viernes, 29 de junio de 2018

Mateo 16,13-19. SAN PEDRO Y SAN PABLO



Al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: "¿Qué dice la gente sobre el Hijo del hombre? ¿Quién dicen que es?".
Ellos le respondieron: "Unos dicen que es Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías o alguno de los profetas".
"Y ustedes, les preguntó, ¿quién dicen que soy?".
Tomando la palabra, Simón Pedro respondió: "Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo".
Y Jesús le dijo: "Feliz de ti, Simón, hijo de Jonás, porque esto no te lo ha revelado ni la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en el cielo.
Y yo te digo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder de la Muerte no prevalecerá contra ella.
Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos. Todo lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo".
Palabra del Señor


¿Quién dice la gente que soy? Y podemos preguntar a los demás, qué opinan de Jesús, quien es… algunos dirán: alguien bueno que vivió hace tiempo, otros, dirán que es un enemigo por la forma que tiene de pensar y de amar, otros que es un obstáculo a la felicidad, otros dirán, el salvador del mundo que dio su vida por todos, otros dirán es un “flaco”, amigo que siempre está, muchos dirán: “no lo sé”.  Al llegar con las respuestas a sus pies, nos preguntará: vos ¿Quién decís que soy?

Pedro no sabía expresar teológicamente lo que acababa de decir, lo dijo desde el corazón. El Mesías era esperado por siglos enteros, todo el pueblo, se preparaba al momento, pero nadie sabía la fecha. Justo Pedro, los demás, estaban en ese tiempo en el momento oportuno. Era algo grande lo que estaba diciendo ¿Por qué eligió este tiempo? ¿Por qué nos eligió a nosotros? ¿Por qué me eligió a mí para que viva este tiempo, este lugar, que esté en la barca aquel día que pasó llamándome? Tantas preguntas que se habrá hecho Pedro. Aun con todas las debilidades, Dios lo había elegido y nunca se arrepintió  de esa decisión. El impulso de Pedro fue el valor sagrado que dio base a nuestra Iglesia, y aunque se equivocó luego, Jesús lo siguió eligiendo.
Cuando Pilato le preguntó a Jesús si era el rey de los judíos , Jesús le contestó: ¿Dices esto por ti mismo o te lo han dicho otros de mi?

Toda esta cita, todo lo que dice Pedro, nos afirma que el conocimiento de Jesús no debe ser de segunda mano. Puede ser que uno conozca de Biblia, de cristología,  que pueda hacer un resumen de lo que dicen y dijeron muchos teólogos sobre Jesús, y aun así,  no ser cristiano. El cristianismo no consiste en saber de Jesús, sino conocer a Jesús, y así como Pedro    desde el corazón dijo: tu eres el mesías, el esperado, así nosotros podamos decirle eres el mesías de mi vida, el salvador, el que he buscado sin darme cuenta a quien buscaba, el amigo que estuvo cuando tantos amigos fallaron, el que me lleva en brazos cuando ya no doy más y me duele el alma, sos el mesías que quiero para mi familia, para mis padres, para mis hijos, sos el Mesías que quiero para mi patria.

En este Pedro fundó su Iglesia.
Y con Pablo, que no lo conoció físicamente llevaron esta Iglesia a cada rincón del mundo.
Pablo, antes Saulo,  al encontrarse con aquella luz que lo hizo caer, preguntó: ¿Quién eres?, y Jesús respondió soy aquel a quien persigues…
Jesús preguntó a Pedro ¿Quién decís que soy?... Pablo preguntó a Jesús: ¿Quién eres? Soy el más chico de los hermanos, soy el que vive lejos, el que vive cerca, soy el que vive en un rincón del mundo, soy ese que espera saber quién soy yo, soy el que merece escuchar de Dios, soy el que sufre, el que llora, el que reclama justicia, soy el niño de áfrica, soy el niño del shopping, soy el joven perdido que no encuentra rumbo.
Bendita la hora que Pablo preguntó quién eres, pues por su respuesta  comenzó a recorrer cada rincón que pudo, llevando el evangelio de Jesús y hoy, vos y yo, le debemos la vida cristiana.
Hoy celebramos a san Pedro y san Pablo. Eternamente agradecidos a ellos, por haber dicho sí, y agradecidos a Jesús, que sea la forma que sea,
eligió a ellos dos para que nos traigan esa vida de Dios en nosotros que es la misma Gracia. Hoy celebremos, hoy demos gracias a Dios por Pedro y Pablo, porque gracias a ellos podemos mirar a los ojos a Jesús y decirle cuanto lo amamos, quien es Él para nosotros, y encontrar  la felicidad siempre, pues Él ya la buscó para nosotros
Buena jornada para todos. Feliz día de San Pedro y San Pablo

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