domingo, 4 de noviembre de 2018

Lucas 14,12-14. GENEROSIDAD



Resultado de imagen para Lucas 14,12-14.Jesús dijo al que lo había invitado: "Cuando des un almuerzo o una cena, no invites a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a los vecinos ricos, no sea que ellos te inviten a su vez, y así tengas tu recompensa.
Al contrario, cuando des un banquete, invita a los pobres, a los lisiados, a los paralíticos, a los ciegos.
¡Feliz de ti, porque ellos no tienen cómo retribuirte, y así tendrás tu recompensa en la resurrección de los justos!".
Palabra del Señor.


Nos invita a ser generosos y a revisar la manera de serlo. Es que a veces la generosidad se nos mezcla con ciertos intereses.

Puede que demos casi por obligación, por el deber de ayudar. Es casi como pagar impuestos, obligadamente lo hacemos y que, si pudiéramos, evitaríamos al menos, pagar tantos y tanto.

Puede que demos por interés, doy para que luego me den. Es doloroso que, con el tiempo, lo que dimos, lo usemos para “facturar” a alguien que fuimos generosos con ella o él. Es estresante pensar también que el otro tiene la obligación de ser generoso conmigo, porque yo lo he sido con él. Es triste ser generosos con papá o mamá para sacar réditos de esa generosidad: te doy, pero vos dame…te ayudo, pero cómprame esto que quiero…es muy de fariseo actuar con Dios de esa manera: te doy pero dame… o si me das, seré generoso contigo, con los pobres, con los enfermos, me iré caminando en peregrinación…

Otra cosa que nos puede pasar es ser generosos para demostrar superioridad, incluso humillando al que recibe. Es difícil para el que recibe, que muchas veces es porque esta pasando situaciones extremas, recibir todavía, el reto, el sermón, la humillación, el “yo te lo dije” o el “me hubieras hecho caso”. Quizás la forma mas cristiana de ser generosos es que el que da, no sepa a quien y el que recibe no sepa de quien.

Resultado de imagen para Lucas 14,12-14.O puede que seamos generosos, así, por el amor que brota del fondo del corazón, sin esperar nada a cambio, dar al que sabemos no podrá retribuirnos nada porque no puede, dar al amigo, al que no lo es. Ser generosos en la vida y con la vida, es una característica cristiana que debería caracterizarnos. Generosos con la vida que nos ha dado tanto, generosos con Dios en nuestros hermanos, generosos con la tierra, cuna, casa, y residencia definitiva para cada uno. Generosos con la patria, en momentos en que cada uno quiere sacar su tajada egoístamente, generosos con la Iglesia, con sus obras, con sus escuelas de formación, con sus actividades pastorales…

Dice que una persona de mucho dinero fue al cielo…los ángeles le tomaron la valija y lo dirigieron hasta su nueva casa. Pasó varias mansiones, y esta persona se decía: ¿cuál será la mía? pasaron la zona de maravillosas casas y llegaron a un lugar donde había casas de madera, muy precario. El ángel le dijo: ¡¡esta es su casa!!,- ¿Cómo? ¿Por qué esta casa? y bueno, mire, esto es lo único que pudimos construir con lo que nos mandaba desde la tierra…


Ser generosos aun sin esperar esa recompensa del cielo, aunque la promesa está.


Buena jornada para todos.

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