miércoles, 26 de julio de 2017

PARÁBOLA DEL SEMBRADOR Mateo 13,1-9.




Aquel día, Jesús salió de la casa y se sentó a orillas del mar.
Una gran multitud se reunió junto a él, de manera que debió subir a una barca y sentarse en ella, mientras la multitud permanecía en la costa.
Entonces él les habló extensamente por medio de parábolas. Les decía: "El sembrador salió a sembrar.
Al esparcir las semillas, algunas cayeron al borde del camino y los pájaros las comieron.
Otras cayeron en terreno pedregoso, donde no había mucha tierra, y brotaron en seguida, porque la tierra era poco profunda;
pero cuando salió el sol, se quemaron y, por falta de raíz, se secaron.
Otras cayeron entre espinas, y estas, al crecer, las ahogaron.
Otras cayeron en tierra buena y dieron fruto: unas cien, otras sesenta, otras treinta.
¡El que tenga oídos, que oiga!". (Palabra del Señor)

Con el tiempo, llegaron nuevas formas de escritura, nos llenamos de palabras y diferenciamos unas de otra. Me pasa cuando escucho un reportaje, hablan con una persona, le preguntan, y cada tanto el periodista informa: estamos hablando con… entonces la atención vuelve a la entrevista. Mientras tanto, oigo sonidos, palabras, comentarios, risas…pero no escucho.


Quizás alguno oiga la palabra de Dios, pero no la escuche…sonidos sin más, palabras sin sentido, dichas a veces sin moderación, o sin énfasis, palabras que se confunden con otros sonidos, pero no la escuche… un sacerdote me decía alguna vez: la Palabra de Dios no necesita música de fondo. Sería más bonito rodearla de un sonido que llevará mis oídos a oír más sonidos, pero quizás no a profundizar la escucha.


En Wikipedia dice:
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El vocablo escuchar significa 'poner atención o aplicar el oído para oír algo o a alguien. Por tanto, la acción de escuchar es voluntaria e implica intención por parte del sujeto, a diferencia de oír, que significa, sin más, 'percibir por el oído un sonido o lo que alguien dice'.

Escuchar, enseñan  es una técnica que se usa en la comunicación y que requiere de que una persona no sólo oiga, sino que preste atención al orador y que pueda hacer una retroalimentación de la información procesada.


En la parábola, una de cuatro semillas cae en el terreno bueno, fértil. Tres de cuatro semillas se termina perdiendo por terreno no apto.

Hoy, ¿Cómo me encuentro para escuchar  o leer la Palabra de Dios?

Jesús quizás estaba viendo algo que todos podían ver en ese momento. Un sembrador echaba las semillas al voleo.


En Palestina los campos eran largos y estrechos, estaban separados solo por los senderos, por donde pasaban todos. O sea esos senderos estaban endurecidos por el constante paso de personas y animales. Una parte de las semillas caía ahí, terreno impenetrable, endurecido por tantos que pasaron, huellas que otros dejan que nadie está dispuesto a borrar. Si llegara a querer asomar una pequeña planta producto de esa semilla, en seguida será pisoteada. Y como no penetra, los pájaros bajan a llevársela, se la lleva el viento, sin más…no penetran en el terreno duro y sellado por tantos que pasan.

También en la zona, según los que estudiaron, había una capa de tierra poca profunda sobre rocas calizas. Entonces la semilla crecería más rápido pues la tierra se calentaba antes cuando salía el sol…pero cuando las raíces buscan profundidad para amarrarse, no había, y se quemaba…

El terreno con espinas confundía, pues de lejos parecía limpio y fértil, pero si las raíces de esas plantas de espinas seguían por debajo, crecerían más rápidamente que la planta de buena semilla, y la ahorcarían…parecía fértil, parecía bueno, pero estaba lleno de espinas…


Y el terreno bueno, limpio, arado, donde se sacan piedras y espinas tanto sobre,  como bajo la superficie. A veces el terreno es bueno de por si, a veces es necesario trabajarlo. A veces los terrenos son aptos para el cultivo que se proponga pues hay una conjunción de terreno, altura clima… otras veces, habiendo buen clima y altura es necesario trabajar la tierra, abonar, limpiar en la profundidad para que la semilla cuando germine, encuentre nutrientes y humedad…

Ojalá que al recibir esta Palabra de Dios  de hoy, podamos hacer una sondeo de cómo anda nuestro corazón para poder escuchar o leer  la palabra, no solo oírla o verla . La Palabra está, es segura esa semilla, nunca falla en sí mismo, tiene germen de vida, tiene todo en potencia, es una futura planta que llenará de flores y frutos la vida: en la Palabra de Dios… pero si esa semilla llena de potencia no encuentra el terreno, servirá para adorno como esas mesas que se decoran con semillas de tantos tipos de plantas, bonitas, pero que no cumplen su cometido. ¿Por la semilla? No, por el destino y el terreno dado.


Buena jornada para todos. Que estemos dispuestos a escuchar lo que hoy, y los próximos días la Palabra nos dirá a través de la parábola del sembrador. Dios bendiga nuestro día.

feliz día de san Joaquin y santa Ana...feliz día de los abuelos...en los abuelos de Jesús nos reflejamos todos los que lo somos


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