizar para ganar otra cosa que lo que dicen querer.

Buena jornada para todos. Que aprendamos a ver los frutos para darnos cuenta donde están los verdaderos profetas que ayudan al alma, que la llevan por buen camino, que son sinceros, que hacen lo que dicen.

Que Dios bendiga nuestro día.
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