sábado, 7 de abril de 2018

Marcos 16,9-15.VAYAN POR TODO EL MUNDO



Jesús, que había resucitado a la mañana del primer día de la semana, se apareció primero a María Magdalena, aquella de quien había echado siete demonios.
Ella fue a contarlo a los que siempre lo habían acompañado, que estaban afligidos y lloraban.
Cuando la oyeron decir que Jesús estaba vivo y que lo había visto, no le creyeron.
Después, se mostró con otro aspecto a dos de ellos, que iban caminando hacia un poblado.
Y ellos fueron a anunciarlo a los demás, pero tampoco les creyeron.
En seguida, se apareció a los Once, mientras estaban comiendo, y les reprochó su incredulidad y su obstinación porque no habían creído a quienes lo habían visto resucitado.
Entonces les dijo: "Vayan por todo el mundo, anuncien la Buena Noticia a toda la creación.
Palabra del Señor

Estos versículos del final del evangelio de Marcos, nos traen un pequeño resumen de lo que paso luego de la resurrección de Jesús. Con reto incluido por la obstinación de algunos a no creer lo que otros ya habían vivido al encontrarse con un Jesús resucitado, vivo, radiante, lleno de vida, después de haberlo visto sufrir y morir.
Contiene una orden final:

 "Vayan por todo el mundo, anuncien la Buena Noticia a toda la creación”

Si, había armado su Iglesia, el nuevo pueblo de Dios. Había buscado los hombres para llevar a cabo la multiplicación del reino, había pensado en todos nosotros, los que estamos viviendo el hoy y de cómo nos llegaría el mensaje, pero la orden final fue:

vayan a todo el mundo anuncien la buena noticia a toda creación…

No nos dijo:
Vayan y llénense de ritos y prácticas  religiosas que parecen show más que piedad…
Tampoco dijo: vayan y llénense de reuniones organizativas de pastorales para organizar una reunión que nos facilite la reunión final que tendremos algún día después de haber sufrido de “reunionitis aguda” como a veces tenemos los cristianos…

Tampoco nos dijo: vayan a defender su fe y pelearse con el que tiene una fe distinta y búrlense de ellos, y mírenlos con altanería discutiendo entre ustedes y perdiendo el tiempo mientras el enemigo está afuera, al acecho de niños jóvenes y adultos…

Tampoco nos dijo: vayan y obtengan doctorados en religión, reciban la alabanza de sus hermanos,  o llenen los renglones anteriores a su nombre con títulos de excelentísimo profesor teólogo filosofo, director de, encargado de, agente de…etc etc…

No nos dijo que vivamos según solo los códigos de moral que nos dice que está bien y que está mal, viviendo al límite de lo pecaminoso y lo que no lo es, defendiéndonos de los ataques de los demás, y pensando solo en que una cosa es pecado para evitar la tentación, y solo eso…

No nos dijo que nos llenemos de rezos, esos que llenan los labios pero no acercan el corazón, de procesiones, de fiestas religiosas…


NOS DIJO: VAYAN Y ANUNCIEN EL EVANGELIO A TODOS…

Y le dijo a toda la Iglesia, su nuevo pueblo elegido. A todos, no solo a los sacerdotes, diáconos, a todos. a vos y a mí nos manda a ser luces en medio de la oscuridad, a sonreír y con nuestra sonrisa devolver esperanza y paz, a decir al que vive al lado que Dios nos ama, que quiere el bien, que nunca se regocija con el mal o la mentira.

Para eso deberemos ser astutos, ingeniosos, siempre nuevos, eficaces, decididos, valientes, sin temor al ridículo.


Predica el Evangelio en todo momento y si es necesario usa las palabras… decía san Francisco de Asis

Dicen que un grupo de misioneros, preocupados por la falta de respuesta de la gente a la evangelización, se juntaron, oraron y charlaron mucho entre ellos. Queriendo encontrar respuestas, pidieron a Jesús que les de alguna.

Dicen que desde el cielo, la respuesta fue COMODIDAD…
Entonces ellos no entendieron nada… si estaban en la más absoluta incomodidad, viviendo austeramente, sin  lugar casi para dormir, si luz eléctrica, sin agua corriente…
y seguían buscando respuestas más claras…entonces la voz del cielo separó la palabra:

Como di, dad…

 La respuesta era: como Él nos dio, demos. Nos dio misericordia, amor, perdón, y tanto más, así deberíamos hacer nuestro camino de evangelización. No se trata solo de defendernos, se trata de ir al encuentro del hermano, buscarlo, salir a las periferias de la vida, actuar positivamente y no esperar pasivamente que vengan a atacarnos y con ello defendernos. Al bombero le dan un traje contra el fuego, pero no es para que se quede inmóvil en el fuego, es para que pueda atacar el fuego con las armas que lleve, sea agua u otro producto químico o mineral…

Entonces para nosotros también es el VAYAN Y ANUNCIEN EL EVANGELIO…
Aunque sea la más tenue de las luces que podamos encender, todo suma




Buena jornada para todos. Dios bendiga nuestro día, nuestra vida, nuestra familia.

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