miércoles, 21 de febrero de 2018

Lucas 11,29-32. SEÑALES DE DIOS




Al ver Jesús que la multitud se apretujaba, comenzó a decir: "Esta es una generación malvada. Pide un signo y no le será dado otro que el de Jonás.
Así como Jonás fue un signo para los ninivitas, también el Hijo del hombre lo será para esta generación.
El día del Juicio, la Reina del Sur se levantará contra los hombres de esta generación y los condenará, porque ella vino de los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón y aquí hay alguien que es más que Salomón.
El día del Juicio, los hombres de Nínive se levantarán contra esta generación y la condenarán, porque ellos se convirtieron por la predicación de Jonás y aquí hay alguien que es más que Jonás. (Palabra del Señor)


A veces parece que estamos viviendo una época igual. La gente pide signos, señales, vos y yo a veces pedimos signos y señales. “tirame un centro Dios” decía un chico cerca de mí cuando algunas cosas se le ponían feas y sentía un silencio de Dios, de esos que a veces asustan, que conmueven, que llegan hasta las fibras más íntimas de nuestra fe.


Parece que Dios se oculta, parece que no existe para uno, que pasa de largo  en ciertas circunstancias. Parece que es un Dios para los otros, que está atento a  la llamada de gente buena y santa y que no existe en el humilde, que regala bienes a unos y a otros los desprecia como hace el poderoso en la tierra.


Y Dios se ha ido manifestando en la historia, la del mundo y la personal, a veces sin darnos cuenta.

Un hombre llegó a una isla lejana, donde un nativo lo esperaba para conducirlo a su hotel. Decían que ahí el cristianismo había hecho milagros. Entonces el visitante, escéptico, le preguntó que había hecho el cristianismo, para que lo pongan en un cuadro de honor.
-¿ve aquel como escenario de piedras que está allá? Le pregunto el lugareño.
-si
- bueno, en ese lugar, antes, a la gente que llegaba como usted de visita, se lo mataba , ahora , se le ofrece llevarlo hasta el hotel.

Dios fue trabajando en la historia del hombre. Cuando, no había curas para ciertas enfermedades, se recurría a Dios todopoderoso. Cuando los remedios comenzaron a llegar, se dejó de lado a Dios, y no nos dimos cuenta que esos remedios vinieron por la mente brillante de algunos, una mente por la que Dios actúa, generando la cura.

Cuando sufrimos por falta de trabajo o de dinero, sentimos el abrazo silencioso de Dios que nos regala un nuevo amanecer, un nuevo comienzo y una sonrisa que nos dice: ¡vamos, tu puedes, vas a lograrlo, yo estoy contigo!...

Ese privilegio que tenemos hoy, nos trae responsabilidades: así como aquel pueblo elegido por Dios desde siempre, tenía ese privilegio, tuvo la responsabilidad de aceptar al mesías, y muchos, aún hoy no lo hicieron.  Nosotros tenemos el privilegio de vivir en tierras libres, donde la libertad de cultos en posible, donde tenemos muchas posibilidades de estudio incluso universitarios que otros países no lo tienen, tenemos el privilegio que nuestra naturaleza nos regala casi como maná del cielo, los frutos benditos, tenemos el privilegio de correr hacia una iglesia a encontrarnos con Jesús vivo, tenemos  el privilegio de su amor predilecto, y muchas veces no asumimos la responsabilidad de todo ello, viviendo como si nada de eso pasara, reclamando señales al cielo, cuando todo en la vida es señal de su amor.

Exijamos menos a Dios, vivamos más felices sabiéndonos amados y mimados por su amor.

Buena jornada para todos.. Dios bendiga nuestro día

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