miércoles, 7 de marzo de 2018

Mateo 5,17-19. DAR CUMPLIMIENTO A LA LEY



Jesús dijo a sus discípulos:
«No piensen que vine para abolir la Ley o los Profetas: yo no he venido a abolir, sino a dar cumplimiento.
Les aseguro que no desaparecerá ni una i ni una coma de la Ley, antes que desaparezcan el cielo y la tierra, hasta que todo se realice.
El que no cumpla el más pequeño de estos mandamientos, y enseñe a los otros a hacer lo mismo, será considerado el menor en el Reino de los Cielos. En cambio, el que los cumpla y enseñe, será considerado grande en el Reino de los Cielos.» (Palabra del Señor)

El otro día, a una joven le llegó una caja grande de regalos. Era como de 50 cm x 50 x 50… majestuosa, pomposa con su moño. Sacó con cuidado la cinta que cubría la caja, levantó la tapa, y encontró, otra caja más chica aún, igual a la anterior, pero de menor tamaño. Hizo exactamente lo mismo, y encontró, lo que ya sospechamos…otra caja menor. Y así siguió, sabiendo que el que le regalaba esto era su novio y solía hacer bromas… hasta que llegó a la última, una pequeña caja  de 4 cm x 4 x 4, igual bonita que las otras, pero esta era con su tapa con bisagra de las que permiten abrir de un solo lado. Por supuesto que su corazón latía fuertemente y más aun cuando al abrirla encontró eso más preciado y esperado: un anillo con la nota enrollada en él: ¿queres casarte conmigo?... era lo esperado, lo ansiado, lo soñado. Era el principio de todo y el fundamento de su vida futura.


Los judíos usaban la palabra “ley” de varias maneras distintas.
  • ·         Para referirse a los diez mandamientos.
  • ·         Para referiste a los cinco primeros libros del antiguo testamento, el Pentateuco
  • ·         Usaban “la ley y los profetas” para referirse a la totalidad de lo que llamamos el antiguo testamento
  • ·         Y la usaban en el sentido de la ley transmitida de generación en generación, la ley dada por los escribas.



Al comienzo,  no había normas ni reglas…había
principios, como lo son los diez mandamientos. Principios de vida, que ayudan a vivir según la voluntad de Dios para el mundo. No son trampas, ni obstáculos…son principios para vivir bien, para asentarnos en esa, su voluntad, para crecer, y ser lo que debemos ser.


Eso es el anillo, el principio de todo, la última cajita y la más sustanciosa, efectiva y esperada. Sin esos principios, todas las otras cajas no tienen sentido, son puro volumen. Son cajas que encierran pero que a veces no dejan ser felices.


El hombre fue colocando “reglamentaciones” a esos principios. No se puede trabajar en sábado, pero ¿qué es trabajar?...trabajar en, dos puntos, a definir trabajo… escribir es un trabajo, pero ¿escribir cuanto? ¿Dos línea, tres, cuatro? Curar es trabajo, pero ¿Qué es curar, qué tipo de enfermedades se puede tratar?... y así, 613 “mandamientos” de los cuales 248 son positivos de acción o hacer, y 365 de “no hacer”, prohibiciones.


Jesús vino a refrescarnos los principios de nuestra vida, esos principios dados por y en amor por Dios, vino a refrescar el amor que Dios nos tiene y el amor que debemos tener a Dios y los hermanos, y eso es lo eterno, lo que Jesús vino a reafirmar, nunca a quitar.

 Por eso los fariseos  y escribas, tenían como finalidad cumplir con “la ley”, satisfacer sus demandas… la de los cristianos, que seguimos a Cristo, es el amor, principal motivación de vida, amor a Dios, amor a los hermanos, respeto, reverencia a los demás y sus cosas. La ley se puede satisfacer: cumplo y listo. El amor, siempre está en deuda, siempre debemos amar y cuanto más amamos más nos acercamos al corazón de Jesús, o al plan de salvación que tiene  ideado desde siempre para nosotros.


Siempre hay un límite para las demandas de la ley. Nunca lo hay para las demandas del amor, siempre hay alguien que me necesita, que busca, que quiere aprender y no tiene maestros, que tiene hambre y le falta el pan, que siente tristeza y no encuentra consuelo, siempre hay alguien que quiere nacer y no tiene quien le defienda hasta del ataque de su propia madre.


Jesús vino a reafirmar la ley, sería bueno repasar cada uno de esos principios madres para nosotros. Y vivir en consecuencia.
Buena jornada para todos. Dios bendiga nuestro día

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